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De violadores, demagogos y tramposos | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-05-10 05:00:00

De violadores, demagogos y tramposos

De violadores, demagogos y tramposos

Esos delitos son repugnantes. Pero todos los delitos son repugnantes y aquí comienza el problema: los castigos de distintas conductas tienen que guardar proporción para que haya justicia y para que la gente tenga un norte. Y sin  embargo a punta de subir y bajar penas, nosotros acabamos por tener una lotería en lugar de justicia penal.

Doy ejemplos. Al mensajero le dieron 4 años por toquetear a una señora, pero a  “Rojas” lo premiaron por la mano cortada de “Ríos”. Al joven que compró discos piratas le tocó la misma condena que a los asesinos de Justicia y Paz. Al gerente de Cajanal las tutelas lo mantienen enjaulado pero Fernando Londoño está escribiendo en El Tiempo. La joven que abortó estuvo presa 7 años mientras que Garavito está por quedar libre. Al que quemó unas llantas en la calle le clavaron 3 años, pero Karina es gestora de paz. Y así.

Esos ejemplos se deben a decretos o a leyes. Pero ahora se trata de cambiar la Constitución para que un delito en particular tenga prisión perpetua: ¿por qué no meter en el mismo saco a los genocidas, los masacradores, los terroristas….?  La respuesta que da el Fiscal es contundente: “la ciencia ha comprobado que el violador de niños seguirá violando”. Pero la ciencia también ha comprobado que el caco seguirá siendo caco y que al pirómano le encantan los incendios.  
Ese argumento tiene además el absurdo de conceder que el violador es un enfermo, o sea, que no debe ir a la cárcel. Y el absurdo de condenar a una persona por lo que es y no por lo que ha hecho.

La idea misma de encarcelar a alguien “de por vida” es un absurdo inaceptable en derecho. El derecho se inspira en la justicia y es injusto que el castigo dependa de la edad o la esperanza de vida del culpable.

Podría añadir, como han escrito varios, que el aumento de penas es inútil porque el problema es que aquí no capturan al culpable. Pero esto nos  lleva al fondo del asunto: no se trata de que haya castigo, sino de expresar nuestra indignación y nuestro asco ante el papá que mandó asesinar a su hijito de 11meses. Es el rito de venganza y purificación colectiva que la antropología y la siquiatría han explorado con temor y con asombro. Es la confirmación de que vivir tiene sentido.       

Ese arraigarse tan hondo en nuestra psique le da al referendo su calidad exactamente demagógica. Por eso se le colgaron los congresistas “de opinión”. Por eso el Procurador, el Fiscal y los figurines de la prensa se sumaron al comité organizador Por eso la pregunta que los promotores le enrostran a sus opositores: “¿pero qué clase de persona puede defender a semejante monstruos?”.  

Pues Fabio Valencia se opuso a la propuesta “por razones de principio”. O se opuso al principio, porque cambió de parecer cuando notó que ese referendo era lo que necesitaba para ajustar el otro referendo. Sacar 7 millones de votantes de sus casas no está fácil, pero entre el sí a Uribe y el sí a los niños la cosa ya será bastante más sencilla.

 

 

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