El derecho a no vivir | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-05-29 05:00:00

El derecho a no vivir

Continúa sobre el tapete el asunto de precisar si el autoeliminarse es un derecho que tiene todo ciudadano o por el contrario, es un acto impropio del género humano.
El derecho a no vivir

Para resolver el tema, es necesario precisar si somos o no dueños de nuestra propia vida. Las corrientes, variadas al respecto, van desde la vieja concepción de que solo Dios es el dueño de ella hasta la liberal absoluta que determina que cada individuo es actor único de su propia existencia.

Desde el punto de vista religioso el asunto está concluido y solo Dios tiene la posibilidad de disponer de la vida de los humanos, tesis ésta que encaja a la perfección entre quienes aceptan la existencia de ese ser Omnipotente y Omnipresente, Señor y dueño de todas las cosas.

Sin embargo, hoy existen muchísimas personas que en ejercicio de su libertad de conciencia, no entienden la existencia de ese ser superior y, por lo tanto, el asunto debe analizarse a la luz del individuo en particular.

Desde esta óptica, el hombre es el único titular del derecho a su propia vida; solo que el ser social le limita esa libertad, pues en algún momento se debe a otras personas que están a su alrededor necesitándolo emocional y físicamente, todo lo cual circunscribe el derecho a proporciones menores.

Con todo, existen momentos en la vida de los seres humanos en que esas dependencia desaparecen, como en los casos de la soledad familiar, o cuando la vida se convierte en una carga, como sucede con los enfermos terminales, para poner el ejemplo extremo.

Frente a estas situaciones particulares es donde entendemos que hoy el bien jurídico a defender es el de la calidad de vida, por cuanto hay momentos en que la muerte empieza a ser la única solución para quienes tienen que enfrentarla a través de un largo y doloroso proceso que impone muchas veces intensos, prolongados y penosos sacrificios o simplemente la negación de una mínima condición tranquila de existencia.

En estos casos, sentimos que, debe respetarse el derecho que nos asiste a precisar cuándo y cómo morir.

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad