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Por qué no votaré por Uribe (II) | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-06-15 05:00:00

Por qué no votaré por Uribe (II)

Porque el Plan Patriota tiene un fuerte impacto ambiental, propicia la concentración de la tierra, viola los derechos humanos, criminaliza e involucra a quienes no tienen que ver con el conflicto y permite la intervención militar y la presencia de tropas extranjeras en nuestro territorio, coincidencialmente en zonas ricas en carbón, gas, petróleo, biodiversidad y, el más importante de todos los recursos, el agua.
Por qué no votaré por Uribe (II)

Fue el único presidente de Suramérica que apoyó la invasión a Iraq. Ha gastado 27 mil millones de pesos diarios en una inútil y estéril guerra mientras se empecina en ignorar que la violencia la generan el hambre, el desempleo y la falta de ingresos. Buscó regalar a Telecom, después de propiciar su ruina. Nombró a Londoño Hoyos de ministro y al general Plazas, jefe de estupefacientes: el primero, implicado en el escándalo de las acciones de Invercolsa y el segundo, protagonista en el genocidio del Palacio de Justicia. No permitió que indemnizaran o repararan a las víctimas de la violencia ni que se supiera la verdad sobre los crímenes en Colombia.

Hizo aprobar su propia reelección, pero negó las de otros funcionarios. El único empleado público que puede hacer política es el Presidente. Permitió la impunidad por los delitos cometidos por los estadounidenses, mientras es implacable con los colombianos a quienes remite a las Cortes de Estados Unidos para que los juzguen en otro idioma y sin derecho a la defensa. Perpetúa la guerra contra el narcotráfico, que lo único que hace es volver más lucrativo el negocio (sobre todo para el sistema financiero del primer mundo) y desconoce que la verdadera raíz del problema no es la producción sino el consumo y la demanda y que cada vez aumentan más los cultivos, a la par con las viudas y los huérfanos de esa guerra.

Regaló a Granahorrar al venderlo en menos de lo que al pueblo le hicieron pagar para sacarlo de la quiebra. Apoya el TLC, en contra del campo y los sectores textil, farmacéutico y agropecuario. Ha expropiado a los narcotraficantes más de $30 billones y nadie rinde cuentas ni sabe a qué bolsillos han ido a parar. Hay denuncias –sin aclarar– por compras suyas alrededor de su hacienda ‘El Ubérrimo’.

Reconoce como valor supremo de una sociedad la seguridad (¿y dónde quedan la igualdad, la justicia y la libertad?) y sólo habla de ‘Estado de Derecho’ cuando la Constitución colombiana consagra un Estado Social de Derecho, una noción muy diferente. Su política de seguridad democrática desdibuja la noción de derechos humanos, dado que éstos son prerrogativas que se ejercen frente al Estado y no frente a grupos armados al margen de la Ley, como quiere darlo a entender y las detenciones masivas y redes de informantes han generado que, una vez liberados los detenidos, sean asesinados por fuerzas oscuras.

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