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El camino de los objetos perdidos | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-06-07 05:00:00

El camino de los objetos perdidos

Una de las responsabilidades de la Policía Nacional es velar por los objetos que quedan abandonados en las calles y, que en muchos casos, son recuperados y entregados por ciudadanos.
El camino de los objetos perdidos

Cuando la suerte juega una mala pasada y se olvida en alg√ļn lugar p√ļblico un objeto preciado, o se es v√≠ctima del conocido raponazo, lo mejor que puede hacerse es acudir a la Estaci√≥n de Polic√≠a m√°s cercana y denunciar el hecho. As√≠ quedar√° constancia de lo que se perdi√≥ y podr√° reclamarlo si las autoridades lo recuperan.

El Coronel √Ālvaro Uribe Corredor trabaja en la estaci√≥n de Polic√≠a de Chapinero¬† al oriente de Bogot√°. All√≠, en la parte trasera del recinto, justo delante de un muro blanco de entrenamiento militar, relata sus experiencias con los robos.

El oficial, hom√≥nimo del Presidente de la Rep√ļblica, es un hombre impecable como cualquier uniformado, que se debate entre la formalidad de su profesi√≥n y la jovialidad envolvente de las an√©cdotas que narra, cuando se le pregunta por los hurtos y los objetos que desaparecen en la capital del pa√≠s.

Seg√ļn estad√≠sticas del Centro de Servicios Judiciales de la Fiscal√≠a, URI, en Paloquemao (Bogot√°), durante mayo pasado fueron denunciados 954 casos de hurto agravado; cifras que posesionan a este delito como el n√ļmero uno en la ciudad. Un √≠ndice similar se registra en las dem√°s capitales del pa√≠s. Uribe Corredor precisa que los objetos m√°s hurtados son los celulares y el modo m√°s utilizado por los ¬ďamigos de lo ajeno¬Ē es rapar los aparatos desde motocicletas.

Seg√ļn el Coronel, no existe una ley que proh√≠ba los acompa√Īantes o llamados ¬Ďparrilleros¬í, pero la Polic√≠a trata de evitar la situaci√≥n deteniendo y requisando a algunos sospechosos que se transportan en motocicletas, para verificar sus antecedentes.

Otro objeto que roban mucho son los bolsos de las se√Īoras, ¬ďpresas f√°ciles¬Ē. Son tan susceptibles al ¬Ďraponeo¬í que ¬ďlo √ļnico cierto es que no hay que dar papaya¬Ē, bromea Uribe.

No hay dolientes

¬ďNo es que las cosas se pierdan as√≠ no m√°s, nosotros no recibimos denuncias de objetos perdidos casi nunca, esos son casos que funcionan a la inversa, a veces encontramos cosas abandonadas en la calle a las que hay que buscarle due√Īo, es como una especie de custodia que le damos al objeto, mientras le aparece su doliente¬Ē, comenta Uribe Corredor.

El oficial recuerda que hace unos d√≠as ¬ďcapturamos a un hombre que rob√≥ a una mujer. La denunciante alegaba que el d√≠a del hurto hab√≠a sacado del banco 700 mil pesos de su cuenta, con tan mala suerte que cuando sali√≥ de la corporaci√≥n el hombre le rob√≥ y se dio a la fuga¬Ē.

La se√Īora lleg√≥ preocupada a la Estaci√≥n y cont√≥ lo que hab√≠a pasado. Los agentes la invitaron a que denunciara oficialmente el hecho. Horas despu√©s ¬ďlogramos capturar al ladr√≥n. Una vez interpuesto el recurso, el caso pas√≥ a la Fiscal√≠a para que fuera tratado por un juez¬Ē.

En la Fiscal√≠a, la se√Īora pide un minuto para ir al ba√Īo ¬ďy al mejor estilo hollywoodense no la volvemos a ver. El miedo a declarar fue mayor que la ilusi√≥n de recuperar su platica¬Ē, reconoce Uribe. El delincuente sali√≥ en libertad por falta de pruebas ¬ďy nos quedamos con los 700 mil pesos¬Ē.

El encargado de contravenciones de la estaci√≥n averigu√≥ la entidad bancaria donde se hab√≠a realizado la transacci√≥n, para que le dieran los datos de la se√Īora, ¬ďy estamos esperando la respuesta de la entidad financiera, que nos deber√° facilitar la direcci√≥n y el tel√©fono para hallarla y devolverle ese dinero¬Ē.

El equipo de la discordia

En la Estaci√≥n de Chapinero se present√≥ un hombre que vendi√≥ un equipo de odontolog√≠a y result√≥ estafado, ya que la persona que lo hab√≠a comprado no le pag√≥ y lo empe√Ī√≥ en una compraventa.

El hombre, al quedarse sin su material de 5 millones de pesos y sin la suma de dinero, empez√≥ a rastrear el lugar donde estar√≠a su equipo. Lo hall√≥ y puso la denuncia. Los polic√≠as incautaron el aparato, ya que tanto el denunciante como el due√Īo de la compraventa ten√≠an facturas del equipo.

Sin embargo, la receptación es un delito más grave que el hurto y consiste en comprar lo robado. Las compraventas son muy susceptibles a cometerlo. Desde la incautación del equipo de odontología han pasado cuatro meses, en los cuales el proceso ya fue a la Fiscalía, ente que decidió que se había comprobado la estafa y que posterior a la narración de los hechos por parte del denunciante, se le entregaría el equipo en los próximos días.

Plata sin due√Īo

Pero el caso que hoy más causa asombro a la Policía es el de un robo cometido en el norte de Bogotá, en la llamada zona rosa. Allí un ladrón callejero rompió el vidrio trasero de un carro lujoso de color negro, sacó un morral rojo y se dio a la fuga.

Testigos alertaron a los polic√≠as de un CAI cercano, quienes en cuesti√≥n de minutos capturaron al delincuente y encontraron dentro del morral billetes que sumaron $15.900.000. Lo extra√Īo es que cuando fueron a devolverlo, el carro ya no estaba y los testigos cercanos no acertaron a dar la placa o la marca, coincidiendo s√≥lo en que era un auto lujoso.

Aunque el mismo general Rodolfo Palomino, quien a√ļn era jefe de Polic√≠a de Bogot√°, sali√≥ a los medios de comunicaci√≥n locales a alertar sobre el caso, nadie puso la denuncia ni se ha presentado a averiguar por la alta suma de dinero.

En este caso, como sucedería en otro parecido, el dinero pasó a custodia de la Fiscalía General, entidad que tras un tiempo prudencial de espera lo destinará al Tesoro Nacional.

Trabajo conjunto

Los casos de objetos perdidos ocupan sólo a la Policía, pero cuando hay un hurto u otro delito de por medio, también juega su papel la Fiscalía General de la Nación. Esta sólo se encarga de los casos en los cuales se interpone una denuncia.

Si a usted le roban el celular, por ejemplo, debe dirigirse a una estación de Policía o a un URI, centro de servicios judiciales de la Fiscalía, donde debe interponer una demanda que especifique el objeto hurtado.

El procedimiento consta de dos partes y se realiza en las Salas de denuncia de los Uris. La primera implica llenar un cuestionario de datos personales: nombre, n√ļmero de c√©dula, direcci√≥n, tel√©fono, profesi√≥n, nombre de los padres, objeto que le robaron.

La segunda consta de una declaraci√≥n en la que debe narrar c√≥mo ocurrieron los hechos del robo, cu√°ndo, en qu√© parte, si conoce al ladr√≥n o puede identificarlo, si hay testigos y, una vez termine la narraci√≥n, debe responder unas preguntas y adjuntar un documento que certifique que es el due√Īo del objeto.

En ocasiones se capturan a los ladrones en flagrancia, ya sea por ayuda de la ciudadan√≠a o por la acci√≥n de la Polic√≠a. En esos casos son trasladados a las URI, donde se prosigue el tr√°mite de la denuncia. Si el capturado tiene el objeto hurtado, el Fiscal hace la restituci√≥n inmediata a quien demuestre ser su due√Īo.

Los otros procesos por hurto tienen una duración mínima de tres meses, en casos en que los capturados aceptan los cargos inmediatamente. Si por el contrario los acusados no aceptan las imputaciones, el proceso, compuesto por varias audiencias, se extiende de los cinco a los siete meses.

Los objetos recuperados que no pueden ser entregados inmediatamente, por ser pruebas acusatorias en un proceso o porque no tienen un due√Īo comprobado, van a una bodega de la Fiscal√≠a donde son archivados en bolsas y rotulados con el n√ļmero del caso, para certificar que en el momento de la posible entrega est√©n en las mismas condiciones en que fueron encontrados.

PENAS POR HURTO

Las penas que castigan el hurto se califican con una serie de agravantes o condiciones que determinan la cantidad de tiempo de castigo que incluir√°n.
Por ejemplo la persona que cometa hurto sin violencia ni armas y que acepte los cargos, ser√° condenado de dos a seis a√Īos.
Si el hurto implica la utilizaci√≥n de violencia sobre el objeto, la pena puede variar de los tres a los ocho a√Īos.
Cuando la violencia en el delito se ejerce sobre la persona, la pena del perpetrador var√≠a de los cuatro a los diez a√Īos.
Si los delincuentes van en un medio de transporte motorizado, o atentan contra otra persona, la pena ser√° de cuatro a ocho a√Īos.
En todos los casos que operen penas mayores a cuatro a√Īos se dictar√° de inmediato una medida de aseguramiento al inculpado.

 

 

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