Virus histéricus et medicina | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-06-07 05:00:00

Virus histéricus et medicina

El acceso a la salud y a los servicios m√©dicos se presta a enga√Īos y malentendidos que aprovechan los pol√≠ticos inescrupulosos y la gente ignorante que confunde habilidosamente los conceptos ¬ďsalud y atenci√≥n m√©dica¬Ē. Escriben y hablan de¬† ¬ďcubrimiento en salud¬Ē para referirse a ¬ďcubrimiento en atenci√≥n m√©dica¬Ē.
Virus histéricus et medicina

¬ďSalud¬Ē es un concepto mucho m√°s amplio que ¬ďausencia de enfermedad¬Ē. La salud depende de¬† otras causas adem√°s de las biol√≥gicas y org√°nicas, depende de causas¬† sociales y econ√≥micas: pobreza o riqueza, un trabajo que permita condiciones de vida favorables a la ausencia de la enfermedad; nutrici√≥n suficiente y equilibrada,¬† acceso a agua potable y a una vivienda higi√©nica, al descanso, la educaci√≥n y la recreaci√≥n. La ¬ďatenci√≥n m√©dica¬Ē obra sobre los efectos, es decir, trata de corregir la enfermedad cuyas causas son m√ļltiples, principalmente sociales. ¬ďLa salud es un estado de bienestar f√≠sico, mental y social y no solamente la carencia de enfermedad¬Ē.

As√≠¬† la¬† define la Organizaci√≥n Mundial de la Salud. Las enfermedades pueden ser originadas por el ¬ďestilo de vida¬Ē de quien las sufre por ingerir alcohol en exceso, fumar tabaco, comer excesivamente, contagiarse de enfermedades ven√©reas. Como si lo anterior fuera poco, hay otros asuntos que enredan la trama. El uso y abuso del terror, del miedo y las amenazas de¬† enfermedades y epidemias imaginarias. Lo que puede llamarse ¬ďvirus hist√©ricus¬Ē.

El¬† gobierno del presidente W.G. Bush provoc√≥ una ola de terror en EE.UU y en todo el mundo con la f√°bula de un misterioso polvo que se enviaba por correo: eran¬† esporas del Bacilus antracis, el agente pat√≥geno conocido desde el siglo XIX que causa el √°ntrax que afecta al ganado y al hombre. El asunto de las esporas y el correo se aclar√≥, (o se ocult√≥ m√°s bien), cuando el FBI descubri√≥ que las esporas eran producidas y preparadas en el Centro Cient√≠fico de Investigaciones Militares de EE.UU y las distribu√≠a un investigador cient√≠fico de ese Centro, que seg√ļn se dijo era un ¬ďparanoico reivindicador¬Ē. (No era conveniente mencionar ese Centro donde los gringos preparan sus guerras biol√≥gicas secretas).

Pero la m√°xima epidemia global de ¬ďvirus hist√©ricus¬Ē fue desencadenada nada menos que por la OMS, orquestada y magnificada hasta el paroxismo por los medios¬† con su af√°n de espectacularidad y esc√°ndalo y por las multinacionales de medicamentos que presuntamente curar√≠an la epidemia ¬ďhasta entonces desconocida¬Ē. Se la llam√≥ primero ¬ďinfluenza porcina¬Ē y despu√©s ¬ďinfluenza A(H1N1)¬Ē.

El esc√°ndalo de la tan publicitada pandemia fue reducido a sus justas proporciones por cient√≠ficos como el norteamericano Marc Siegel que¬† ha estudiado la fiebre porcina durante varios decenios. Siegel argumenta que el virus¬† A (H1H1) caus√≥ una epidemia leve, pues afect√≥ solamente a 2.000 de los 20 millones de habitantes de Ciudad de M√©xico, dato estad√≠sticamente sin significaci√≥n. Una ¬ďpandemia¬Ē que ha causado un poco m√°s de cien muertos no merece tal esc√°ndalo. Diariamente mueren en el mundo muchas personas de influenza tipo A com√ļn y corriente. Muchos miles de seres humanos mueren de paludismo, de SIDA. Mueren de hambre en √Āfrica y en Colombia, en el Choc√≥. Pero esas muertes no importan a los medios que arruinaron impunemente a la gran Naci√≥n Mexicana.

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