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La palabra, un valor para recuperar | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-06-08 05:00:00

La palabra, un valor para recuperar

En medio de la cultura de ¬ďel papel es lo que vale¬Ē, la palabra empe√Īada tiene cada vez menos valor.
La palabra, un valor para recuperar

Las personas criadas en el campo son fervientes defensores de este valor y son capaces de asegurar la venta de un terreno tan sólo con la palabra dada.
En la agitada vida citadina, confiar en la palabra se ha convertido en sinónimo de ingenuidad.

Pero a√ļn m√°s, en la familia empe√Īar la palabra y no cumplirla puede decantar m√°s que en una desilusi√≥n, en una falta de confianza entre sus integrantes que terminar√° por alejarlos. ¬†

Cuando se le promete a un ni√Īo: ¬ďsi te vas a dormir ya, jugamos ma√Īana¬Ē, ya estamos empe√Īando la palabra y si al d√≠a siguiente el padre se olvida de cumplir lo que dijo, el ni√Īo empezar√° a desconfiar de su sinceridad.

Y si este fenómeno se repite en otras situaciones, con el paso del tiempo el adolescente no sólo no creerá en las promesas de su familia, también interiorizará que mantener la palabra no vale la pena.

Pero, ¬Ņqu√© significa mantener la palabra empleada?
¬ďSignifica que la palabra empe√Īada pasa a ser ley, por lo tanto, al hacernos cargo de las cosas se√Īaladas debemos responder a la expectativa creada, y luego de ello mantener un protocolo de conducta que nos permite ser considerados personas cre√≠bles¬Ē, comenta el psic√≥logo Carlos L. Rojas.

El experto se√Īala que as√≠ como ense√Īamos a nuestros hijos a ser honestos, a no mentir y ser respetuosos, tambi√©n debemos ense√Īarles el valor de la palabra como una forma de cumplir con las promesas hechas y ser honorable.
¬ďEn otras sociedades como la japonesa, el valor de la palabra y el honor que se desprende de cumplir las promesas es muy importante¬Ē, comenta Diego Castillo, soci√≥logo de la Universidad Nacional.

Los valores son los cimientos de la vida personal, pero ante todo, de la calidad de la vida familiar que, a la larga, es una réplica de las relaciones con los demás.

Mar√≠a Cristina Garc√≠a, docente de √©tica de un prestigioso colegio de la ciudad, se√Īala que constantemente se encuentra con que la palabra en los adolescentes es un valor cada vez m√°s olvidado.
¬ďEn varias ocasiones me he topado con chicos a quienes no les importa nada. Su actitud de desgano es tal, que parece que sus intereses no se inclinan a ninguna parte. Hablando con ellos, he podido darme cuenta que valores como mantener la palabra y la confianza est√°n totalmente ausentes de su din√°mica familiar¬Ē.

La educadora se√Īala que estos j√≥venes no se comprometen con nada y que cuando lo hacen, no lo cumplen.
¬ďTampoco conf√≠an en lo que se les dice, y en general son personas que se siente abandonadas y desprotegidas¬Ē, se√Īala Mar√≠a Cristina Garc√≠a.

OTROS VALORES FAMILIARES

El psic√≥logo Carlos L. Rojas se√Īala que no s√≥lo los ni√Īos deben aprender, tambi√©n los padres deben comprender que fomentar ellos mismos los valores es la mejor manera de transmitirlos a los hijos.

¬ďAdem√°s de mantener la palabra, otros valores fundamentales que se deben cultivar en una familia son:

1 Terminar un deber difícil o un trabajo complicado, que fomenta el valor de la perseverancia y de la responsabilidad.
2 Cuidar las relaciones familiares, que significa que la familia es un eje fundamental y que alejarse de los seres queridos es el camino m√°s r√°pido hacia la soledad.
3 Respetar a los dem√°s.
4 Aceptar cuando se pierde y que los juegos son importantes para la salud mental de los miembros de la familia y para la convivencia diaria.
5 Mostrar que los fracasos son parte de la vida y que no hay que amilanarse ante ellos, al contrario, levantarse y continuar.
6 Reconocer los propios errores y no quedarse anclado en ellos.

LA VOZ DEL EXPERTO
Gema Sánchez García / Psicóloga. especialización en familia

¬ďMantener la palabra es uno de los calificativos m√°s importantes con aquellos que est√°n a nuestro alrededor. Ser capaz de transmitir esa sensaci√≥n de seguridad y de compromiso con la vida es una carta de presentaci√≥n que alimentar√° y har√° crecer todo lo que sembremos a nuestro alrededor, y ser√° la dignidad que nos permita llevar la espalda recta y la frente erguida¬Ē.

Andrés Silva / Psicólogo de familia

¬ďEl ni√Īo aprende muy pronto que cuanto m√°s promete o amenaza un padre/madre, menos cumple lo que dice. Cada promesa o amenaza no cumplida es un gir√≥n de autoridad que se queda por el camino. Las promesas y amenazas deber ser realistas, es decir: f√°ciles de aplicar. Un d√≠a sin tele o sin salir, es posible. Un mes es imposible¬Ē.

María Cristina García / Educadora

¬ďCuando hacemos una promesa nos comprometemos en dos dominios: sinceridad y competencia. La desconfianza surge del juicio que hacemos de que quien promete carece de sinceridad y/o de competencia y por ende, no podemos asegurar su cumplimiento.

Cuando hago una promesa me comprometo a la sinceridad de la promesa involucrada y cuando me comprometo a cumplir una promesa, me estoy comprometiendo tambi√©n a tener la competencia para cumplir con las condiciones de satisfacci√≥n estipuladas y en un tiempo determinado¬Ē.

El caso de martha

Martha* afirma que las relaciones familiares con sus hijas se deterioraron porque ella y el padre de las ni√Īas eran incapaces de sostener la promesa que les hac√≠an o mantener su palabra ante ellas.

¬ďOcurr√≠a en diversas ocasiones y terminamos d√°ndonos cuenta de que nuestra actitud afectaba la formaci√≥n en valores de las ni√Īas. Cuando mi esposo y yo nos separamos, tratamos de que ellas se sintieran lo mejor posible. Al principio yo les dec√≠a que no se preocuparan, que su pap√° iba a volver y creo que ese fue el peor error¬Ē.

Debido a las peleas por la custodia, el padre de las ni√Īas les promet√≠a visitarlas en d√≠as en los cuales resultaba imposible por la situaci√≥n turbulenta entre √©l y su ex esposa.

¬ď√Čl les dec√≠a que las iba a visitar el fin de semana, pero entonces no nos pon√≠amos de acuerdo en la audiencia de custodia y las visitas nunca se realizaban¬Ē.

Incluso, cuando las relaciones de los padres de las ni√Īas fueron m√°s saludables, Martha les promet√≠a a las ni√Īas cosas simples que terminaba incumpliendo debido al exceso de trabajo.

¬ďLes dec√≠a, por ejemplo, que har√≠a las tareas con ellas, pero llegaba tan deprimida del trabajo que no me sent√≠a con fuerzas suficientes para siquiera cumplir con esta peque√Īa promesa¬Ē.

La situación salió a flote cuando la hija mayor empezó a tener problemas en el colegio.

¬ďMe llamaban los profesores y me dec√≠an que la ni√Īa era muy mentirosa. Yo le preguntaba por qu√© suced√≠a esto y ella me respond√≠a que para ella era f√°cil decir cosas que no fueran ciertas o que, a la larga, no iba a cumplir¬Ē.

Como recuperar la confianza no es fácil, Martha hizo terapia psicológica con sus hijas y con el tiempo, mejoró sustancialmente la relación.

lista
Ejercicios para recuperar la confianza

Una vez que la falta de cumplimiento en la palabra ha deteriorado las relaciones familiares, el psicólogo Carlos L. Rojas recomienda realizar los siguientes ejercicios para recuperarla.

¬ē Comprom√©tase con algo sencillo, sin ofrecer otra cosa a cambio: se trata de que la familia vea que usted es capaz de comprometerse sin tener que estar sometido a cumplir con un castigo o una pena.
¬ē Haga s√≥lo promesas que pueda cumplir: una vez que la confianza empieza a recuperarse, lo mejor es hacer compromisos sobre los cuales no exista ning√ļn riesgo de no cumplir. Por ejemplo, si tiene que salir al centro comercial el d√≠a de mercado, comprom√©tase a comprar un helado sencillo a alg√ļn miembro de la familia.
¬ēNo de excusas. Dar excusas sobre una promesa incumplida s√≥lo reforzar√° en los ni√Īos, por ejemplo, la idea de que el incumplimiento se puede solucionar con una ¬ďmentira blanca¬Ē.
¬ē Hable con ellos de las razones econ√≥micas o personales por las cuales no puede comprometerse: explicar a los integrantes de la familia su situaci√≥n les permitir√° entender por qu√© no seguir√° empe√Īando su palabra, al menos, por un tiempo.

 

 

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