Publicidad
Publicidad
Mar Dic 6 2016
23ºC
Actualizado 05:21 pm

Telarañas y tejido social | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-04-26 05:00:00

Telarañas y tejido social

Telarañas y tejido social

El tejido social y político de nuestra nación es una enmarañada red en donde interactúan los llamados eufemísticamente “actores del conflicto”. Un conflicto cuya existencia niega el gobierno y que a la vez le sirve para hacerse reelegir una y otra vez. En esa red y en ese tejido social hay actores de toda índole: inocentes y delincuentes.

Guerrilleros (Farc, Eln); paramilitares, terroristas variopintos (terroristas propiamente dichos  y ciudadanos inconformes a los que el Príncipe llama “terroristas” porque disienten de él, de sus políticas y  de su estilo de  gobierno personalista); hay narcos; hay miembros del Congreso Nacional: “honorables congresistas paramilitares” y parauribistas (33%), “honorables congresistas - honorables” (66%). Hay hasta   “delincuentes comunes”  que son los menos comunes de todos. Hay también “actores pasivos del conflicto”: empleados, desempleados, desplazados,  campesinos y obreros. Los indicadores económicos del desempleo y  la pobreza varían según provengan de fuentes oficiales o de otras fuentes.  

La infiltración de la mafia y la delincuencia en el DAS, las indebidas intromisiones del Presidente de la República en las decisiones del Poder Judicial y en los conceptos jurídicos de las Altas Cortes de Justicia; las abusivas  y dictatoriales intervenciones  del Poder Ejecutivo sobre el Congreso han formado una maraña inexcogitable que se enreda cada vez más por la intemperancia y el temperamento pendenciero y voluble del Jefe del Estado y su tendencia compulsiva a “improvisar, improvisar, improvisar”.

En esta diabólica red, en esta intrincada maraña, la Justicia naufraga inerme ante la iniquidad  en medio de la pasiva indiferencia de los ciudadanos seducidos y confundidos  por las engañosas y sesgadas encuestas que transmiten los comunicados oficiales del Régimen y de sus Fuerzas Militares y policiales, las fementidas estadísticas oficiales del DANE y el espectáculo semanal de los “consejos comunitarios televisados” -  los “sábados felices”  - donde el señor Presidente de la República centraliza en su persona todos los poderes públicos,  reparte dineros de erario a su antojo y ejerce simultáneamente el gobierno y la oposición.  Su política de “seguridad democrática”   que premia con recompensas monetarias y ascensos a militares por el número de guerrilleros muertos  ha llevado a oficiales, suboficiales y soldados del ejército y la policía a secuestrar y asesinar a jóvenes que  hacen figurar como guerrilleros muertos en combate.

Ejecuciones extrajudiciales  que  llaman “falsos positivos” pero que son “crímenes verdaderos”, crímenes de estado. Esta red inicua y vergonzosa en que ha enredado Colombia  debe ser desbaratada por la acción política de los ciudadanos que no pueden ni deben sucumbir ante las maniobras electoreras de los grupos uribistas y parauribistas que hoy manejan a su antojo al Congreso Nacional.

En nombre de una presunta “seguridad democrática” y valiéndose de reiteradas, engañosas y sesgadas encuestas de popularidad del Jefe del Estado, sin reparar en los medios, cualesquiera que sean, fraude, engaño, financiaciones de muy dudoso origen (piramidal y mafioso), con maniobras parlamentarias politiqueras pretenden imponer la reelección indefinida y el gobierno perpetuo del Príncipe y están a punto de lograrlo. ¡Dios no lo quiera!

 

 

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad