Publicidad
Publicidad
Dom Dic 11 2016
19ºC
Actualizado 06:09 pm

“Él era un niño grande, era especial”: Mamá | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-06-29 05:00:00

“Él era un niño grande, era especial”: Mamá

Los múltiples problemas en los que se metió Jubber Erney Ramírez Macías, por culpa de los trastornos mentales que padecía desde su nacimiento, habrían sido los mismos que irónicamente lo llevaron a la muerte este fin de semana en el corregimiento El Centro.
“Él era un niño grande, era especial”: Mamá

Las balas asesinas se ensañaron la noche del sábado contra el joven de 19 años, a quien se le había diagnosticado esquizofrenia, cleptomanía y retardo mental. Estaba en tratamiento psiquiátrico.

“Era un niño especial, la gente nunca entendió por qué a veces hacía o decía cosas incoherentes, que eran imaginación pero que él las hacía realidad en su mente. Muchos se aprovecharon de eso y lo metieron en problemas. Muchas veces me lo amenazaron”, dijo Doris María Macías, madre de la víctima.

La mujer no se explicaba ayer por qué al joven, de quien aseguró era un niño metido en un cuerpo de grande”, le arrebataron la vida. Su hermano lo encontró muerto tirado en un paraje oscuro de la vereda El Diamante.

“Él me dijo mamá me invitaron a tomarme unos tragos donde ‘Pacha’ (establecimiento), yo le dije papasito no vaya a llegar tarde, él me dijo tranquila yo no me voy a portar mal y voy a llegar bien, pero me lo entregaron un cadáver”, dijo la mujer.

El asesinato del joven se habría registrado entre las 11:00 y 11:30 p.m., a unos metros del lugar donde, presuntamente amigos, lo habrían invitado a departir unos tragos.

“Lo reconocí por la gorra”

Los familiares de la víctima comentaron que, producto de los trastornos mentales, el joven no podía estar encerrado, por eso su mamá aceptó que ese día saliera. Ellos viven en la vereda Campo 22 y él estaba muy cerca en El Diamante.

Pero el permiso le salió caro. Otro de sus hijos, que a esa hora trabajaba en la zona vendiendo empanadas, lo encontró con varios impactos de arma de fuego en cuerpo y rostro cerca del lugar donde había estado tomando. “Estaba muy oscuro, pero alcanzaba a ver en el piso una gorra que yo le había regalado, cuando llegó la funeraria y lo alumbró lo reconocí.

En el levantamiento lo voltearon y cuando estaba de frente me desmayé de ver cómo le quedó la cara”, dijo uno de los cuatro hermanos que tenía Juwer.

Publicada por
Contactar al periodista
Ahora en Whatsapp
Publicidad
Publicidad
Publicidad