Jue Sep 29 2016
19ºC
Actualizado 09:57 pm

El verdadero genio del fútbol | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-07-12 17:37:52

El verdadero genio del fútbol

El verdadero genio del fútbol

Allí, Waldo desarrolla la habilidad que lo distingue: es capaz de narrar partidos de fútbol en vivo y en directo, con sus respectivas alineaciones e incluso los comerciales.

También puede memorizar las formaciones de cualquier equipo y conoce las fechas en las cuales se jugaron innumerables partidos de fútbol y sus marcadores.

Esa destreza, además, lo hace diferente de otros autistas.

El neuropsiquiatra Darold A. Treffert, del Hospital St. Agnes para autistas en Wisconsin, Estados Unidos, dice que las investigaciones sobre la capacidad especial de algunos autistas demuestran que Waldo es el único en el mundo capaz de narrar partidos de fútbol.
Los otros 21 autistas con habilidades especiales de los que se tiene conocimiento, desarrollaron su capacidad en la música o la pintura.

Una isla
El fenómeno de los autistas con destrezas especiales es conocido en el mundo como el síndrome Savant.

La primera vez que se difundió a las masas fue en 1988, en la película Rain Man protagonizada por Dustin Hoffman.

El protagonista es un hombre capaz de hacer cálculos matemáticos sorprendentes en segundos, pero incapaz de establecer relaciones sociales.
La vida de Waldo es un eterno día, resplandeciente de partidos de fútbol. No hay nada más. Para entenderlo hay que separar su mundo en dos. El fútbol y lo demás. La genialidad y el autismo.

“Cuando era niño en Bogotá, donde le practicaron exámenes, Waldo pintó un avión detalladamente. Cada ventana, cada sigla…como sólo un artista lo haría; pero no hablaba. El dibujo era su forma de decirme que quería regresar a Barranca”, comenta Nancy Ester Martínez, la persona más cercana a Waldo.

Sólo ellos dos pueden comprenderse.

El descubrimiento

Waldo solamente lee la prensa deportiva. El dos de julio cumplirá 26 años y este es el acontecimiento más grande de su vida.
“Se está acercando el dos, el día más grande de Waldo”, señala Manuel Núñez. “Él me dice: no se le vaya a olvidar. Quiero torta y quiero Coca Cola”, agrega.

Manuel camina hasta el barrio Torcoroma, donde vive Waldo, quien a las diez de la mañana está encerrado en su cuarto viendo partidos de fútbol.
Ese día no asistió al instituto Jean Piaget para personas especiales, porque está de vacaciones.

“¿Dónde está Mazzaro (así le gusta Waldo que lo llamen)?”, pregunta Manuel, alegre.

Waldo Núñez, padre, es pensionado de Ecopetrol, lo que le permitió a su hijo recibir el tratamiento médico especial.

Manuel entra y se sienta junto a la madre de Waldo, Nancy.

“A los dos años de nacido nos dimos cuenta de que era un chico especial. Entró a un instituto de terapias y poco a poco fue mostrando interés por el fútbol”, señala Nancy.

Durante su niñez, el doctor Miguel Jaraba en la Policlínica de Barranca, atendió por primera vez a Waldo. La singularidad de su caso hizo que Jaraba lo remitiera al neuropediatra Samuel Larios.

Larios recuerda muy bien a Waldo.

“Él aprendió a leer solo. Siempre quería hacerlo. Y de hecho, ponía el periódico al revés y así leía”, señala Larios.
Paradójicamente, no podía entender lo que Waldo hablaba.

“Luego reconocí que Waldo recitaba las propagandas que oía en la radio. Tenía una habilidad especial para aprender los nombres de jugadores que participaron en los mundiales de fútbol”, explica.

“El doctor se reía, le hacía muchas preguntas. Nos asombrábamos de su capacidad para grabar información”, recuerda Nancy.
En el instituto, Waldo validó dos años de secundaria. Tiene una ortografía excelente y cuatro hermanos: Aida Ester de 27, Saúl de 25, Maira Alejandra de 20 y Nancy Nicole de 8.

“Cuando no sabíamos la patología médica, nos dio un poco duro lo que sucedía con Waldo, pero hay que entender que siempre será así. Él y yo compartimos la ropa, los espacios, pero no interactuamos mucho porque él vive en su mundo, aunque yo busque la forma de llegar a él”, señala Saúl.
Waldo es muy cariñoso y se ha ganado el aprecio de los barramejos que lo escuchan narrar algunas veces los partidos universitarios.

“Transmite como si fuera un locutor, con cuñas y hasta hace la pausa comercial. Pero es solitario, muy poco habla y cuando lo hace es sólo sobre fútbol y sólo con personas conocidas”.

El máximo ídolo de Waldo es Juan Carlos Blandón, del equipo Alianza Petrolera de Barrancabermeja.

Entre Waldo y su mamá está dicho todo. O casi. No sabía hasta ese templado día de junio por qué su hijo consentido, el que nunca la abandonará, prefiere que lo llamen Mazzaro.

¿Quién es Mazzaro?
“Italiano”, responde Waldo y el interrogante queda al descubierto. Daniele Mazzaro es un jugador destacado del mundial de 1994.

Días de fútbol

“Los siguientes cuarenta minutos del primer tiempo son patrocinados por MacPollo. MacPollo, sesenta años celebrando contigo. MacPollo, la marca del pollo número uno en Colombia”, narra Waldo frente a la cancha de fútbol del Club Infantas, con los jugadores veteranos, trabajadores de Ecopetrol.
Es la tarde, calurosa y polvorienta de un día de junio en Barranca. Lo más desconcertante es que dentro del relato de los acontecimientos, a veces menciona el televisor, cuando evidentemente no hay ninguno.

Tiene una voz potente y una vocalización envidiable si se tiene en cuenta que habla apenas algunas palabras en otros temas.

El padre recuerda que “estábamos aquí y él se ponía a mirar prensa y de un momento a otro cambiaba la voz. Tres voces tenía”.

Barranca es una ciudad sitiada por la violencia. Para evitar que Waldo se viera inmerso en disputas que jamás entenderá, la familia Núñez se trasladó del barrio Primero de Mayo a Torcoroma.

 

También, para que Waldo estuviera cerca del Club Infantas y pudiera participar del fútbol. Es al único lugar al que es capaz de ir y venir solo.
Durante algún tiempo, transmitió encuentros para una emisora local.

“Él graba nombres, países, propagandas. En cuanto al fútbol es muy especial, da razón de todo lo que pasa dentro y fuera del país”, explica Nancy.
Otra de las habilidades de Waldo son los sistemas informativos. Maneja muy bien el Internet y el computador. Pero sólo es capaz de hacerlo en el instituto Jean Piaget.

Este es el gran contraste de la vida de Waldo. Una gran capacidad combinada con una completa dependencia de su madre en la vida cotidiana.
“Toma unas pastillas para el sueño todos los días. Hay que darle medicación para que el cerebro descanse y amanezca menos irritado para las actividades del día”, explica Nancy.

A veces, mientas habla, ella llora. “Para la sociedad es muy difícil aceptar estos muchachos. A Waldo le dicen que es un bobo, que es un loco, pero él vive su mundo, no le importa lo que le dicen”.

Lo peor que puede pasarle a Waldo es que le saquen tarjeta roja. Significa que está expulsado del juego, que está fuera de lo único que le interesa en la vida.

Otros savants

Kim Peek fue el hombre que inspiró la película “Rain Man”, cuyo personaje principal, Raymond, es interpretado por Dustin Hoffman. Kim es capaz de leer dos páginas con cada uno de sus ojos, por lo cual puede memorizar rápidamente gran cantidad de información. Otra de sus habilidades es la ubicación. Sabe cómo situarse en cada calle de Estados Unidos y qué dirección tomar para llegar a un determinado lugar.

Leslie Lemke nació en Milwaukee, Estados Unidos en 1952. Fue abandonado en un hospicio con apenas algunos meses y una enfermera llamada May se ofreció a cuidarlo. Leslie no progresaba en las relaciones con los demás niños ni en el lenguaje, pero luego de oír en la televisión el Concierto número 1 de Tchaikovsky, Leslie empezó a tocar el piano. Ha dado conciertos alrededor del mundo con mucho éxito y al morir May, continuó con su música, aunque de manera esporádica.

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad