Una dosis de sonrisa para aliviar el alma | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-04-22 05:00:00

Una dosis de sonrisa para aliviar el alma

Un hada madrina, de esas que con su varita m√°gica pintan rostros alegres, visit√≥ ayer al hospital Universitario de Santander, HUS. No lleg√≥ sola, junto a ella estaban unos simp√°ticos ¬Ďduendes¬í vestidos con trajes coloridos y narices rojas.
Una dosis de sonrisa para aliviar el alma

La presencia de ella y las de sus amigos beneficiaron a cerca de 300 ni√Īos enfermos, quienes rieron a montones y, de paso, se olvidaron de las inyecciones, de los amargos jarabes y, sobre todo, de esas inc√≥modas sondas que les conectan a sus ¬Ďmanitas¬í para aplicarles medicinas.

Era la Doctora Clown y su equipo de √°ngeles del alma, quienes con sus simp√°ticos juegos convirtieron los cuartos de estos peque√Īos en los epicentros de divertidas y m√°gicas pi√Īatas. Los chiquillos pasaron de ser pacientes a ser los ilustres invitados de la llamada ¬ĎTerapia de la Risa¬í.

Los profesionales del amor, como también se les conoce a estos doctores, interrumpieron la rutina hospitalaria y abrieron un espacio de juego y de diversión entre los pasillos del centro asistencial, ofreciéndoles a estos menores la confianza y la esperanza en la salud.

Globos, pitos, arm√≥nicas, casta√Īuelas y una guitarra fueron las herramientas con las que los doctores Clown lograron llevarles a los infantes su maravillosa m√ļsica y su gran esp√≠ritu solidario.

Fabulosos cuentos, acompa√Īados de m√ļltiples din√°micas, lograron trasladar a estos peque√Īos de un fant√°stico escenario a otro, llen√°ndolos de esperanza e ilusi√≥n.

¬ŅQu√© lograron con ello?
La doctora Clown respondi√≥ que la risa es terap√©utica: ¬ďes un ejercicio divertido que moviliza la mayor√≠a de los m√ļsculos del cuerpo, de los abdominales y de la cara de los ni√Īos, tray√©ndoles lozan√≠a y paz. Las carcajadas son las mejores medicinas para ellos y para todo el mundo¬Ē.

Por eso ayer, los menores ten√≠an una risa a flor de piel. Los doctores visitaron reci√©n nacidos, lactantes y, en general, todos los peque√Īos que se refugian en la Unidad de Cuidados Intensivos, los del Programa de Madre Canguro y los del Pabell√≥n de Quemados.

Todo mundo rió por una nariz roja, por un cálido abrazo, por una chupeta médica y, sobre todo, por una dosis de amor. ¡Qué bien!

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