Publicidad
Publicidad
Vie Dic 9 2016
20ºC
Actualizado 07:05 am

¿El fallo que nunca fue? | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-04-13 05:00:00

¿El fallo que nunca fue?

¿El fallo que nunca fue?

Para muchos parecería una pura casualidad. Yo en cambio, les puedo decir que la alineación está perfectamente calculada, que corresponde a una estrategia conjunta y que de sorpresa tiene poco.

Esperé que Daniel Coronell se sumara al coro pero aunque no lo haya hecho en su columna de Semana, su noticiero de oposición de sábados y domingos, ya había salido con un cubrimiento especial, como ambientando la andanada mediática que se veía venir.

Hoy por la mañana Julio Sánchez Cristo debe estar refiriéndose con insistencia al mismo tema en su W. Mientras tanto, columnistas como Plinio Apuleyo Mendoza seguirán cantando solos, tildados de locos o extremistas por advertir las injusticias que todos los días cometen ciertos ‘opinadores’ influyentes de la nación.

Ese fallo que nunca fue, como denominan el proyecto de sanción que habría dejado Edgardo Maya contra Diego Palacio y Sabas Pretelt, contiene una alta dosis de veneno y su hallazgo no obedece a quijotescas pesquisas de los medios de comunicación, sino a un intencionado malestar que Maya y sus secuaces pretendieron crear y así lo han hecho con inmenso éxito. No me puedo explicar por qué si ya estaba lista la dichosa providencia, Maya se limitó a dejarla hecha y nunca la firmó. Tal vez creyó que pasaría a la historia filtrando lo que pudo hacer en vez de hacerlo de una buena vez, posición típica de quienes todo lo calculan para quedar siempre bien.

De otra parte, me aterra la parcialidad de nuestros comentaristas políticos más visibles. Ellos piden desconocer toda garantía procesal y los preceptos de derecho penal y disciplinario cuando el procesado les cae gordísimo, pero tratándose, por ejemplo de la Farc-Política y el computador de Reyes, guardan un repugnante silencio y se olvidan de la dureza con que quisieran juzgar a sus enemigos personales. De eso se trata, queridos lectores: de un combate en el terreno personal y no jurídico. Digamos la verdad.

El Procurador Ordóñez, no me cabe duda, ha actuado con rectitud. Su tesis de la duda razonable será tan sólida como la posición que paralelamente sostuvo su Procurador Delegado en el caso de la famosa Notaría y Teodolindo. Ambas cosas demuestran que, en vez de un Procurador que se contradice, existe uno casado con la verdad completa y que a ella se está acercando aun cuando la gavilla mediática lo fustigue con la severidad que lo está haciendo. “El fallo que nunca fue” estaba reservado especialmente para lo que ahora está sirviendo. ¡Pónganle la firma!

 

 

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad