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La tragedia no es sólo un género teatral | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-06-14 05:00:00

La tragedia no es sólo un género teatral

¬ďMedell√≠n nos envidia. Bogot√° nos envidia. Es algo especial no s√≥lo a nivel nacional sino tambi√©n internacional¬Ē.
La tragedia no es sólo un género teatral

En la manera en que expresa su pasión y emoción cuando empieza a hablar del Teatro Coliseo Peralta, ubicado en la esquina de la carrera 12 con calle 41 de Bucaramanga, se nota la formación teatral de Jaime Lizarazo Bautista, consejero nacional de teatro ante el Ministerio de Cultura.

Si uno quiere ver un corral de comedia espa√Īola en Suram√©rica, hay dos opciones: Buenos Aires o Bucaramanga. Sin embargo, lo que no se puede hacer en la Ciudad Bonita es ir a ver una obra de comedia espa√Īola en un corral de teatro.

La triste realidad del Coliseo es que no ha sido un escenario cultural durante la mayor parte de su vida.
Lizarazo, quien organiza el festival de teatro ¬ĎSantander en escena¬í, lidera una campa√Īa que tiene como objetivo devolver al teatro su antiguo estatus de centro de espect√°culos teatrales.

El contraste con los viejos tiempos es dramático. Antes, mil personas llenaban el Coliseo aunque la población de la ciudad no superaba los veinte mil.

Historia incierta

El teatro fue construido en 1883. Por lo menos as√≠ lo aseguran documentos que guarda el Club Kiwanis, su due√Īo actual. Afuera del mismo teatro un afiche dice: ¬ďConstrucci√≥n 1890¬Ē, y por encima de la puerta se lee ¬ďTeatro Coliseo Peralta, 1893¬Ē. Varios art√≠culos archivados citan el a√Īo 1889.

La confusión acerca de la fecha de construcción forma parte de las nubes de incertidumbre que rodean el lugar. El asunto es sintomático del olvido que caracteriza posiblemente uno de los sitios culturales más importante de Bucaramanga.

Evidencia gr√°fica nos ense√Īa que el Peralta fue utilizado para corridas de toros y patinaje art√≠stico, adem√°s de presentaciones teatrales y musicales.
El 21 de agosto de 1897 se realizó la primera proyección de la historia del cine colombiano. El patio del Coliseo Peralta fue el lugar. Y aunque no faltaron las rechiflas, pues fue una proyección de cine mudo, el Coliseo se llenó aquel día.

Tras ese momento hist√≥rico en la cultura del pa√≠s, al Peralta tambi√©n lleg√≥ la tragedia nacional. Durante la guerra de Los Mil D√≠as sirvi√≥ de hospital para los soldados heridos donde, seg√ļn dice Lizarazo, ¬ďlos actores rajaron, curaron y enterraron¬Ē.

En 1919 Emilio Garnica, constructor y amante del teatro, compró el Coliseo y otra vez se utilizó para lo que fue construido.
Sin embargo, la afici√≥n de Garnica por las artes esc√©nicas lo llev√≥ a construir otro teatro, el ¬ĎGarnica¬í (ver recuadro), y √©ste reemplaz√≥ al Peralta como el escenario n√ļmero uno de la Ciudad Bonita.

Aqu√≠, de nuevo, se nos hace borrosa la historia. Se sabe que al morir Emilio Garnica, su hijo vendi√≥ el Coliseo en 1944 a Jes√ļs Jaimes y a la Sociedad San Jos√© de Bucaramanga, instituci√≥n adscrita a la Parroquia de San Laureano, por tan s√≥lo 7.000 pesos.

En septiembre de 1955, la Sociedad San Jos√© se hizo √ļnica due√Īa del Coliseo (por los mismos 7.000 pesos) y se qued√≥ con √©l hasta 1975.

Se han atribuido varios factores al deterioro del Coliseo en ese periodo. A parte de la presencia del Teatro Garnica, lleg√≥ el cine sonoro (por lo cual el Teatro Santander era m√°s apropiado) y a ese factor se uni√≥ el uso del Coliseo para realizar concentraciones obreras del Partido Comunista, que no ayudaron a atraer al p√ļblico.

En su ensayo El Teatro Coliseo Peralta, Teatro Corral: Rese√Īa y Memoria Cultural en los dos √ļltimos siglos en Bucaramanga, Libardo Vargas D√≠az, quien m√°s tarde se convertir√≠a en la persona que empez√≥ el √ļnico grupo de teatro que tuvo su sede en el Coliseo Peralta desde que lo adquiri√≥ la Sociedad San Jos√©, afirma que fue un ¬ďcentro para poes√≠a hasta 1954¬Ē.

Parece que también se utilizaba como corraleja, gallera y centro de proselitismo para un grupo religioso que anunciaba el fin del mundo.
Lo que queda claro es que la Sociedad, en alg√ļn momento, dej√≥ el recinto en manos de un celador, hasta 1975.

La situaci√≥n del Coliseo en ese a√Īo es digna m√°s de una obra de farsa que de una tragedia. El celador hab√≠a convertido este hist√≥rico escenario en un taller de latoner√≠a donde se reparaban carros.

Seg√ļn cuenta Fernando Ariza, antiguo alcalde de Bucaramanga y presidente del Club Kiwanis en el a√Īo 1972, esta instituci√≥n compr√≥ el Coliseo en 1975 ¬ďcon el prop√≥sito de restaurarlo estructuralmente y entregarlo a la comunidad para programas y eventos culturales. En esa √©poca no exist√≠a ning√ļn centro cultural en la ciudad. Estaba en condiciones terribles, destruido por el comej√©n y el maltrato¬Ē.

Consiguieron que el Coliseo Peralta se convirtiera en un Monumento Nacional y, contando con recursos del Gobierno Nacional, empez√≥ una ¬ďobra tit√°nica¬Ē, seg√ļn Ariza, que culmin√≥ con la reinauguraci√≥n en 1984.

Condenado a morir

Pero en vez de ciclos de teatro, fue el ciclo del abandono el que le siguió a la restauración. 

Por problemas de seguridad y por log√≠stica, los eventos que atra√≠an un gran p√ļblico fueron imposibles. Es m√°s, no se hab√≠a terminado la restauraci√≥n del segundo piso, por lo cual √©ste no estaba abierto al p√ļblico.

Aunque el Club Kiwanis alquilaba el lugar para algunos eventos, un art√≠culo en este diario en 1993 inform√≥ que ¬ďdesde hace seis a√Īos, el Coliseo s√≥lo se ha utilizado en dos oportunidades¬Ē.

En ese mismo a√Īo, El Tiempo advirti√≥ que estaba ¬ďcondenado a morir en el olvido por la falta de presupuesto para su restauraci√≥n, la desidia de las autoridades y la apat√≠a del p√ļblico¬Ē.

Parecería que la llegada de Libardo Vargas Díaz, autor del mencionado ensayo, era la próxima salvación del Coliseo Peralta.
Se democratiz√≥, se termin√≥ la restauraci√≥n del segundo piso y el Coliseo empez√≥ a recordar sus a√Īos mozos.

Durante los siete a√Īos que estuvo Vargas D√≠az trabajando en el Coliseo Peralta, este dramaturgo dirigi√≥ y produjo varias obras, adem√°s de recibir a importantes grupos del teatro nacional e internacional como Matacandelas y La Candelaria (Colombia), La Zaranda (Espa√Īa) y La Tropa (Chile).

En el 2000, Vargas Díaz dejó el Coliseo. Desde ese entonces, sigue sirviendo de sede para el Club Kiwanis, que lo alquila de vez en cuando para reuniones privadas.

LA VOZ DEL EXPERTO

Santiago García, Director del Teatro La Candelaria

Nosotros hemos actuado all√≠ y es una maravilla de teatro. Es una cosa important√≠sima para el pa√≠s tener un corral de comedia espa√Īola y el Coliseo Peralta es una joya y una reliquia que hay que conservar. Su historia me parece un pecado enorme del pa√≠s y ser√≠a magn√≠fico que alguna instituci√≥n con las capacidades de restaurarlo lo comprara.

¬ŅPresente incierto?

¬ŅCu√°ntas veces se tendr√° que salvar el Teatro Coliseo Peralta?

Seg√ļn un breve informe que realiz√≥ el arquitecto y actor de la Casa del Teatro de Medell√≠n, Julio Seohanes Barros, cuando asisti√≥ a la √ļltima edici√≥n del festival ¬ďSantander en escena¬Ē, eran ¬ďevidentes las condiciones de deterioro de la estructura de madera de la cubierta del escenario y los corredores cubiertos alrededor de la pista central, acto denunciado por los residuos almacenados en el piso, acci√≥n de la polilla, gorgojo o similar¬Ē.

El presidente actual del Club Kiwanis, Luis Eduardo Bautista, comenta: ¬ďEs un edificio muy costoso de mantener, m√°s o menos 70 millones de pesos al a√Īo.

Nosotros, como organizaci√≥n sin √°nimo de lucro, no tenemos con qu√© hacer las obras necesarias. Estamos buscando que alguna instituci√≥n p√ļblica lo compre y que restaure su antigua belleza. Para eso se necesita traer artesanos, para mantener la fachada de madera. Es una tapia muy especial¬Ē.

Jaime Lizarazo reclama tambi√©n la necesidad de convertirlo en un centro de artes esc√©nicas para toda la ciudad. ¬ďBucaramanga es una ciudad con mucha historia teatral. Adem√°s, el pueblo bumangu√©s ama el teatro. Cada a√Īo 20.000 personas asisten al festival. Estoy convencido de que el p√ļblico existe¬Ē.

El grupo de facebook ¬ďSalvemos el Teatro Coliseo Peralta¬Ē, cuenta con 265 miembros hasta el momento. Parece que entonces, el problema podr√≠a ser de falta de consciencia.

S√≥lo restaurar la fachada, una prioridad para el Club Kiwanis, cuesta 20 millones de pesos, lo cual ser√≠a un paso importante que aumentar√≠a la consciencia de la ciudad sobre este lugar bello, hist√≥rico y √ļnico.

Como resume Fernando Ariza, ¬ďla impresi√≥n que causa a cualquier persona el interior del Coliseo es incre√≠ble, pero desafortunadamente lo que hay adentro no es lo que se ve desde afuera¬Ē.

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