S√°b Dic 10 2016
24ºC
Actualizado 11:44 am

Hay ¬Ďcampo¬í para vivir | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-05-07 05:00:00

Hay ¬Ďcampo¬í para vivir

Admirar jardines agrestes, ver los senderos que la gente hace en la hierba paso a paso, o√≠r el singular canto de los gallos, saborear la leche de una vaca reci√©n orde√Īada o sentarse a contemplar el amanecer, pueden ser buenas terapias para recomponer el √°nimo.
Hay ¬Ďcampo¬í para vivir

Aunque muchos citadinos prefieran refundirse en los llamados ¬Ďrecovecos¬í de cemento, vivir en el campo es un gran atractivo.

Reencontrarse con la naturaleza, seg√ļn los propios m√©dicos, es saludable.

¬°Y no es para menos! vivir de una forma m√°s natural y dejar la ¬Ďcomodidad de lo artificial¬í resulta un buen alimento para el esp√≠ritu.

Cierre los ojos e imag√≠nese, s√≥lo por un instante, c√≥mo ser√≠a su vida si fuera un labrador, si tuviera una casa sencilla en la ribera y una granja y si su vida se viera rodeada de huertos o vi√Īas.

Allí, en ese ambiente al natural se recuperan las viejas tradiciones: los hijos les piden la bendición a sus padres, las mujeres se olvidan del maquillaje y recurren a la bella limpieza de sus rostros, sin contar que los hombres cambian la rudeza de las palabras por el sudor de sus frentes.

Muchas personas se la pasan toda la vida trabajando para conseguir plata, para comprarse un carro, para vestir los trajes de los m√°s exclusivos dise√Īadores o para vivir en los mejores apartamentos de las grandes ciudades. Sin embargo, cuando logran tales metas, muchos a√Īos despu√©s de sacrificios y grandes desvelos, no descansan hasta comprar una ¬Ďfinquita¬í en un sitio alejado del mundanal ruido para huir del estr√©s de vida que llevan.

¬°Claro! Cuando eso pasa, sus cabellos ya est√°n cenizos, sus suspiros de vida se atrapan en quebrantos de salud, sin contar que a esas alturas sus hijos ya est√°n lejos de ellos, viviendo sus propias vidas.

Es cierto, nada como una parcela c√≥moda. Es un privilegio establecer el hogar en el campo, entre otras cosas, porque hay m√ļltiples beneficios para la familia: la tranquilidad, la econom√≠a y hasta el solo hecho de respirar aire puro.

No, no es que vivir en la ciudad sea malo. Lo que pasa es que los hombres la hemos convertido en una inhóspita urbe en donde se hace hasta lo imposible para vivir de una manera caótica.

¬ŅAcaso no ha sido v√≠ctima de los insufribles trancones? ¬Ņno siente que su frente carga impresas las part√≠culas de humo de los carros? ¬Ņno ve por doquier escenas que dan cuenta de la inseguridad y la pobreza en la que viven muchos?

Sí, las ciudades poseen muchas ventajas en relación con la posibilidad de acceder a servicios especializados, compras, espectáculos, vida social y amigos influyentes. Pero el hombre necesita el campo, debe reencontrase con la naturaleza para no perder su identidad y para no extraviar sus raíces.
Por algo dirán que Dios hizo el campo y el hombre construyó la ciudad.

la estrella de la esperanza

Existían millones de estrellas en el cielo: blancas, plateadas, verdes, doradas, rojas, amarillas y azules. Un día ellas se acercaron a Dios y le dijeron:

- Se√Īor, nos gustar√≠a vivir en la ciudad entre los hombres.
- ¬°As√≠ ser√°! respondi√≥ el Se√Īor. Las conservar√© a todas peque√Īitas, para que puedan bajar a la tierra.
Cu√©ntase que, aquella noche hubo una linda lluvia de estrellas. Algunas se acurrucaron en las torres de las iglesias, otras fueron a jugar y a correr junto con las luci√©rnagas, otras se mezclaron con los juguetes de los ni√Īos. Y la tierra qued√≥ iluminada.
Con el pasar del tiempo, las estrellas decidieron abandonar a los hombres y volver al cielo, dejando a la ciudad oscura.
- ¬ŅPor qu√© regresaron? les pregunt√≥ Dios.
- Se√Īor, no nos fue posible permanecer en la ciudad, all√≠ existe mucha miseria, violencia y maldad.
Y el Se√Īor les dijo:
- ¡Claro! El lugar de ustedes es aquí en el cielo. La ciudad es el lugar de lo transitorio, de aquello que pasa, de aquel que yerra, de aquel que muere; nada es perfecto. El cielo es el lugar de la perfección, donde nada perece.
Después de que llegaron las estrellas, Dios habló de nuevo:
- Nos est√° faltando una estrella; ¬ŅSer√° que se perdi√≥ en el camino?
Un ángel que estaba cerca replicó:
- ¬°No Se√Īor! una estrella resolvi√≥ quedarse entre los hombres. Ella descubri√≥ que su lugar es exactamente en donde existe la imperfecci√≥n, donde las cosas no van bien, donde hay lucha y dolor.
- ¬ŅQu√© estrella es esa? volvi√≥ Dios a preguntar.
- Es la Esperanza, Se√Īor. Es la estrella verde. La √ļnica de ese color.

Y cuando miraron para la ciudad, la estrella no estaba sola. La ciudad estaba nuevamente iluminada porque había una estrella verde en el corazón de cada persona.

Porque el √ļnico sentimiento que el hombre tiene y Dios no necesita retener es el de la Esperanza.

Dios ya conoce el futuro y la Esperanza es propia de la persona humana, propia de aquel que yerra, de aquel que no es perfecto, de aquel que no sabe cómo será el futuro.

Intente responder esta pregunta: ¬ŅCu√°l es su esperanza en la vida?

 

 

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad