Publicidad
Publicidad
Dom Dic 11 2016
19ºC
Actualizado 06:09 pm

A mi madre In memoriam | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-05-17 05:00:00

A mi madre In memoriam

A mi madre In memoriam

La recuerdo al evocar unos versos de la condesa de Noailles que ella tradujo:  “Yo escribo para que un día, cuando entre la tierra dura /yazga para siempre sola, y en la Eternidad dormida /el libro de mis poemas diga a la gente futura /cuánto amé  el agua, el espacio, la luz, el aire, la vida”. Revivo su imagen al ver su hermoso perfil que reprodujo en sus portadas la revista bogotana Cromos, en los años 1916,1918 y 1919 y al contemplar su retrato al  óleo sobre lienzo que en 1920 pintó el maestro Ricardo Gómez Campuzano y que los hijos de doña Paz donamos al Museo Nacional donde ahora se exhibe.

La recuerdo también cuando, sentada frente al gran piano de cola de nuestra casa bumanguesa de la calle 35, interpretaba a Chopin, a Schubert, a Liszt y a los Intermezzi  de Luis A. Calvo. Paz Flórez Fernández, mi madre, era poeta. Sus padres fueron Alejandro Flórez y Julia Fernández; sus tíos  Julio Flórez, Manuel de Jesús y  Leónidas Flórez: poetas, periodistas,  políticos. Su padre, don Alejandro, murió cuando ella tenía dos años. Desde entonces, doña Paz vivió con su madre y con su hermana menor, doña Luz,  poeta como doña Paz.

Los versos y las fotografías de Paz y Luz se publicaban en las revistas literarias de la época, los años veintes. Doña Julia contrajo matrimonio poco después con el poeta don Antonio Quijano Torres. Mi madre tenía un Álbum de Autógrafos donde  escribieron para ella sus dedicatorias los más notables poetas, trazaron sus dibujos los más importantes dibujantes y copiaron trozos de sus partituras los más conocidos músicos de su tiempo.

Conservo ese Álbum de Autógrafos como un precioso legado. El  6 de diciembre de 1924 mi madre contrajo matrimonio con mi padre, el médico doctor Roberto Serpa Novoa (Bucaramanga 1888 - 1959).

Don Roberto y doña Paz vivieron en Bucaramanga  entre los años 1924 y  1932. Allí nacieron sus cuatro hijos: Roberto, Alejandro, Fernando y Gloria.

En los ocho años que vivió en Bucaramanga, doña Paz ejerció una intensa actividad social y cultural que su hija Gloria investigó y estudió en su trabajo de ingreso a la Academia de Historia de Santander. En 1932 el doctor Roberto Serpa Novoa fue elegido Miembro de la Cámara de Representantes del Congreso Nacional y la familia Serpa – Flórez viajó a Bogotá donde se estableció desde entonces.

La obra lírica de doña Paz fue premiada en dos imporantes concursos poéticos: uno en Bogotá en los años  20 y otro en Bucaramanga en los años treinta. Una breve muestra  de su estilo poético, de las poesías que escribió, son  estas dos estrofas, dos décimas, que dicen: “Corazón, no llores más. / No llores más que la noche / cerró para mí su broche / de hoy para siempre jamás. / Y como agua ya no estás / a orillas del gran dolor /de mirar cómo a favor / de un indescifrable espanto / se inunda el alma de llanto / la inmensidad de tu amor. // No más lágrimas. Se fueron / las tristezas que nublaron / nuestro cielo. Se acabaron / las ausencias que nos vieron / llorando a los dos. Murieron, /para no volver jamás, / las congojas en que más /amarguras padecí…/ Por Él, por él y por mí, / corazón, no llores más/.

 

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad