Buscando la belleza de Bucaramanga | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-06-02 17:55:43

Buscando la belleza de Bucaramanga

Mi libro de Am√©rica Latina no me hab√≠a llenado de esperanza antes de llegar a la Ciudad Bonita: ¬ďNo hay muchas razones por las cuales un extranjero ir√≠a a Bucaramanga, a no ser que llegue en el camino hacia C√ļcuta para llegar a Venezuela.¬Ē
Buscando la belleza de Bucaramanga

Menos mal que no le hice caso, pues no me quiero ir de aquí. Disfruto el clima, la gastronomía, la facilidad de hacer las cosas y he hecho varios paseos espectaculares por los alrededores.

Sin embargo, los √ļnicos extranjeros que he conocido aqu√≠ s√≥lo vinieron al DAS para renovar el permiso de estancia, pues estaban viviendo en San Gil. No qued√© muy convencido cuando el Director del IMCT, Jos√© Alcides Cort√©s, me asegur√≥ que la revista Semana dijo que Bucaramanga es la ciudad n√ļmero uno para visitar en Colombia.

Ver video del recorrido

Bucaramanga es conocida por la parte empresarial y comercial y por sus parques, lo que hace que la vida sea la m√°s rica que he conocido. Sin embargo, comercio y parques hay en muchas ciudades. Un londinense no cruzar√≠a el Atl√°ntico para sentarse en un parque; un neoyorquino no saldr√≠a de vacaciones para ir de compras. Lo que quiero saber es ¬Ņqu√© tiene Bucaramanga que no tienen otros lugares? ¬ŅCu√°l ser√≠a el encanto de Bucaramanga para los turistas?

Entonces, es con algo de escepticismo que subo al taxi de Pablo Coronado, encargado de ser mi gu√≠a por Bucaramanga durante la ma√Īana.

Me recoge en la porter√≠a de mi casa: ¬ďSe√Īor West, ¬Ņc√≥mo le va? ¬ŅEn qu√© le puedo colaborar?¬Ē
Tras dos minutos de mi ¬ďrecorrido tur√≠stico¬Ē por Bucaramanga, ya me acord√© de lo que me enamor√≥ de este lugar. Pero la calidez de la gente no s√≥lo de Santander, sino de toda Colombia, no es un secreto. Y menos para m√≠, pues siempre he pensado que si los colombianos trataran a los colombianos como tratan a los extranjeros, el pa√≠s estar√≠a mucho mejor.

En fin, dudo que el saludo cordial de mi guía lo haya aprendido en clase; es algo muy normal en esta ciudad.

Nuestro recorrido empieza en Ca√Īaveral. Voy tachando la lista: comercio: s√≠. Parque: s√≠. Arquitectura bonita: s√≠. Tiene todos los requisitos para ser un buen vividero, pero siempre tengo la pregunta en la cabeza: ¬ď¬ŅQui√©n viajar√≠a desde otro pa√≠s para ir a un centro comercial o a un parque peque√Īo con¬† √°rboles y bancos?¬Ē

Pablo me explica un poco más del curso que está realizando, empezando por el servicio al cliente. Cualquier bumangués que haya tomado taxi en Londres (bastante parcos y poco amables), entenderá porqué hacerlo aquí me parece una maravilla.

Aun as√≠, mi taxista me asegura que todav√≠a le faltan cosas por aprender. Ha aprendido a manejar varias clases de personalidades. La tolerancia y la importancia de escuchar, por ejemplo, son primordiales con un cliente agresivo. El curso ense√Īa la importancia de presentarse y vestirse bien. Se me ocurre que es un nivel de atenci√≥n al cliente notable para un taxista.

Hace una semana, en este diario se publicó la lista de las diez peores ciudades del mundo para coger taxi. Inconformidad con el servicio ofrecido por los conductores fue uno de los factores más importantes en ese informe y la lista incluía destinos turísticos muy importantes, tal y como son Nueva York, Atenas y Bangkok. Un punto a favor del turismo en Bucaramanga.

Aun as√≠, mientras mi conductor-estudiante me ense√Īa el Carrefour de la Autopista a Floridablanca y explica que ¬ďen Bucaramanga se consigue de todo¬Ē, estoy inquieto, con ganas de ver algo que me antoje.

¬ďEn Londres tambi√©n se consigue de todo¬Ē, le digo. ¬ďYo quiero ver Bucaramanga¬Ē.

Luego llega la primera sospecha de que me puedo haber equivocado. Nos bajamos en el Parque de La Flora. Mi gu√≠a comienza a hablarme de los varios tipos de plantas que me dejan asombrado. No oigo mucho por estar pensando que tengo que hablar muy en serio con mis amigos: ¬ŅC√≥mo pas√© siete meses en la Ciudad Bonita sin que alguien me llevara a la parte m√°s bonita?
El taxímetro manda que el recorrido sea breve, pero es suficiente para abrir mi mente.

La subida al carro me dio hambre. Por fin, tengo la oportunidad de hacer la pregunta que llevo toda la ma√Īana pensando: ¬ďLl√©veme a comer la mejor empanada de Bucaramanga¬Ē. De todas las cosas que me han convencido de que podr√≠a vivir feliz para siempre en Bucaramanga, las empanadas encabezan la lista.

Otra vez, el conocimiento local de mi guía me rinde. Elige el carro de empanadas que se encuentra en la Avenida González Valencia con 52ª. Pruebo una de pollo y camarón y no me arrepiento. Ahora sí, estoy más convencido: creo que el IMCT ha dado con algo.

Pasando por la Carrera 33, estoy otra vez inquieto. Necesito algo más impactante. Otra vez mi apetito se ha despertado. Mi guía vuelve a cumplir.
En todos los destinos turísticos del mundo, los miradores se encuentran entre las atracciones principales: subir la Torre Eiffel es obligatorio en París, subir el Empire State es un deber en Nueva York.

El mirador en la v√≠a a C√ļcuta tiene una vista para competir con cualquiera. Y llevo siete meses en Bucaramanga sin subir por all√°. Siento que se est√° acercando esa conversaci√≥n seria con mis amigos bumangueses.

Descubriendo el Parque del Agua, me doy cuenta de que no estaba consciente de toda la belleza de Bucaramanga. La pr√≥xima y √ļltima etapa de la carrera me confirma esta impresi√≥n.

Will Caiger-Smith, un visitante ingl√©s a Bucaramanga, me coment√≥, tras caminar por el centro de la ciudad, que esta zona le hizo pensar en ¬ďcalor, carros y caos¬Ē.

La Casa Bolívar, tal vez el sitio histórico más importante de la ciudad, a menudo pasa desapercibida entre ese caos. Uno olvida que el centro de la ciudad es un centro histórico. La verdad es que esa no es su cara visible.

En la lista de instituciones culturales a visitar del Sr. Coronado, segu√≠a el Coliseo Peralta. Tiene m√°s de 120 a√Īos de historia, pero por la fachada que se deteriora, nadie lo sabr√≠a. Pero si lo que hay afuera es una decepci√≥n, lo que hay adentro en una revelaci√≥n. Entrar al auditorio es como entrar a otra Bucaramanga, una pintoresca Bucaramanga de otros tiempos.

Desafortunadamente, esta Bucaramanga est√° en un muy mal estado, tanto, que parece que s√≥lo soplar ser√≠a bastante para derrumbarlo todo. Luis Eduardo Bautista, el director del Club Kiwanis Bucaramanga, una ONG que es due√Īa del edificio, explic√≥: ¬ďNosotros no tenemos c√≥mo mantener el edificio.

Renovar s√≥lo la fachada costar√≠a por lo menos 20 millones de pesos y estamos buscando que alguna instituci√≥n p√ļblica lo compre para que se pueda conservar. Es muy triste porque es un monumento nacional¬Ē. Con esas palabras que me hicieron pensar, termin√≥ mi paseo.

Para pensar

El director del IMCT, Jos√© Alcides Cort√©s, me habl√≥ del desarrollo tur√≠stico en Bucaramanga, de que los cursos para taxistas hacen parte, explicando que el n√ļmero de visitantes a la ciudad est√° creciendo. ¬ďHace poco montamos un centro de informaci√≥n en el aeropuerto y estamos haciendo publicidad a nivel mundial.

Queremos mostrar lo fuerte de Bucaramanga. Aqu√≠ la gente viene a caminar o viene por el calzado y las joyas. Estamos haciendo un esfuerzo para promover los parques y las partes hist√≥ricas y culturales del centro¬Ē.

¬ŅUn taxista capacitado en turismo me puede convencer de que Bucaramanga sea una ciudad tur√≠stica? Sin duda, fue capaz de mostrar bellezas que ni sab√≠a que exist√≠an. No obstante, un buen vividero no siempre equivale a un destino de vacaciones. Es m√°s, la parte m√°s hist√≥rica es, actualmente, la menos atractiva.

Bucaramanga tiene competencia muy grande en el turismo: sus propias afueras. Sin embargo, el recorrido sí dio a conocer que, con lo acogedora que es la gente con el extranjero, la capital tiene el potencial para convertirse en otro centro turístico de Santander.
Puede ser que la Ciudad Bonita no se dé cuenta de porqué se llama así.

Voz de turistas

Will Caiger-Smith, Inglaterra: ¬ďNunca olvidar√© la comida de Bucaramanga. Es la mejor que he probado en Colombia. Aparte de eso, me impact√≥ lo bonito que era todo, del paisaje que la rodea y las zonas verdes¬Ē.

Asif Ali, Pakist√°n: ¬ďPara m√≠ lo mejor de Bucaramanga est√° claro. Es una ciudad ch√©vere para visitar por la gente. Son todos muy amables y cari√Īosos, nos ayudan a orientarnos y por eso el ambiente es muy agradable¬Ē.

 

 

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