De vuelta a la humildad | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-06-13 05:00:00

De vuelta a la humildad

Los presidentes de las principales compa√Ī√≠as estadounidenses de autom√≥viles regresaban una vez m√°s a Washington. ¬ŅSu misi√≥n? Presentar al gobierno de EU sus planes de negocios aspirando a que se les otorgaran recursos monetarios oficiales que sacaran a sus compa√Ī√≠as de la profunda crisis financiera en que se encontraban.
De vuelta a la humildad

Este nuevo viaje a la capital ten√≠a una connotaci√≥n especial. Los tres presidentes hab√≠an tenido que viajar en modestos vuelos comerciales. Ante la presi√≥n del p√ļblico y de los medios de comunicaci√≥n, hab√≠an tenido que renunciar a los flamantes jets ejecutivos privados en lo que acostumbraban a desplazarse. Las √©pocas de bonanza hab√≠an terminado. Los s√≠mbolos de arrogancia o despilfarro ya no ten√≠an cabida; hab√≠a que volver a la humildad como principio de negocios.

En estas semanas se formaliz√≥ el proceso de bancarrota del otrora n√ļmero uno del mundo de los autom√≥viles, General Motors. La empresa italiana Fiat que no hace muchos a√Īos estaba al borde del abismo, lleg√≥ a un acuerdo para adquirir los principales activos de Chrysler, completando as√≠ el triste cuadro de lo que una vez fue el s√≠mbolo de poder de la industria americana.

Para que el gobierno del pa√≠s del norte recupere los 50 billones de recursos del contribuyente que puso en General Motors, tendr√° que iniciar un largo proceso de reestructuraci√≥n que haga a la compa√Ī√≠a m√°s competitiva, ajustando su portafolio obsoleto de modelos grandes y reduciendo su exceso de capacidad. Pero quiz√°s el reto m√°s grande que tiene esta compa√Ī√≠a es la de un cambio de cultura: de un modelo altamente burocratizado y acostumbrado a mirar la competencia desde la cumbre del rey, al de tener la visi√≥n de un modesto mayordomo que debe hacer rendir los pesitos y afrontar con humildad y firmeza un mundo donde no hay competidor peque√Īo. Este cambio debe permear todos los estamentos de la firma: Desde el ejecutivo que exig√≠a astron√≥micos bonos, hasta el trabajador cuyas exigencias conllevaron a que cada carro que sal√≠a de estas f√°bricas ya ten√≠a un sobrecosto de $1,400 d√≥lares por concepto de pensiones y ¬ďlogros¬Ē sindicales frente a sus pares europeos y japoneses.

Buena reflexión deja esta historia: Cuando nos sintamos que tenemos todo ganado y nos estemos llenando con la arrogancia del éxito, lo sucedido con General Motors nos recordará la importancia de volver a la humildad.

 

 

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