La estrella de mar | Noticias de santander, colombia y el Mundo

Lunes 22 de Diciembre de 2014
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Espiritualidad
2009-06-11 05:00:00

La estrella de mar

La estrella de mar
Se ve sencilla. A simple vista parece inofensiva y aparenta descansar de una manera plácida en lo más profundo del inmenso reino de las aguas. En ocasiones yace inmóvil y luce indefensa sobre la arena.

Como muy pocas criaturas, ella hace lo posible por ser  distinta. ¡Y lo logra! sólo que procede de una manera falsa: se enmascara para esconderse o para atrapar a quienes considera sus enemigos.

¿De qué hablamos?

De la estrella de mar. Las hay anaranjadas, purpúreas, rojas, amarillas y azules. Hay otras que brillan en la oscuridad, como relucientes estrellas verdes. También se ven las de texturas lisas, aunque también afloran las erizadas de púas. Estas últimas son las que más se encuentran en la playa.

A lo mejor usted, hasta el momento, tenía la idea de la belleza de esta figura marina, sin imaginar su doble cara.

¡Y por supuesto que sí es hermosa! Lo que sucede es que la estrella de mar  está muy distante de ser un desvalido animal, a merced de todo el mundo. ¡Todo lo contrario! es fuerte, voraz e implacable a la hora de atacar.

La estrella de mar es el animal falso por naturaleza. Es una prueba viva de que las apariencias engañan.

¿Conoce a personas así?
Seguro que responderá que sí. Nos referimos a aquellos que nunca le dicen las cosas a usted de frente, aunque siempre le muestren una sonrisa a flor de labios.

Son de esos seres que hablan mal de todo el mundo a su espalda, incluso más allá de la colaboración y de los favores que le haya prestado.
Tal como ocurre con la estrella del mar, que reposa en la arena, la persona falsa se ve natural, quieta y hasta aparenta ser muy cercana a sus ‘amigos’. Este tipo de gente pulula con facilidad en las oficinas. Tanto que parece que se incubara en los corrillos de los puestos de trabajo.

¿La persona que se comporta como la estrella de mar es mala?
¡Tal vez no, tal vez sí!

Lo cierto es que es sólo un ser equivocado. Se diría que hay que tenerle consideración por la lástima y el desprecio que despierta.
Es falso el politiquero, porque juega con los sueños de las personas; es falso el infiel, porque engaña el corazón de quien más lo ama; es falso el hipócrita, porque desdibuja los conceptos de la amistad y de la sinceridad.

El falso es el ‘hermano gemelo’ de la envidia, es la polilla que atrae la púrpura y, en últimas, es alguien que sólo puede recurrir a la artimaña como única estrategia para lograr lo que quiere.

La falsedad de alguien así, como le ocurre a la estrella de mar, es un proceder absurdo y equivocado, entre otras cosas, porque la mentira no dura mucho.
¿Qué hacer para protegernos de los falsos?
No hay receta. Sólo basta con ser auténticos y, sobre todo, buenas personas. ‘Más rápido cae un falso que un cojo’, si se nos permite arreglar el proverbio.

Eso sí, para no caer preso de la falsedad de la estrella de mar, se debe entrar por la ventana de los ojos, antes que por la puerta de la belleza. Lo demás, queda en manos de Dios.

falsas amistades

Con relativa frecuencia es fácil encontrar falsos amigos. Existen en el trabajo, en las aulas de clase, en la Internet, en los vecindarios y, aunque no lo crea, hay muchos de ellos en su propia familia.

Alguien que es falso con usted, traiciona no sólo su amistad, sino su confianza. En las relaciones de pareja, la falsedad es, de manera literal, el inicio de la pérdida del amor.

Si usted se encuentra con alguien así, no lo odie. ¿Para qué? ¡lo mejor es perdonarlo!
Lo anterior no quiere decir que se olvide de las cosas que le hizo y que siga confiando en esa persona. Lo que debe hacer es esperar que reconozca su falta.

Y si no lo hace,  tenga presente que en cualquier momento ese ‘amigo’ puede volver a proceder en su contra. Sólo tome sus propias medidas de precaución y evite sufrir con sus engaños.

ESTÉ ALERTA

En la actualidad es común ver a doctores de ‘x’ o ‘y’ iglesias sentando cátedras sobre lo que es ser bueno o malo. No faltan los brujos, los esotéricos y aquellos que, con habladurías, recomiendan a los demás comprar la lotería en determinado número, dizque para volverse millonarios.
Está comprobado que, muchos de esos pastores no son lo que el pueblo piensa.

También es frecuente ver a personas, de buena intención, caer en el error de creer en los demás y fantasear sobre lo espiritual. Van como borregos siguiendo guías espirituales erradas. Tal vez sólo buscan escapar de sus propias realidades.

Muchos desperdician sus mejores esfuerzos en ilusiones, se auto engañan y sirven de instrumentos para que otras personas crean en falsas ideologías.

Hay quienes, más concientes del mal que producen, inventan mentiras para el consumo público. Otros creen haber llegado a la categoría de maestros espirituales y pretenden hablar sobre lo que no conocen. ¡Hasta cobran por ello!

Todos estos seres, falsos guías e ilusos guiados, ofrecen un lamentable espectáculo que desprestigia la búsqueda espiritual, hoy denigrada por el comercio, el materialismo, la ingenuidad y hasta la morbosidad.

¡Ojo con esos mensajes falsos! Todos ellos pueden resultar más peligrosos que el mismo veneno o que la misma indiferencia social.

Ponga su vida en buenas manos

¡Siempre ore!

Dios escucha sus plegarias y lo auxilia. Cuando se vaya a la cama, agradézcale a Él por haberlo amparado durante el día. Pídale perdón por las faltas que cometió. Luego ponga sobre su espalda sus angustias y preocupaciones. El Señor, en su infinita sabiduría, le aliviará cada una de sus cargas.

 

 

Publicada por
eardila@vanguardia.comEuclides Ardila Rueda
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