Publicidad
Publicidad
Lun Ene 23 2017
14ºC
Actualizado 10:01 pm

Generosidad y transparencia | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-05-25 05:00:00

Generosidad y transparencia

Una lecci√≥n de comportamiento pol√≠tico para los colombianos signific√≥ la brillante conferencia del expresidente Frederik Willem De Klerk, en el marco del Foro de Liderazgo de El Espectador, en la cual nos ilustr√≥ sobre el proceso que condujo a Sur√°frica a la paz, luego de que hace 25 a√Īos se evaluara este conflicto como imposible de dirimir ante la creciente ira negra, el aislamiento internacional, la dispersi√≥n de su poblaci√≥n en 23 partidos pol√≠ticos y 11 idiomas oficiales.
Generosidad y transparencia

De Klerk relat√≥ que en 1986 su partido lleg√≥ a la certeza de que el pa√≠s iba camino a su destrucci√≥n y, convencidos de que la paz justifica todos los riesgos y sacrificios, decidieron con total convicci√≥n que era preciso trabajar en esta direcci√≥n -a√ļn a costa de la propia disoluci√≥n de su partido, como en efecto ocurri√≥- con el prop√≥sito de demostrar generosidad y transparencia, actitudes que presidieron este empe√Īo nacional. Una negociaci√≥n que abri√≥ las puertas a la inclusi√≥n, mediante el respeto, acuerdos claros y lealtad con el adversario.

Estos postulados se tradujeron progresivamente en los factores de entendimiento entre las partes, hasta llegar en 1990 al anuncio del fin del Apartheid y a la promulgación de una nueva Constitución donde pudieron incorporar los temores de unos y otros, y también sus aspiraciones, para finalmente pactar una amnistía, conocer la verdad y avanzar en una reconciliación que se presenta duradera, pero que exige permanente actitud de desprendimiento. Hoy Suráfrica se destaca como una nación ampliamente reconocida; su capital es la que alberga una mayor representación diplomática, después de Washington, y presenta envidiables índices sostenidos de crecimiento y erradicación de la pobreza.

A nivel local, contrasta la experiencia surafricana con lo sucedido en el reciente proceso para designar rector de la UIS, donde las consideraciones francamente personalistas se impusieron a los altos intereses institucionales, y la convocatoria no dio tiempo para concentrarse en la mejor proyección de la Universidad, pues la atención se distrajo en un ambiente enturbiado por los agravios. No hubo espacio para ponderar con serenidad la situación y, con la reelección, todo se precipitó en una salida que deja a la comunidad universitaria fragmentada y sumida en la incertidumbre. Faltó respeto, transparencia y generosidad.

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad