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Trampas y mordidas | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-07-02 05:00:00

Trampas y mordidas

Trampas y mordidas

Estas prácticas son tan comunes que se transforman en normas normales (valga la redundancia) que inflan los presupuestos de los contratos y merman los ingresos de empleados y trabajadores.
Para la muestra, dos botones:

Uno: existe un programa de Ministerio de Comunicaciones bastante interesante “cuyo objetivo es permitir que las zonas apartadas y los estratos bajos del país se beneficien con las tecnologías de las telecomunicaciones”, es un programa que “ha sido considerado como una de las mejores iniciativas para superar la brecha digital en la región, recibiendo distinciones de la UIT (Unión Internacional de Telecomunicaciones) y sirviendo como referente para otros países.”

La realización de este programa da lugar a una cadena de sub contrataciones al final de la cual, las personas “de terreno” que se desplazan por toda la región hasta los sitios más apartados para dictar las capacitaciones, son las que menos reciben y de pronto más trabajan y arriesgan de sí mismas. Son jóvenes con entusiasmo y necesidad de trabajar quienes firman un contrato y pasan cuentas de cobro con los respectivos recibos que “certifican el gasto” por un monto estipulado pero reciben la mitad de éste. Estos jóvenes tienen entonces que acostumbrarse e ingeniarse a reunir recibos “chimbos” y pedir sobre facturación de sus gastos. O sea de una vez, en su primer trabajo deben aprender a hacer trampas a beneficio de otros para poder trabajar.

Dos: formularía de nuevo una pregunta dirigida al Programa de Familias en Acción: ¿Por qué una mujer “líder” firma que recibe una suma de dinero cuando en realidad recibe menos? Esta pregunta se suma a la anterior del 18 de junio: ¿A quién dirigirnos para saber el paradero de la plata que no se entrega? Me comprometo a divulgar las respuestas en este mismo espacio.

Lamentablemente, estas mañas tan frecuentes son vistas como “gajes del oficio”, costumbres inevitables y que si no se está dispuesto a respetarlas ni vale la pena gastarse una hoja de vida. En otra columna, les daré ejemplos de lo contrario para levantarles el ánimo.

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