Publicidad
Publicidad
Sáb Dic 3 2016
23ºC
Actualizado 10:41 am

HAGASE OIR | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-04-14 05:00:00

HAGASE OIR

HAGASE OIR

Al fin y al cabo, se trata de colombianos que mediante el rebusque logran alimentar a sus familias y eso está relativamente bien. Lo que no está bien, es que sean desaseados. Y lo que está peor, es que las autoridades no hagan nada por corregirlos.

Si quieren ver que lo que digo es cierto, miren en qué condiciones dejan las calles por la noche después de que operan. ¡En un completo basurero! Y eso sin contar que los que venden comida, la elaboran al tiempo que manipulan billetes sucios y otras cosas. La alcaldía debería prohibirle operar a todos los que no dejen sus alrededores limpios cada noche.

Hernando García P.

El gobierno de Italia

Como para seguir el ejemplo, acaba de suceder una catástrofe y el Primer Ministro le dice al mundo, “no necesitamos ayuda, nosotros salimos adelante”. Qué bueno poder tener un gobierno que hable así. Poco parecido a nuestro gobierno; hace cuatro años pasó lo de la inundación del Río de Oro, sacaron la totuma para pedir ayuda, la ayuda llegó y hasta el presente solo han cumplido con un 10%. Si los gobiernos supieran manejar la partida que aparece en el presupuesto para ayuda social, no habría que poner la totuma y volver al mendigo más mendigo, como está sucediendo. Esto es un ejemplo a seguir.

Trinidad Díaz Rueda


El volumen de los teatros

Fui a los cinemas de Cabecera a ver la película “Quien quiere ser millonario”.  Excelente cinta digna del Oscar ganado. Pero ¡qué horror el volumen con que la proyectan!  ¿Será que irremediablemente tenemos que quedarnos sordos?  ¿No es un irrespeto con los espectadores aturdirlos para poder ver una película?  ¿Será menos impactante la cinta si se oye a un volumen normal?  Ojalá los señores de los teatros pensaran un poquito en el mal que hacen con esos decibeles aterradores.

Teresa Sierra


Más acción, menos quejas

La madre y el padre de familia deben estar muy atentos al comportamiento de sus hijos en todos los escenarios. Algunos se conforman sólo con conocer sus actitudes en el hogar, sin percatarse de estas mismas con los vecinos, en la calle, en la escuela, con sus amistades y en fin, en todos los espacios del desarrollo humano. Hay que ser muy conscientes de que a través del mal comportamiento de los hijos se pueden detectar muchas debilidades y a la vez éste es el indicador significativo para motivar estrategias valiosas que mejoren los procederes de las nuevas generaciones.

¿Cuántas veces se cae en la queja como medicamento único? ¿Queja ante quién? La mejor queja es identificar el origen de la situación problema. Hay que detectar qué hay detrás de la llamada compinchería, de la respuesta inconsistente, de la manía de escribir en paredes, de la intranquilidad, de la programación permanente de paseos, del mal uso del tiempo libre, del sedentarismo y de ser retraídos con persistencia.

Hay que ser observadores permanentes del comportamiento de niños, niñas y adolescentes, si la sincera intención de todos es mejorar la convivencia sin olvidar que los indicadores sociales son las formas prácticas de mejorar nuestros contextos sin tanta confusión.
El fin primordial de la educación debiera ser fortificarla en vez de debilitarla.

Víctor Manuel Rangel Villarreal


Necesitamos la paz

En su mayoría, los colombianos estamos aceptando los procedimientos políticos de  nuestro gobernante Dr. Uribe. Algunos le reclaman la aceptación  del Acuerdo Humanitario como una solución pata la entrega de  la totalidad de militares, policías y civiles que se encuentran secuestrados por las guerrillas. Las Farc aparentemente dicen en estos momentos que quieren entrar a diálogos de paz con el gobierno y para muestra ya no necesitan territorios despejados, pero por otro lado siguen  delinquiendo y cometiendo crímenes de lesa humanidad y siguen las negociaciones con narcotraficantes. Todo esto es cierto y es humanamente comprensible que de esta manera es imposible iniciar negociaciones de ninguna clase.

El  presidente de la Conferencia Episcopal, Monseñor Rubén Salazar, propone un diálogo para la reconciliación; el grupo de Colombianos por la Paz solicita la iniciación de un Acuerdo Humanitario, la Comisión Nacional de Conciliación busca mecanismos de apaciguamiento. Todos solicitan al Dr Uribe que afloje la pita, pero ninguno se entrevista con las Farc o si lo hacen no lo  manifiestan. Necesitamos un paro en la guerra, para de esta manera lograr iniciar conversaciones fructíferas para el pueblo colombiano  y el rescate de la totalidad de los secuestrados.

El grupo compuesto por Colombianos por la Paz encabezados por la senadora Piedad Córdoba, deberían ser los garantes para esta entrevista con las Farc y sacar adelante este proceso estancado únicamente por la falta de seriedad y cumplimiento de la guerrilla. Si ya dieron el primer paso, que den el segundo iniciando el paro armado y entrar en negociaciones serias de Paz.

Diego Serrano Acevedo

 

 

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad