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Reflexiones deportivas | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-08-07 05:00:00

Reflexiones deportivas

Se encuentra en la China una delegación importante representando a nuestro país en los Juegos Olímpicos, que se identifican con la aspiración más importante que cualquier atleta concibe en su carrera, y que lo catapulta a cimas superiores si su desempeño le depara triunfos significativos.
Reflexiones deportivas

Por ello hacemos votos para que regresen a la Patria, cargados de medallas. Sin embargo, desde hace mucho tiempo nuestros deportistas nos han venido acostumbrando -con algunas excepciones- a que sus presentaciones en los escenarios internacionales no superen el margen de lo regular.

Es lamentable decirlo, pero desde el momento en que uno se acomoda en su casa o en un centro social para observar un partido, una pelea de boxeo, una competencia automovilística, un   torneo de golf, etc…, guarda inquietud de   que la representación de turno, termine por conformarse con una clasificación forzada, un empate misericordioso o que nos propinen una derrota.

En las cosas del deporte, todo está dentro de lo posible, pero ya son muchas las oportunidades que se han tenido para no lograr descifrar las fallas que padecemos, superando para siempre excusas baladíes como las que se expresan en las entrevistas con los medios de comunicación, para justificar el bajo rendimiento ante sus compatriotas. A veces es mejor perder con grandeza y arrojo, que pasar apelando a la mediocridad o simplemente dependiendo de los demás.

Al parecer en el fondo del asunto existe un problema de idiosincrasia, de temperamento, que nos ha vuelto resignados, conformistas, aceptando humildemente los resultados, sin preocuparnos por descubrir la causa de ellos. Ahora que nuestros deportistas están tan distantes, deberían procurar con su esfuerzo superar el mote de sub-desarrollados que nos aplican en diferentes latitudes, lo cual sólo se logra si se está dispuesto a superar las barreras tercermundistas de ésta sociedad, así como nuestro sentimiento de inferioridad.

Ir a la zaga en aquellas disciplinas que son nuestra actividad cotidiana, es reflejo de incapacidad o de simple complejo. Cuando disfrutamos viendo actuar a nuestros valores, queremos encontrar arresto en su desempeño, interés en mejorar, despejando las dudas que sobre ellos se ciernan, por lo que siempre nos ha tocado padecer. El deportista así como el hombre común, debe aprender que la grandeza, ni se enseña, ni se adquiere, es la expresión del espíritu que sólo acompaña a aquellos que demuestran un deseo íntimo de superación.

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