¡Sea macho, Camacho! | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-06-13 05:00:00

¡Sea macho, Camacho!

“Cuando se han realizado cosas grandes y se ha conseguido la gloria, es conveniente retirarse”, dijo Lao Tsé, quien no es vicerrector ni consejero del rector de la UIS, sino el ´viejo Maestro`, la persona a quien debemos el Tao Te Ching, la biblia taoísta, bastante más sabia e interesante que la de los católicos.
¡Sea macho, Camacho!

Sabio consejo este de Lao Tsé, sobre todo en un tiempo y en un país donde lo elogiable es la bravuconada y la manipulación de los principios legales para justificar lo que sea, sin importar que en el camino queden tendidos, como muertos con la boca llena de moscas, el sentido común, las instituciones, el futuro, los profesores y los estudiantes, como en estos momentos ocurre en la Universidad Industrial de Santander, donde un Consejo Superior ciego, sordo y por completo irresponsable, validó un proceso a todas veras irregular, que produjo las negativas consecuencias que eran absolutamente previsibles y que nos tienen hoy con la Universidad cerrada, el rector escondido, los curas sin misa y los estudiantes en huelga de hambre.

Creo todavía, que Jaime Alberto Camacho es una buena persona a quien las circunstancias llevaron a cometer un error; creo, también, que en el fondo de su alma sabe y siente que lo más importante es la universidad, la que le dio todo lo que es y todo lo que tiene, y que no debe atravesarse como mula muerta en el camino de otros con el mismo derecho y, probablemente, mayores necesidades que las que él tuvo cuando la UIS lo acogió en su seno para formarlo y para hacerlo, sobre todas las cosas, un hombre de bien. Estoy seguro de que no es tiempo para la malsana resistencia ni para ser rector de una universidad cerrada, sino que es el momento de la grandeza, de saber retirarse, de irse bien, con el agradecimiento de su comunidad.

Estoy seguro, Jaime Alberto, que usted no quiere cargar en su conciencia la muerte de nadie de la universidad, como ocurrirá si las cosas siguen como van y que usted desea, más que nadie, que las aulas acojan a los jóvenes y a sus profesores. No dudo ni por un instante en que usted, con un rector con ese cuestionamiento, se hubiera sumado a los huelguistas y reventado filo hasta que renunciara.

Ser macho no es utilizar la fuerza para causar daño y generar incertidumbre. Ser macho es reconocer cuando ha llegado el momento y retirarse con grandeza. ¡Sea macho, Camacho!

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad