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Historias ¬Ďpasadas de copas¬í | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-06-28 05:00:00

Historias ¬Ďpasadas de copas¬í

Están sobrios y serenos, pero no siempre fue así. Y aunque los cuatro hoy son abstemios, en un pasado reciente estaban sumergidos en el alcohol, al punto que el trago los hizo tocar fondo.
Historias ¬Ďpasadas de copas¬í

Hoy gritan a todos los vientos que salieron a flote. Ellos dejaron su condici√≥n de ¬Ďn√°ufragos¬í; es m√°s, ahora son ¬Ďsalvavidas¬í en todo el sentido de la palabra. Tienen plena conciencia de que el alcohol es una droga l√≠quida y permitida, pero que constituye la puerta de entrada hacia todo tipo de adicciones y vicios.

No en vano cayeron en las drogas, la prostitución, la delincuencia, las aberraciones y los juegos de azar, por citar sólo algunos de los vejámenes en los que se vieron inmersos.

De hecho, su pasado los aterroriza: uno de ellos no s√≥lo fue un alcoholizado, tambi√©n se convirti√≥ en un asesino; el otro lleg√≥ a violar a una mujer indefensa; otro m√°s hoy padece se sida gracias a sus ¬Ďc√≥cteles¬í de sexo y licor; mientras que el cuarto lamenta que termin√≥ perdiendo el mejor tesoro: su familia.

Sus equivocaciones las pagaron por adelantado. Porque desde el mismo inicio de su carrera adictiva, emprendieron una interminable cadena de sufrimientos que, por fortuna, ya terminó.

Los cuatro, quienes participaron en la IX Convenci√≥n Nacional de Alcoh√≥licos An√≥nimos, celebrada en Bucaramanga, le contaron a S√©ptimo D√≠a, las aterradoras historias que acompa√Īaron sus otroras vidas de alcoholizados. Veamos:

Tras las rejas

Heyni(*) tuvo que contar su historia desde la prisi√≥n. Vivi√≥ detr√°s de los ignominiosos barrotes despu√©s de haber matado a su propia esposa, tras una larga noche de bebidas que lo llevaron a una tr√°gica y penosa ¬ďlaguna mental¬Ē.

Cuando mencion√≥ su relato frente a sus compa√Īeros de Alcoh√≥licos An√≥nimos le toc√≥ confesar que no recordaba ni un solo instante de aquella noche fat√≠dica. Es decir, revel√≥ que reconstruy√≥ su historia a punta de los testimonios que elaboraron los abogados, as√≠ como de los testimonios que se escucharon durante el juicio que lo llev√≥ a pagar una condena de 17 a√Īos de c√°rcel.

Ese d√≠a, Heyni cumpl√≠a a√Īos de vida. Su esposa le hab√≠a organizado una sencilla reuni√≥n en casa a este importante hombre de negocios. Por supuesto que no lleg√≥ al agasajo a tiempo, pues antes se encontr√≥ con unos amigos que lo invitaron a una reconocida taberna a compartir un trago.
La verdad fue m√°s de un brindis. Ese d√≠a mezcl√≥ whisky con aguardiente y vino. Dicen que la peligrosa p√≥cima lo volvi√≥ una persona iracunda: discuti√≥ con sus compa√Īeros, agredi√≥ al barman que los atend√≠a y sali√≥ raudo rumbo a su casa.

Eran las 4:30 a.m. Al llegar su compa√Īera lo esperaba, molesta por la situaci√≥n. Tan pronto abri√≥ la puerta de su vivienda, la mujer le recrimin√≥ su actitud. Cuentan que √©l la golpe√≥ con sevicia. Unas horas despu√©s reaccion√≥, pero ya era tarde: su mujer hab√≠a muerto.

Fue s√≥lo en la prisi√≥n cuando √©l admiti√≥ que era un alcoholizado. ¬°Qu√© iron√≠a! Preso de su libertad fue cuando entendi√≥ que pod√≠a ser libre de las bebidas. Se propuso salir del ¬Ďmar de tragos¬í y conform√≥ su propio grupo de Alcoh√≥licos An√≥nimos tras las rejas. Ya pag√≥ su condena judicial y hoy se redime ayudando a muchos a salir de esta penosa enfermedad.

Licor y sexo, otra mezcla peligrosa

Para Juan(*) las cervezas eran ¬Ďafrodis√≠acas¬í; ¬ďson las mejores embellecedoras de una mujer¬Ē, replicaba, como un chiste flojo y desabrido. Ni siquiera imaginaba que esa bebida alcoh√≥lica act√ļa como un poderoso estimulante en el ser humano y que, entre otras cosas, produce efectos negativos sobre las se√Īales fisiol√≥gicas de excitaci√≥n sexual.

Para él, el alcohol era sólo una excusa para programar encuentros sexuales con las mujeres que asediaba. Una noche cualquiera, tras invitar a una amiga a un trago, se obsesionó con la idea de llevarla a su cama.

Como era un alcoholizado, no par√≥ de beber. Su amiga, en cambio, le sacaba el quite al alcohol. Sin embargo, ella sinti√≥ que deb√≠a estar pendiente de su amigo para evitar que cometiera alg√ļn desm√°n.

Al salir del establecimiento nocturno, ella le propuso llevarlo en su automóvil. Así, mientras ella estaba sobria, Juan ya estaba demasiado ebrio. Pidió ayuda y como pudo lo condujo hacia su apartamento.

Una vez all√≠, Juan se sobrepas√≥. Al ver que ella se resisti√≥, no encontr√≥ inconveniente alguno en abusar sexualmente de su amiga. La escena, seg√ļn denunci√≥ la agredida, fue brutal. Juan no tuvo m√°s que admitir su delito ante las autoridades; termin√≥ en la c√°rcel, perdi√≥ a su familia, sin contar que dej√≥ en una mujer la horrible huella de la violaci√≥n.

El sida y el alcohol

Carlos(*) fue otro de los cinco mil alcohólicos anónimos que se hizo presente en la convención de ese gremio, celebrada el pasado fin de semana en Cenfer.
Su testimonio, además de evidenciar las graves secuelas que dejan las bebidas embriagantes en las personas, desnudó los excesos que cometió por culpa de su adicción.

Este hombre, de 42 a√Īos, miembro de una prestigiosa agrupaci√≥n de Alcoh√≥licos An√≥nimos, le cont√≥ al p√ļblico que el trago lo hab√≠a arrojado a otra terrible enfermedad: el sida.

Su relato impact√≥. Cuando beb√≠a no s√≥lo se embriagaba, tambi√©n recurr√≠a a las drogas alucin√≥genas, una mezcla que lo hizo adquirir comportamientos riesgosos que, seg√ļn confes√≥, incrementaron su exposici√≥n al VIH/SIDA.

Explicó, por ejemplo, que cada vez que estaba borracho compartía las jeringas u otros materiales utilizados para la aplicación de drogas, incrementando el riesgo de infección del mortal virus.

Adem√°s, una cosa llevaba a la otra. Sosten√≠a relaciones sexuales con hombres y mujeres de una manera discriminada, y sin protecci√≥n alguna. Advirti√≥ que este tipo de comportamientos s√≥lo lo hac√≠a cuando estaba embriagado. Sobrio, seg√ļn explic√≥, jam√°s se permit√≠a tales excesos.
Hoy, Carlos carga a sus espaldas los pesos de dos enfermedades incurables: el sida y el alcoholismo.

Por fortuna, le ha puesto el pecho a la brisa y sobrelleva estos males con una dignidad que sorprende. Eso sí, no desaprovecha reunión alguna para contarles a los demás la tragedia en la que terminó su exagerado gusto por el trago, vicio que dejó atrás, gracias al grupo de Alcohólicos Anónimos.

¬ďPerd√≠ a mi familia¬Ē

Orlando(*) extra√Īa a su esposa y a sus dos hijos. Los perdi√≥ hace poco menos de cuatro a√Īos, seg√ļn √©l, por su desmedido amor por el alcohol.
√Čl cuenta que las frecuentes borracheras en las que viv√≠a lo fueron alejando del seno de su hogar: ¬ďal principio beb√≠a s√≥lo en reuniones sociales, luego lo hac√≠a los fines de semanas y lleg√≥ el momento en que tomaba todos los d√≠as¬Ē.

¬ďPoco a poco me fui alejando de mi casa. A veces ni llegaba a dormir. Con el tiempo mi esposa se cans√≥ y termin√≥ por dejarme: arm√≥ un hogar con otro hombre. Hoy vive en otra ciudad y no quiere saber nada de m√≠¬Ē, cuenta con dolor.

Relat√≥ que su adicci√≥n al trago lo hizo asumir graves comportamientos con su mujer y sus hijos: ¬ďnunca les prest√© atenci√≥n ni les d√≠ el cari√Īo que necesitaban¬Ē.

¬ďEn fin, el asunto es que el alcohol acab√≥ con mi n√ļcleo familiar y pienso que, de alguna manera, arruin√≥ la vida de quienes me rodeaban. Ahora sufro cada vez que veo a alguien borracho, porque s√© que gota a gota ese hombre ir√° perdiendo a sus seres queridos¬Ē.

(*) Nombres alterados por solicitud de los entrevistados.

Parte médico

* A medida que avanza el consumo de alcohol, se van afectando en forma progresiva las otras estructuras del cerebro hasta producir, incluso, la depresión de los centros vitales y respiratorios, situación que, aunque muchos no lo crean, conduce a la muerte.
* Así sea sólo una vez, el consumo de ese tipo de bebidas produce agrieras y acidez estomacal, como consecuencia de una irritación aguda del estómago o como manifestación de una gastritis.
* Por eso, el consumo continuado de alcohol es considerado como un factor asociado con la aparición del cáncer gástrico y del esófago y con problemas para la absorción de nutrientes.
* Ingerir bebidas alcohólicas aumenta el pulso y la presión arterial.
* El 47% de los j√≥venes sindicados de homicidio, al menos entre los 16 y 22 a√Īos de edad, informaron que cometieron el delito bajo los efectos del alcohol u otras sustancias psicoactivas.

El mensaje

El grupo de Alcohólicos Anónimos es de las pocas organizaciones no gubernamentales que auxilia a las personas en su intento por dejar de consumir alcohol. A través de la difusión de mensajes de vida, se auxilia y se trata de llegar a las personas que requieren superar esta adicción.

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