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El cambio de cédula y otros más | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-06-11 05:00:00

El cambio de cédula y otros más

Cuando Hobbes pensó en la necesidad de un instrumento para sacar al hombre del estado de naturaleza que él concebía como de guerra de todos contra todos, pensó en El Leviatán que garantizaría los derechos del individuo y, con ellos, los de la sociedad. Locke, primer gran pilar de la democracia liberal, consideraba, lo mismo pero al contrario, el estado de naturaleza como un “edén”, que para preservarlo de quienes podían llegar a abusar de los demás, “los aviones”, era conveniente constituir el estado, en el sentido de gobierno.
El cambio de cédula y otros más

Ignorando estos principios filosóficos: la razón del estado es proteger y no atropellar al ciudadano y a la sociedad: y pareciera más bien que, ampliando el concepto de clase, aplicando el principio de Marx y Engels, el estado es un instrumento de opresión de clase, no sé a quién se le ocurrió imponer el cambio de cédula; la mía con más de 40 años, sin un solo contratiempo en todo ese tiempo.

Y ¡oh confusión, oh caos! porque si antes solicitar la expedición de una copia ante el extravío de la anterior era toda una odisea, ahora pasan meses e incluso años para que, después de solicitada, sea expedida la cédula nueva, exigida por una norma que no es otra cosa que una tropelía.

Tropelía que va mucho más allá. Del año 2010 en adelante, quien no presente la cédula en su nuevo formato, será considerado como indocumentado. Mi imaginación no alcanza para pensar en los millones de colombianos que, por muy diversas circunstancias viven fuera de su patria, cuando quieran regresar a ella; indudablemente muchos de ellos llegarían ignorantes de disposición tan arbitraria y al llegar sean catalogados como indocumentados. ¡Maravillosa bienvenida! especialmente para aquellos que salieron en busca de nuevos horizontes que no tenían en su patria y que regresen pensando en un presente y un futuro más halagüeño.

Con un poder judicial en permanente congestión de procesos, todas la oficinas están siempre físicamente atiborradas, con expedientes esparcidos por el suelo, las demandas adicionales, por daños y perjuicios, que vendrán en contra del Estado, ante lo que constituirá un evidente atropello.

Un tema de menor trascendencia, aunque también significativo, es el cambio de nomenclatura en Bogotá; hace algunos días un noticiero registraba que en Cúcuta la situación es igualmente caótica. Para el caso de Bogotá, hay predios que tienen tres placas diferentes, producto de cambios registrados en los últimos diez años, imponiéndose casi siempre la pregunta cuando se da una dirección ¿es la antigua o la nueva?

Para no mencionar el invento de la PILA para cancelar los aportes a la seguridad social, tan improvisado que después de más de un año, el sistema sigue siendo oscuro. Y el del RUNT para el registro de automotores que tiene en ascuas especialmente a los transportadores.

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