Me casé y ahora estoy enamorado de otra persona | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-05-11 05:00:00

Me casé y ahora estoy enamorado de otra persona

Una de las decisiones más difíciles en la vida es aceptar a otra persona como pareja, para el resto de los días.
Me casé y ahora estoy enamorado de otra persona

Así lo reconocen hombres y mujeres, quienes en muchos casos no es que le huyan al matrimonio o, como dicen popularmente, le saquen el cuerpo. Simplemente, son conscientes de la responsabilidad con esa otra persona, por lo que prefieren esperar mientras el miedo o la inseguridad desaparecen.

Este es el caso de Manuel, un joven profesional que antes de tomar la decisión de casarse quiso sentirse seguro de que la mujer con la que compartía una relación desde hace cuatro años era con la que quería asumir un compromiso más formal y duradero.

“Es una mujer maravillosa, me ama y la amo. Tiene todas las cualidades para ser la esposa perfecta, sin embargo, tomar la decisión de casarnos no me resultó nada fácil. Ella sí estaba segura pero algo dentro de mí me susurraba que algo faltaba”, comenta Manuel, quien finalmente pisó el altar para bendecir su relación. Desde entonces han pasado dos años.

“Nos hemos entendido y hemos sido muy felices”, relata este hombre de 37 años que señala que, a pesar de los problemas propios del matrimonio a los que no han podido ser ajenos, han sabido superarlos juntos. Pese a esto, desde hace seis meses Manuel está confundido.

Conoció a una mujer, en la rutina propia de su trabajo, quien además de haberlo impresionado con sus atributos físicos, también lo hizo con su personalidad.
“Es hermosa, inteligente, muy atenta conmigo a pesar de que no le percibo intenciones de conquista, es interesante y disfruto ampliamente su compañía. Siento que hablamos el mismo idioma pues tenemos dos perspectivas similares de ver las cosas… Como dicen por ahí: tenemos mucha química”, relata Manuel, quien admite que conocer a esta persona lo ha llevado a cuestionar qué tan promisoria puede ser su relación con su esposa, si de la noche a la mañana apareció alguien que ‘le mueve el piso’.

“¿Qué hago?” “¿Continúo con mi matrimonio a pesar de que otra se roba mis pensamientos?” “¿Termino con mi esposa porque esta es la señal de que mi relación no está bien soportada?”

En el corazón nadie manda

Pese a que una persona pueda haberse fijado un compromiso con otra y sentir que están hechos el uno para el otro, es importante tener en cuenta que el ser humano va creciendo y cambiando, por lo que es posible que en determinado momento pueda enamorarse de alguien diferente a su cónyuge.

Así lo reconoce la psicóloga experta en parejas, Olga Susana Otero, quien señala que este tipo de situaciones no necesariamente están condenando el matrimonio al fracaso. Sin embargo, cada uno debe ver con claridad qué es lo que tiene con la pareja actual y qué puede perder si se arriesga a ‘probar’ con la nueva que llegó a su vida.

“Si se decide formar un nuevo vínculo marital con esa segunda persona, posiblemente se tendrían otros problemas con la que se está enamorado ahora. Cuando nos enamoramos no vemos la persona real sino la que deseamos ver. Vemos lo bueno de ese amor, pero con la cotidianidad nos despertamos a ‘lo no tan bueno’ de ella”, afirma la psicóloga.

Esta profesional sugiere trabajar la confusión, a partir del reconocimiento de sí mismo y la revisión del vínculo que existe entre la pareja actual. Lo que sí no es adecuado es asumir una relación de amantes o infidelidad con ese tercero que apareció, pues de esta manera sólo se vive ‘lo bueno’ sin vivir ‘lo no tan bueno’, que son las realidades de la vida diaria.

Olga Susana Otero advierte que si no se enfrenta la realidad de manera adecuada, puede provocarse que él o ella se vayan con afán del lado de quienes están casados sin asumir la separación como debe ser. Así, además de lastimar a los hijos, terminan en una agresión mutua que sólo causa dolor.  

preguntas y respuestas

Responde el médico psiquiatra y especialista en sexología, Camilo Umaña Valdivieso.

¿Seguir con el matrimonio a pesar de la confusión?: “Ahí no hay confusión. Lo que existe es la posibilidad de encontrar en alguien una mayor compatibilidad. Por eso, lo primero es que cada quien tenga claro lo que está sintiendo”.

¿Terminar la relación?: “Sí, en caso de que la relación esté desdichada, ninguno de los dos se pueda realizar como persona en la vida de pareja. Para seguir con el matrimonio se requiere de un gran esfuerzo, porque los casos de compatibilidad en la vida cotidiana son cada vez más grandes de encontrar”.

preguntas y respuestas
Responde la psicóloga clínica Nancy Yadira Bohórquez

1. ¿Es normal que se den este tipo de confusiones? ¿O esto es el reflejo de un matrimonio que tarde o temprano terminará?
“No diría que es normal o anormal, simplemente puede suceder. Muchos hombres y mujeres se casan sin conocer bien a la persona con la que van a hacerlo.

También se dan casos en los que se toma la decisión de casarse de manera apresurada por temor de quedarse solos o porque no tienen claro lo que esperan del otro. De esta manera se pierde el objetivo de ser pareja que es construir con el otro un presente y un futuro. Cuando la decisión no se toma a conciencia, él y ella se quedan en otros aspectos no sólidos que provocan que al momento de conocer a cualquier otro, se piense que ese sí es el amor de su vida. Así empieza la confusión y el dolor para todos”.

2. ¿Qué debe hacer la persona que, a pesar de estar casada, siente que conoció al hombre o mujer de su vida? “Cada persona tiene una forma distinta de ser y un sistema de creencias con los cuales actuar. Lo más sano es que sea sincero con sí mismo y con las otras personas. Eso significa darse cuenta de qué es lo que quiere verdaderamente y actuar de acuerdo con ello. Para mí el engaño no cabe en ninguna relación y nadie debe jugar con los sentimientos de nadie”.

3. ¿Cuáles son las consecuencias que pueden generarse en quienes no manejan bien este tipo de situaciones?
“Mucho dolor para todos, incluso para la persona que dice estar enamorada de otra. Esto depende del sistema de creencias. Yo pensaría que en nuestra cultura esto es muy común. Hay personas que se sienten orgullosas de exhibir a sus nuevos amores sin haber concluido con la anterior relación. Algunas personas pueden sentirse muy varoniles o muy femeninas al tener más ‘amores...”.

 

 

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