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Temas Urbanos | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-06-02 05:00:00

Temas Urbanos

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Pero de qué manera se desarrollaron en él conceptos de convivencia mediando la violencia, de la acumulación por encima de los demás éxitos, de la autocracia sobre la democracia, de una visión no pluralista del mundo sino de los buenos que están conmigo y malos los demás. Necesario es reconocerlo; él y su equipo de gobierno los han podido poner en práctica porque también esos conceptos, agazapados en buena parte de la clase dirigente, salieron a flote al primer hervor. Y quién dijo miedo.

Sin embargo, no en vano se hacen esfuerzos para rescatar precisiones, entre tantos conceptos perdidos, cuando no subsumidos en eufemismos como “seguridad democrática” por seguridad ganadera, “confianza inversionista” por feria sin fronteras, “falsos positivos” por crímenes de Estado, “familias en acción” por caridad electorera, “consejos comunales” por promesas incumplidas, “refundar la República” por narcoparamilitarismo, “autodefensas” por bandidaje paraestatal, “Yidispolítica” por cohecho, “terroristas” por oposición, “inteligencia superior” por mesianismo.

Volver al cauce de la claridad conceptual llamando las cosas por su nombre, sin hacerle el juego a los semiólogos palaciegos, es lo que se hace en El Espectador (17-05-09) con precisión meridiana: “La diferencia entre ‘hacer empresa’ y ‘hacer negocios’ consiste en que la empresa implica una visión de largo plazo y una continuidad de la acción productiva, mientras que el ‘negocio’ se agota en el momento de la transacción. Hacer empresa significa innovación, producción de bienes y servicios, generación de empleo, control de calidad, búsqueda de una reputación sólida de manera que se genere riqueza en el largo plazo; el ‘negocio’ consiste en aprovechar la oportunidad y obtener ganancias grandes en el corto plazo”. Sobra decir que se refería a las travesuras “empresariales” de hijos del ejecutivo, genios económicos a los 25 años, que de tanto trabajar tampoco les quedó tiempo para diferenciar entre lo lícito y lo legal, lo ético y lo ilícito; y casi lo olvido: entre copiar en la universidad y la honestidad académica.

 

 

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