Publicidad
Mar Feb 28 2017
21ºC
Actualizado 05:25 am

“Mi maestro me la monta” | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-04-13 05:00:00

“Mi maestro me la monta”

A lo largo de la vida académica de los niños y jóvenes, no es extraño escuchar que alguno de ellos manifieste que su maestro, con fundamento o simplemente ganas de desahogarse, se ‘la montó’.
“Mi maestro me la monta”

“Me la tiene montada”, “me tiene entre ojos”, “me la tiene al soco”, “no me deja ni respirar”. Son las expresiones de algunos estudiantes, quienes no logran entender cuál es la razón por la que ese profesor tiene un conflicto directo con ellos, mientras que con otros se comporta como el mejor amigo. El incondicional.

“No me perdona que llegue cinco minutos tarde”, “siempre me pasa al tablero”, “en las evaluaciones no me rebaja ni una”, “está pendiente de lo que hago o dejo de hacer”, “a mí me regaña y a los demás no les dice nada”; afirman Carlos y Camila, dos estudiantes de séptimo bachillerato de un colegio oficial de la ciudad.

Este tipo de situaciones son las que han hecho que este par de estudiantes no se sientan motivados de asistir a su clase de biología. Por eso, en algún momento, llegaron a pensar que lo mejor era pedirles a sus padres que los cambiaran de colegio. Ellos consideraban injusto que por culpa de una materia se les dañara su vida  estudiantil.

“Siempre me deja de último para recoger la basura del salón y limpiar el tablero”, dice Camila, mientras que Carlos asegura que para su maestro de biología no hay otro estudiante que no sea él para pedirle que le traiga cuanta cosa necesita.

“Le dije a mi mamá que mi maestro me la tiene montada pero ella no me cree, dice que por algo será”, señala Camila.

Aunque a simple vista los dos estudiantes son víctimas de sus maestros, este caso arroja diversos interrogantes.

¿Realmente el profesor de biología se ‘la monta’? ¿Podría ser acaso la respuesta del maestro ante la indisciplina de los dos estudiantes? ¿El buen trato a los demás no es ‘por cuello’ sino porque realmente se lo merecen aquellos que son buenos estudiantes y demuestran interés?
Con el ánimo de reconocer en qué momento el estudiante es víctima de su maestro y en cuáles no, Vanguardia Liberal consultó la visión de profesionales y expertos en el tema.

Cada uno debe respetar los límites

Los estudiantes responsables y que demuestran interés por cumplir con sus deberes académicos son bien vistos por los maestros con quienes, en algunas oportunidades, se muestran complacientes y permisivos, como contraprestación a la actitud positiva de los menores.

Diferente sucede con los estudiantes que, con su comportamiento, transmiten desgano, antipatía y desinterés por la clase. Esto hace que el maestro tome medidas de exigencia con el fin mejorar los aspectos negativos. Sin embargo, los estudiantes no pueden esperar la mejor respuesta por parte de su maestro, cuando se le ha irrespetado.

Así lo reconoce la psicóloga, Lucy Garnica Mayorga, especialista en pedagogía y semiótica, quien advierte que la falta de respeto, sin duda, daña cualquier tipo de relación. De esta manera, el maestro ante ese estudiante grosero e irrespetuoso debe tomar medidas correctivas y con fundamento.
“El compromiso del maestro es sacar adelante a su materia y a su estudiante, y éste saber comprenderlo y respetarlo, aunque sea malgeniado”, afirma Lucy Garnica.

A esta voz se suma Martha Ilce Pérez, magíster en pedagogía, quien señala que los estudiantes deben saber distinguir muy bien si su maestro se ‘la monta’ o le está exigiendo, ya que son dos cosas muy diferentes.

“Se puede decir que ‘la montan’ cuando, a pesar de ser responsables, comprometidos y respetuosos, los maestros ejercen una continua laborar persecutoria. Les piden más de la cuenta, les delegan responsabilidades e imponen sanciones sin fundamento y destacan lo negativo por encima de lo positivo”, afirma Martha Ilce.

Al respecto, Lucy Garnica argumenta que, en caso de que haya asignación de tareas y acciones por parte del maestro y que no son del agrado del estudiante, es necesario analizar qué provocó el hecho. Mirar también si es una sanción infundada o existe una intención pedagógica de fondo.
“Si el estudiante nota que es víctima de la opresión de su maestro, lo mejor es acudir a otras instancias de la institución a través de la figura del gobierno escolar”, afirma Lucy Garnica Mayorga.

Por su parte, Martha Ilce Pérez, afirma que lo mejor es que el estudiante acuda al maestro y le haga sentir su inconformidad por el trato que recibe. Todo con respeto. Decirle que a pesar de que él no es destacado como otros estudiantes, también tiene el interés y el esfuerzo por hacer lo mejor posible para cumplir.

LISTA
No confundir

La psicóloga y especialista en pedagogía, Lucy Garnica Mayorga, señala algunas acciones que pueden ser vistas en los maestros con el objetivo de ‘montarla’, pero no es así.

1 Cuando se le pide al estudiante que pase al tablero constantemente con el fin de reforzarle ese contenido en el que se reconoce que tiene debilidades.
2 Se le asignan tareas o ejercicios adicionales a ese estudiante que evidencia vacíos en algún tema.
3 Propician espacios fuera de la hora de la asignatura para explicarle y profundizar lo visto.
4 Cuando el maestro delega al estudiante algo con un fundamento claro. No sólo porque sí.

preguntas y respuestas
José De Jesús Meléndez / Maestro de matemáticas del colegio Inem.

¿Cuáles son las razones por las que un maestro puede llegar a ‘montársela’ a su estudiante?
“Un docente sin convicción de su profesión, de escasa preparación, carente de ética o simplemente por falta de empatía puede llegar a adoptar conductas equivocadas como reacción al mal comportamiento o bajo rendimiento del estudiante. En condiciones extremas con grupos de alto grado de indisciplina, alumnos maliciosos o mal intencionados, los maestros pueden llegar a altos grados de estrés y adoptar conductas erróneas”.

¿Cómo diferenciar entre el maestro que  ‘la monta’ y el maestro que exige?
“La Institución, a través de sus coordinadores y consejeros, en diálogo con los mejores estudiantes del grupo y otros docentes, pueden llegar a determinar la situación real. La creencia de ser agredido sicológicamente por su profesor y manifestada con la expresión ‘me la monta’ en la mayoría de los casos es una percepción equivocada”.
¿Cómo puede afectar a un estudiante el sentir que se ‘la montan’? “De variadas maneras: pérdida de interés por el área, pérdida de autoestima, presión sicológica, sentimientos de rabia que pueden generar enfrentamiento verbal o físico con el docente, acusaciones y tutelas”.

¿El estudiante cómo debe enfrentar la situación? Para que esto no empeore su tranquilidad académica.
“Es el docente el que se supone que está preparado para enfrentar pedagógicamente la situación y encontrar la estrategia adecuada, empezando por el diálogo sincero con el estudiante y en todo caso siguiendo un debido proceso. Que el estudiante tome la iniciativa es un indicador muy positivo que merece la mejor disposición del maestro para aclarar los motivos de su estrategia y mejorar las relaciones”.

A veces a los buenos estudiantes ‘les tienen cuello’. Con ellos hay un trato preferencial debido a que demuestran interés. ¿Cómo manejar esa relación para no generar insatisfacción en los otros?
“Desde un comienzo se deben definir claramente los estímulos por la actitud positiva del estudiante en los procesos de aprendizaje, el mensaje debe ser ‘las actitudes positivas de maestros y estudiantes son ganancia para ambos’.”

 

 

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad