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El secreto del sabor está en el amor por lo que se hace | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-05-03 05:00:00

El secreto del sabor está en el amor por lo que se hace

Detrás de la imagen de los cafés de Cinnamon gourmet, está una joven empresaria que, dejándose llevar por su gusto por la cocina y la facilidad que tiene para crear nuevos productos, fue dando vida a estos lugares, donde cada vez son más las personas que se dejan enamorar por la magia de sus recetas.
El secreto del sabor está en el amor por lo que se hace

Ella es Silvia Juliana Aparicio, conocida por sus amigos y familiares como Chana. Desde muy pequeña sintió un inmenso amor por la cocina, y era casi imposible disimular sus fortalezas en la preparación de postres. No pasaba un día sin que ella llegara del colegio a inventarse un postre y desde entonces fue perfilándose como una gran creadora de está línea de pastelería.

Como Ingeniera Industrial y Especialista en Mercadeo trabajó durante cinco años en el sector avícola, pero se dio cuenta de que su verdadera pasión era otra.
“Sentí que había adquirido la experiencia necesaria y que había disfrutado al máximo lo que había hecho. Renuncié y me dediqué a hacer mis postres”, recuerda Chana.

Un comienzo lúdico

Al principio Chana se dedicaba a crear recetas, sólo por darle rienda suelta a su imaginación. Se divertía tanto mezclando sabores y generando nuevas texturas, que no le daba tiempo para pensar que esto podría convertirse en su empresa. Cada nueva creación se la regalaba a sus amigos y familiares, cuyos paladares quedaban completamente conquistados.

Para ese entonces, la torta de manzana y canela era la favorita de quienes se habían convertido en sus clientes y por supuesto para ella, pues la emoción de poder preparar cada vez más sus platos la hacía muy feliz.

Los primeros pasos

A mediados de 2005, abrió su primer punto de venta en el Centro Comercial La Florida y fue allí donde sus postres realmente se volvieron famosos.

Era casi imposible que una persona que transitará por los pasillos del centro comercial y se encontrara con la burbuja, se resistiera a la tentación de probar esos platos que a simple vista sobresalen por su exquisitez.

Su madre, Esperanza Orozco y su nana Leticia, fueron las primeras en acompañarla en este recorrido que Chana comenzaba como empresaria. Las tres pasaban horas enteras en la cocina, preparando cada uno de los postres, que cada vez se agotaban más rápidamente.

A  los tres meses recibió la propuesta de abrir un nuevo punto en el Centro Comercial La Quinta.  Con un espacio más grande surgió la posibilidad de convertir a Cinnamon en un café, donde además de postres, les ofrecían a sus clientes sándwiches, wraps, tés y helados.

“Cuando menos lo pensábamos había personas haciendo fila para entrar, entonces nos tocaba casi atenderlos en las escaleras del centro comercial, pero nadie se iba sin ser atendido”, cuenta orgullosa Chana.

Aquí nació otra de las especialidades de la casa. El té helado con frutos rojos y pétalos de rosa. Un producto que más de una vez ha hecho que grandes y chicos prefieran a Cinnamon para sus tardes de descanso o reuniones entre familiares y amigos.

Trabajo en familia

Ya posicionado el nombre en el mercado, Chana quiso ofrecer un ambiente más agradable para sus clientes. Fue entonces cuando decidió ubicar su café en la terraza de La Quinta.

“En este momento el apoyo de mi papá, Germán Aparicio, y de mi mamá, Esperanza, fue súper importante. Ellos creyeron en mi propuesta empresarial e hicieron hasta lo inimaginable para ayudarme a que fuera una realidad”, recuerda Chana.

Es más, ninguna de las recetas creadas por Chana, puede salir al mercado sin que Esperanza le dé el visto bueno. “Ella es el sello de calidad de mis postres, es mi amiga y consejera, nada de lo que yo hago, lo hago sin la aprobación de ella y en parte a eso le debo el éxito de mis productos”, asegura esta joven empresaria santandereana.

Además el apoyo de su esposo Carlos Andrés también ha sido fundamental para el crecimiento de Cinnamon. Mientras Chana se ocupa de todos los productos y el mercadeo, Carlos Andrés maneja la parte gerencial y administrativa del negocio.

Y como si no fuera suficiente, su Nana Leticia, la misma que cuando Chana era una niña le alcahueteaba la creación de postres, es ahora la Jefa de Pastelería. Una de las satisfacciones más grandes de esta empresaria es ver cómo muchas de las personas que trabajan desde el principio de la empresa, aún hoy están junto a ella y, gracias al crecimiento de Cinnamon, han tenido la oportunidad también de progresar profesionalmente.

Seguir creciendo

En agosto de 2008 un grupo de inversionistas de la ciudad también se dejó conquistar por la magia de Cinnamon y decidió apoyar la expansión del negocio.

Gracias a esta nueva asociación, la burbuja con la que comenzaron se convirtió en un gran punto de atención para los clientes del sur de la ciudad, mientras que en la meseta abrieron un punto adicional, en el primer piso de Mercadefam de la calle 42.

Allí finalmente pudieron ofrecerles a sus clientes lo que tantas veces les habían exigido: un horario extendido. Ahora tienen la posibilidad de atender hasta la madrugada, lo que les ha servido para ampliar la oferta de servicios.

Lo que viene

Tras la asociación con los inversionistas lo que viene para Cinnamon, según Chana, es lograr convertirla en una cadena de cafés que llegue a todas las ciudades del país.

“Queremos comenzar por ciudades intermedias para ir posicionando la marca y finalmente llegar a Bogotá”.
Además Cinnamon está preparando una línea de almuerzos saludables que muy pronto comenzarán a ofrecer en cada uno de sus puntos.

“Será algo muy saludable. Queremos que las personas que tienen que almorzar todos los días por fuera de su casa tengan una opción saludable y variada para alimentarse, sin caer en la monotonía”, asevera la empresaria.

Por ahora Chana está dedicada de lleno a este proyecto, y aunque frecuentemente  está creando postres nuevos, su propósito es que llegue el momento en que cada fin de semana pueda sacar al mercado una nueva creación.

“Me siento muy afortunada de poder estar haciendo lo que toda la vida soñé y poder estar rodeada  de las personas que me quieren. Eso es muy importante para que hoy en día Cinnamon sea un éxito, y por lo que estoy segura que seguirá creciendo de la mano de todos los que hasta hoy nos han acompañado”, concluye la empresaria.

 

 

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