“Trollers” e intolerancia | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-05-31 05:00:00

“Trollers” e intolerancia

“Troll” o “trol” es un vocablo de Internet que describe a una persona que  busca provocar intencionalmente a los usuarios o lectores de Internet  creando controversias y provocando reacciones predecibles, especialmente en los usuarios novatos.
“Trollers” e intolerancia

Los fines de los “trollers” son: interrumpir o desviar los temas de las discusiones, o provocar “flamewars” (guerras incendiarias), enfadando a sus participantes y enfrentándolos entre sí. Los trollers  usan medios vulgares y ordinarios,  o  refinados y sofisticados,  mensajes groseros,  ofensivos, o fuera de tema, o sutiles provocaciones y mentiras difíciles de detectar. Su intención es confundir y provocar la reacción de los ofendidos. Originalmente el vocablo troll se refería sólo a la práctica en sí y no a la persona; un desplazamiento metonímico posterior ha hecho que también se aplique a las personas que  incurren en estas prácticas. Su origen etimológico más probable evoca la idea de «morder el anzuelo».

Yo sí voy a morder el anzuelo, sin tragarlo. Correré el riesgo. Un par de anónimos trollers, amparados en pseudónimos  registrados en el periódico en que escribo mis columnas dominicales de opinión, comentaron mi columna del día de mi madre donde relataba su vida y evocaba su  recuerdo. Estos comentarios de los trollers eran típicos: burdos ataques e  insultos personales contra mí y contra mi apellido. No los publicaré porque son despreciables y no deseo colaborar con sus protervas intenciones.

Al amparo de sus anónimos pseudónimos (que no divulgaré y que quizás ocultan a una sola persona, cuyo diagnóstico psiquiátrico me reservo, aunque sospecho que sea algún  psicópata), descargaron contra mí su  odio mezquino, su intolerancia ideológica, sus ataques bien guardados, incubados rencorosamente y disparados en el momento más inesperado, contra mi pensamiento inconformista e independiente que nunca he ocultado en mis columnas de opinión. Pues hay otra variedad de intolerancia (irracional y torpe) de quienes no aceptan que otras personas  crean o piensen distinto a ellas y  condenan los pensamientos y  creencias distintos de los suyos, sea en lo político, lo religioso, lo filosófico y hasta en lo deportivo. Óscar Collazos escribió en El Tiempo el  8 de mayo: “Muchos lectores de las ediciones digitales de medios escritos no leen lo que dice el  texto. Si trata de política lo interpretan de acuerdo con la idea que tienen de la persona que escribe.

Los aparatos de propaganda del Gobierno han conseguido que el país se divida entre quienes lo critican y quienes lo apoyan incondicionalmente. Son tan rotundos los prejuicios que obstruyen la posibilidad de leer lo que verdaderamente dice el texto. Se ‘lee’ entonces ‘lo que se cree’ que está diciendo esa persona. A esos lectores les importa más el mensajero que el mensaje”.  Algunos de esos lectores se transforman en  “trollers” cuando se les ofrece la oportunidad al amparo de una sedicente “libertad de expresión”. (“¿Le  gustaría participar? Por favor, regístrese”). 

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