HAGASE OIR | Noticias de santander, colombia y el Mundo | Vanguardia.com
Publicidad
Mié Dic 13 2017
20ºC
Actualizado 09:55 pm

HAGASE OIR | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-05-02 05:00:00

HAGASE OIR

HAGASE OIR

La doctora Marina González de Cala, investigadora, exdirectora de la Corporación Cultural Luis Perú de la Croix, en documento facilitado al suscrito manifiesta: “Victoriano de Diego Paredes nace en Piedecuesta en 1805. Ocupa importantes cargos públicos, tales como representante, senador, secretario de Relaciones Exteriores, ministro Plenipotenciario en Washington, presidente del Estado Soberano de Santander. Al terminar su cargo de ministro en Washington, se establece en Piedecuesta y según sus palabras “se me ocurrió el pensamiento de establecer en aquella bellísima localidad un gran establecimiento de educación que sirviera no solamente para los jóvenes de aquel lugar, sino la de todos los jóvenes del Estado, aún de otras partes de la República.” Piedecuesta debe recuperar esta Universidad; son miles de estudiantes que terminan sus estudios de educación media cada año. El señor alcalde Jorge Armando Navas Granados, está comprometido en sacar adelante esta iniciativa de su programa de gobierno. El señor gobernador, Horacio Serpa Uribe, ofrece la sede de la antigua Casa de Menores para que funcione una Seccional de la UIS. Debemos asumir este gran reto que traerá bienestar y desarrollo para la ciudad de don Victoriano de Diego Paredes y Paramato.

Néstor Tapias Álvarez

Merecida distinción

Estuve presente en el auditorio mayor de la UNAB la noche en que fue investido de Académico correspondiente de la Lengua el Doctor Alfonso-Gómez Gómez. El lleno de la sala fue total; la concurrencia magnífica por la calidad intelectual y social de quienes allí se dieron cita. De Bogotá vinieron el ex presidente Belisario Betancur y los Académicos Antonio Cacua Prada y Otto Morales Benítez. Hablaron en el acto los anteriormente citados y también los doctores Gómez Gómez y el Rector de la UNAB, Alberto Montoya Puyana. Todos los discursos fueron excelentes, especialmente el pronunciado por el Dr. Alfonso Gómez Gómez
Es un orgullo ser su amigo y haber sido su colaborador en la época en que fue gobernador. Allí pude admirar su prudencia, su inteligencia y por encima de todo, su inmaculada pulcritud. No hay en Santander un hombre más honrado que Alfonso Gómez Gómez. Y otra virtud que lo enaltece: la tolerancia y la bondad que anida en su corazón. Su mayor orgullo es servir, ayudar al prójimo. Leal con su familia, su partido, sus amigos, este hombre es lo mejor que ha producido Santander en muchos años.

Guillermo Reyes Jurado

 

Falsas denuncias sexuales

Ahora que los crímenes sexuales y su consiguiente repudio están de moda, recordé lo que leí en una revista judicial por allá en 1.953, cuando una señora en compañía de su pequeña hija, se presentó en el juzgado municipal del pueblo y denunció a su propio esposo por la violación de la niña, hijastra, del incriminado. La pequeña ratificó lo dicho por su madre y un examen médico-legal dictaminó su desfloración reciente. El sindicado, hombre bueno, sin antecedentes y excelente elemento social, fue a parar a la cárcel en medio del escándalo y repudio colectivo; el detenido desde siempre negó los cargos y llorando pregonaba su inocencia. En vista de esto la defensa solicitó se le hiciera un nuevo examen a la ofendida, dando como resultado que su himen estaba intacto y que solo presentaba en sus genitales señales de haber sido sometida a maniobras dolorosas; la menor fue sometida por el juzgado a nuevo interrogatorio y ante tal evidencia, llorando manifestó que su madre la había obligado a denunciar a su padrastro, pero que todo era mentira.
En mi pueblo, Guapotá, por la misma época, ocurrió algo similar, una muchacha de 13 años violada por su pretendiente, al ser interrogada por su mamá sobre estas circunstancias, previo acuerdo con el “Don Juan”, culpa del atropello a un anciano, tronco de una respetable familia. Vino el escándalo, la maledicencia rondó por los contornos exigiendo justicia, hasta que el violador hizo alarde de su hazaña y se supo la verdad. Como puede observarse, en estas historias se hizo un monstruoso daño, porque la honra como el agua, una vez derramada, solo puede recogerse con la intervención del milagro.

Luis Martín Parra Carreño


El pirómano de Zapatoca

La Biblioteca de Zapatoca se salvó de arder en la hoguera cuando camino al bibliocidio oyó una voz que le decía: detente pirómano, no hagas daño a esos libros. Ahora nos falta que Pastas Gavassa nos regale las pastas para reencuadernarlos.
No somos culpables de la ignorancia de los demás, pero sí somos culpables de delegar en ineptos nuestra cultura y hoy Zapatoca no tiene biblioteca, pero tiene pirómano que bien podría ser inspiración para poetas (si esto hubiera sucedido en la Costa, ya le habrían compuesto su vallenato). “La ignorancia se parece a las botellas: cuanto más vacías, más bulla hacen”. POPE.

Graciela de Salcedo

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad