La Magia de la naturaleza mezclada con el encanto de la gastronomía | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-04-26 05:00:00

La Magia de la naturaleza mezclada con el encanto de la gastronomía

En una reunión de las que siempre solían hacer tres amigos, surgió la idea de trabajar juntos.
La Magia de la naturaleza mezclada con el encanto de la gastronomía

Así fue como Édgar Carreño, Eduardo Meneses y Alberto Carreño decidieron comenzar su propia empresa. Cada uno por caminos diferentes decidió dejar atrás sus antiguos trabajos y comenzar a experimentar lo que sería su nuevo producto.

Édgar, que siempre había estado vinculado con el cultivo de mojarra, fue quien motivó a sus amigos a entrar en el negocio.

Un día mientras compartían su idea, decidieron preparar una de las mojarras asadas y el experimento fue tan bueno que no dudaron ni un minuto en que esa sería la especialidad del restaurante.

Buscando un lugar adecuado para ofrecerles a sus clientes un sitio para descansar y compartir en familia, encontraron un área de tres mil metros en la vereda Menzuly, la cual además de ser la cuna de nacimiento le dio el nombre a lo que se proyectaba como una de las cadenas de restaurantes más importantes de la región, especializada en la preparación del pescado.

Fue así como el 20 de septiembre de 1996 nació Menzuly – Piedecuesta, allí con la idea de ofrecerle al cliente la posibilidad de ‘pescar’ su propio almuerzo. Para ese entonces eran cinco las personas que se encargaban de atender a los santandereanos que poco a poco iban conociendo la creación de este grupo de empresarios.

“Desde el principio tuvimos muy buena acogida, para las personas resultaba muy atractivo tener la posibilidad de tener el servicio ‘pesque y coma’ y además la mojarra asada se convirtió en nuestra carta de presentación. El paladar de los santandereanos y visitantes nacionales e internacionales se fue enamorando de la especialidad de la casa”, señala Alberto Carreño, uno de los socios.

En esa época cultivaban 50 mil mojarras, con las cuales atendían a sus clientes que comenzaban a aumentar significativamente.

Sin embargo, “tuvimos que cancelar el servicio pesque y coma, porque muchas veces resultaba un proceso muy demorado, pues mientras las personas pescaban, después el arreglo del pescado y la preparación hacía que el almuerzo se retardara y no todos estaban dispuestos a esperar”, cuenta Alberto.

Comienza la expansión

El tiempo pasaba y cada vez el espacio era menor para atender a los clientes que llegaban a probar su producto.

Fue por eso que tres años después de la inauguración de su primer restaurante, el grupo de socios ya estaba pensando en un lugar más grande.

En medio de la búsqueda encontraron en Pescadero un área de ocho hectáreas, en las cuales se inspiraron para crear un nuevo producto que ofrecía un valor agregado a lo que tradicionalmente venían ofreciendo.

En 1999 nació el Centro Recreacional Menzuly. Allí además de ofrecer la tradicional mojarra asada se incluyeron a la carta productos típicos de la región como cabro, mute y pepitoria. Además en un ambiente absolutamente natural, los visitantes tenían la posibilidad de disfrutar de 1.300 metros de piscinas naturales, además de una playa con arena muy limpia y la belleza de las cascadas de siete metros que adornan el sector.

“Además de pasar a cultivar 120 mil mojarras, este lugar nos dio la oportunidad de ofrecerles a nuestros clientes algo que no existía en la región, nos especializamos en la atención de turistas, ya que este lugar está en un sitio estratégico en una de las entradas más concurridas de la ciudad”, cuenta Alberto.

En el Centro Recreacional Menzuly además de los paisajes naturales y las posibilidades de camping, las personas se divierten practicando deportes como Volleyball playa, minitejo, caminatas ecológicas y apreciando las especies de peces que mantienen en un acuario natural.

De mano con el desarrollo de la región, en 2006 nació el tercer restaurante de esta cadena santandereana ubicado en el Parque Nacional del Chicamocha.
Si había algo que pudiera complementar el éxito que hasta el momento había tenido este grupo de amigos con su restaurante, fue este nuevo punto de venta, el cual acercó a los turistas internacionales que visitan diariamente el Parque, a la gastronomía santandereana.

“Además de estar muy satisfechos con los resultados obtenidos con los restaurantes, es una tranquilidad ver cómo con nuestra idea estamos generando también bienestar a las personas de la región. Actualmente tenemos 22 personas en nómina fija y los fines de semana y temporadas altas el número de personas que trabajan en los tres restaurantes alcanzan los 100”, afirma Alberto.

Cada una de las personas que trabajan en los restaurantes hace parte del área de influencia de los puntos. Es así como quienes atienden Menzuly Piedecuesta, son oriundos de Bucaramanga y Piedecuesta; quienes trabajan en Pescadero residen en esa vereda y los empleados que atienden el restaurante del Parque son de Aratoca y lugares aledaños.

Así mismo, los complementos de los platos, como yuca, papa, plátano, arroz y demás, son comprados a personas de la región.

Mejorar y posicionar

Para Ernesto Vega, gerente de la sociedad, ahora que su producto cuenta con un reconocimiento especial entre los santandereanos, el gran reto es seguir mejorando cada uno de los puntos de atención y posicionarse como una marca que, además de ofrecer el servicio de restaurante, también se ha especializado en la atención de eventos familiares y empresariales y que además les da a los clientes la posibilidad de escoger entre tres ambientes diferentes.

“Queremos que al hablar de Menzuly, los colombianos en general y los visitantes del extranjero piensen en turismo, diversión, gastronomía y aventura”, dice Ernesto, quien asegura que el hecho de que la mojarra sea asada en una parrilla con piedras volcánicas resulta muy atractivo para los clientes.

Otra característica que diferencia los productos de Menzuly es su sabor único y especial. “Nosotros tenemos un adobo especial para nuestros platos, el cual realizamos con especies propias del Cañón del Chicamocha como el orégano”, cuenta el gerente del lugar.

Compromiso social

Además de pensar en la atención de sus clientes, los socios de Menzuly han adquirido un compromiso muy especial con la naturaleza, principalmente en el Centro Recreacional de Pescadero.

Allí, en convenio con la Corporación para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga (Cdmb), Menzuly tiene la responsabilidad de proteger y preservar los recursos naturales del Cañón del Chicamocha como el árbol barrigón, el cacao indio, las iguanas, los osos hormigueros y el puercoespín, especies que se convierten en atractivos naturales adicionales a su producto tradicional.

Para Alberto Carreño, los restaurantes Menzuly han tenido una gran aceptación entre los santandereanos y esto se debe  al compromiso y dedicación con los que, desde el principio, se hicieron las cosas.

Por ahora entre los proyectos a corto plazo está consolidarse como una empresa que combina la gastronomía con el turismo y la recreación, con el fin de que en los próximos años, Menzuly sea la cadena de restaurantes que él y sus socios han soñado y que sean cada vez más los puntos de atención para lograr satisfacer a todos sus clientes.

 

 

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