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Ulloa y su “governino” intruso | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-08-02 05:00:00

Ulloa y su “governino” intruso

Ulloa y su “governino” intruso

Floridablanca ha sido nido permanente de problemas institucionales; su clase dirigente es ilegitima y mediocre. El punto mas emblemático lo marco el medico Ulloa, quien proveniente de los negocios y la universidad, logro ser alcalde impulsado por sectores independientes cansados de la politiquería.
Ulloa asumió una retórica poderosa que modifico las imágenes y  lógicas políticas normales; acaparó el cambio, la transparencia y la antipolitica, mensajes que la gente sencilla esperaba y acogió fácilmente. ¿Por qué todo desembocó en escenarios tan impredecibles y vergonzantes?

En las democracias débiles el carácter personal del mandatario provee sentido a las instituciones. Ulloa ha mostrado un carácter bipolar con alto déficit de reconocimiento público que le cultiva arrogancia y confrontación. Los héroes, en ocasiones, cumplen roles que los niegan.

Fue quizás el más autentico ´outsiders´ de la política: un intruso que obrando de caudillo y sin  pertenecer al “establishment” apeló al desprecio del clientelismo polarizando la contienda entre lo nuevo y lo viejo. Su triunfo fue producto y se nutrió del descontento social de los florideños cansados de la inoperancia y los escándalos de los políticos. Tuvo un final triste; nunca completó su preparación ni la iniciación en la simbólica política. Su derrumbamiento empezó el primer día: nadie comprendió porque siempre se proponía comprar desprestigios y peleas.

Irrespetó abruptamente los cánones clásicos de la política generando caos y autoritarismo. Desconoció el “mundillo político local”, el poder real,  y cuando hizo acuerdos con ellos, alinderados por Luis Alberto Gil, sus tentáculos lo trituraron, cual imberbe. El senador lo llamaba eufemísticamente, “el emperador”.

Como ha sido un hombre de arrojos y riesgos, se lanzó a conquistar sin límites el poder, mostrando su inferioridad moral y priorizando los negocios en los que arrastró su familia. Tristemente convirtió la corrupción en una regla moral que justificaba con razones inteligentes. Llegó a argumentar que Tiberio Villareal era el político mas ejemplar de Santander.

Fue un hombre de  derecha que compartió con la extrema izquierda la antidemocracia: el odio y desprecio a la gente y las decisiones colectivas, las mismas que lo llevaron al poder.

Al final, su mayor logro fue el desalojo de la escena política del mayor símbolo de la politiquería en Floridablanca. Si ello es un  merito, Ulloa, con sus ideas prestadas de ciudadanía y ciudad, ocupara un lugar en la historia, esa que es farsa y tragedia. En tanto, decimos como los italianos: que fue un gobierno débil, gris y perverso: un autentico “governino” que, teniendo un bosque de diamantes en las manos, prefirió el árbol que mas encantaba y menos producía frutos en primavera. Ulloa nunca debió ser alcalde, nos equivocamos todos y de qué manera.

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