La casa en el cielo | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-05-16 05:00:00

La casa en el cielo

El sentimiento es confuso. Empiezo a extra√Īar los tiempos de la ni√Īez cuando ve√≠amos c√≥mo los curas ca√≠an como chulos sobre las viudas para venderles lotes en el cielo. Nosotros no cre√≠amos en eso, apost√°bamos a que lo que los padrecitos quer√≠an era quedarse con el dinero que dejaban los difuntos y dejar destechadas, hambrientas y empelotas a las viudas, pero ahora que la experiencia me tiene con m√°s baches que las calles de Bucaramanga, estoy buscando a un cura, pastor o ingeniero para que me vendan una parcelita all√° arriba.
La casa en el cielo

Ahora quiero creer, necesito creer, que las ventas anticipadas de lotecitos en el cielo son posibles, que los curas, si tumbaban a las viudas y las dejaban empelotas, era para menesteres distintos y más placenteros que apropiarse de billetes que muy poco hacen por la felicidad en esta vida. Me es imperativo creer que morirse es como cambiar de casa y quiero, cuando esto suceda, que me echen en el cajón los documentos que acrediten mi morada para presentárselos a San Pedro.

Estoy dispuesto a empezar a pagar desde ya, pero con una √ļnica condici√≥n que deben garantizarme y es que quede en el mismo conjunto donde est√°n Lucho Berm√ļdez y Rafael Escalona. El deseo de vivir all√≠ nace de muchos correos que me han llegado en estos √ļltimos d√≠as y que dan cuenta de la parranda que armaron el mi√©rcoles los residentes cuando lleg√≥ Escalona. Llevan, a hoy, cuatro d√≠as sin parar de tocar y cantar y dicen que los angelitos bailan y bailan con sus cabecitas cubiertas con sombreros vueltiaos y sus pies protegidos con chocatos de fique.

El colmo, me lo cont√≥ el cura Serrano, es que el conjunto se llama ¬ďSalsipuedes¬Ē, pero nadie quiere irse de all√≠ y mientras Lucho toca, Matilde canta y Jaime Molina le pinta el retrato, Escalona no hace m√°s que abrazar a la vieja Sara y besar a la brasilera. Mientras tanto, La Cacica prepara la comida, el general Dangond reparte el traguito y el Pirata de Loperena revisa el Testamento donde consta que al maestro lo tumbaron en Colombia porque no le pagaron lo debido en regal√≠as, pero eso a √©l ya no le importa.

Quiero vivir allí, en una casa en el cielo, entre los muertos, porque vivir aquí en esta dolorosa y sufrida tierra colombiana, entre los vivos, sólo es posible para quien se llame Tomás o Jerónimo y tenga por apellidos Uribe Moreno.

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad