Voluntad suicida | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-04-27 05:00:00

Voluntad suicida

Muchas veces los hombres nos parecemos a los animales, aunque ellos responden generalmente con instintos naturales e información genética verdaderamente asombrosos; por ejemplo, la capacidad de los osos para permanecer durante meses en quietud, esperando el verano, sin comer ni beber, sin siquiera orinar; o muchos insectos, que comienzan su vida con la lista de tareas y el conocimiento en su diminuto cerebro.
Voluntad suicida

Así nosotros tenemos la capacidad de acoplarnos con el entorno y resolver situaciones, de acuerdo con las necesidades contextuales.

Pero hay animales que desconciertan por completo, porque de cuando en cuando resultan en situaciones muy extra√Īas, como el hecho ¬Ėquiz√° com√ļn¬Ė de los salmones, que remontan los r√≠os, enfrentando barreras, aparentemente inexpugnables, para desovar y morir; o el caso de las ballenas ¬Ėtal vez no tan com√ļn¬Ė que encallan en la arena para dejarse morir. O un caso m√°s cercano, el de las gallinas, que corren al lado de un veh√≠culo hasta que se sienten perdidas, y entonces se tiran debajo y terminan atrapadas por las llantas.

Consciente o inconscientemente ¬Ėqui√©n sabe¬Ė, los seres humanos imitamos estos comportamientos suicidas de los animales. Puede pensarse desde la l√≥gica de las masas: por ejemplo, cuando una multitud sigue a su l√≠der a un r√≠o torrentoso, o hacia un desfiladero; o aquellos pros√©litos que obedecen ciegamente a su pastor y terminan en suicidio colectivo.

Pero otras veces la l√≥gica no ayuda tanto en el momento de entender, por ejemplo, por qu√© los usuarios de una v√≠a protectora, como los puentes peatonales, destruyen la barrera que impide su paso por la calzada vehicular y los obliga a usar el puente. Un caso interesante es el del puente peatonal entre la Biblioteca Turbay y la Escuela Normal, en la carrera 27 con avenida Quebradaseca; los usuarios destruyeron la malla fijada en el separador, con el fin de enfrentarse a ese verdadero r√≠o de veh√≠culos, tan peligrosos para el tr√°nsito peatonal. Pero los transe√ļntes, entre ciudadanos, estudiantes y profesores, sortean peligrosamente la v√≠a en vez de dar la vuelta por encima del puente.

Hay muchos otros casos que pueden mencionarse ¬Ėhablando del tr√°nsito¬Ė, como rebasar en una curva, o cualquiera de las ¬ďaudacias¬Ē de los motociclistas, como pasar por alto sem√°foros y pares, no utilizar accesorios de seguridad y llevar sobrecupo, con mayores y con ni√Īos. La interminable lista de actos suicidas incluye, por supuesto, situaciones pol√≠ticas, que ser√≠a bueno ir revisando, pero que, por hoy, son harina de otro costal.

 

 

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad