聯Cualquier tomate que veo, me lo imagino en salsa聰: Pastor Mateo Romero | Noticias de santander, colombia y el Mundo | Vanguardia.com
Publicidad
Dom Ene 21 2018
22ºC
Actualizado 07:34 pm

聯Cualquier tomate que veo, me lo imagino en salsa聰: Pastor Mateo Romero | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-05-24 05:00:00

聯Cualquier tomate que veo, me lo imagino en salsa聰: Pastor Mateo Romero

La placa ubicada fuera de su casa y que lo identifica como Pastor Mateo Romero, no cuenta a los caminantes desprevenidos la historia y sue帽os de este hombre de 79 a帽os de edad.
聯Cualquier tomate que veo, me lo imagino en salsa聰: Pastor Mateo Romero

El brillo de sus ojos y el carisma que lo caracteriza, dejan ver que, a pesar de sus a帽os, todav铆a le quedan muchos tomates por cortar.
En una mesa de su casa, reposan tres tarros grandes, uno de salsa de tomate, otro de aj铆 procesado y otro de vinagre. Hacen parte de una serie de productos de la marca Almar, etiqueta que represent贸 su gran orgullo.

Este barranque帽o, que hasta 1992 ten铆a su micro-empresa de productos con sello casero, como salsas, aj铆es, mayonesas y mostazas, y que se comercializaba en grandes cantidades en la regi贸n, vio c贸mo la violencia y las contin煤as amenazas, le arrebataron su negocio. Poco a poco, 茅l y su familia, fueron desplazados a Barranquilla.

Las amenazas de las que habla, no s贸lo ven铆an de grupos armados ilegales que controlaban la Comuna Siete, sino de empresas nacionales, cuyos productos ten铆an en Barrancabermeja un gran nicho de mercado. Para ellas, Almar era su competencia. 聯Los due帽os de la empresa nacional sobornaban a los funcionarios de salud que hac铆an las inspecciones sanitarias, para que nos persiguieran聰, narr贸 el microempresario.

聯脡ramos m谩s o menos seis empleados, m谩s el resto de la familia. Ten铆amos comercializadores en ciudades importantes como Bucaramanga聰, a帽adi贸 Romero.
En ese tiempo, comercializaban casi 1.200 garrafas de productos que tambi茅n iban dirigidos a Cimitarra, San Pablo, Sabana de Torres y Valledupar, entre otros.

Pero el negocio no corri贸 con buena suerte ante el distrito portuario. La falta de acueducto y las malas condiciones sanitarias, los obligaron a no seguir produciendo las salsas tradicionales. Fue entonces cuando Romero y su familia se trasladaron a Barranquilla.

Tres a帽os despu茅s y ya calmada la situaci贸n en Barrancabermeja, retornaron a la capital del petr贸leo, su tierra natal. Desde 1995, la lucha contin煤a, preparando con sus manos las salsas con sello barranque帽o.

聯Lo que me queda es la nostalgia de lo que se perdi贸, pero igual animado, porque muchas personas me dicen que vamos a salir adelante. Yo quiero hacer de esto una hacienda, siento que es una hacienda. Cualquier tomate que veo, me lo imagino en salsa聰, dice.

Aterrizando en la realidad

Hoy los ingresos para la familia por la venta de los productos, no superan el mill贸n de pesos que, en todo caso, deben invertir en la compra de envases, verduras, tomates, cajas y tapas. 聯Lo que queda es para sobrevivir聰, expres贸. En la actualidad, la producci贸n no llega ni a los 100 envases, cuando anteriormente, asegur贸, se hac铆a lo suficiente para 200 cajas. La producci贸n de salsas Almar sobrevive en el barrio Provivienda.

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad