Así son las reglas | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-09-18 04:41:47

Así son las reglas

Hay unas aburridas, otras necesarias y no faltan las absurdas. Pero son eso: reglas. ¬°Y se deben cumplir, pase lo que pase!
Así son las reglas

En algunas ocasiones, muchas de ellas ¬Ďnos sacan de casillas¬í. No obstante, lo claro de las normas es que nos ponen en orden.

O, al menos, una regla nos lleva al camino más cercano entre dos puntos en línea recta. Lo aprendimos en la clase de dibujo técnico: es el trayecto más fácil para llegar de una manera ordenada de un lugar a otro, sin tantos rodeos.

A las reglas, algunos prefieren encasillarlas en el área de la disciplina. Y es válida esa clasificación. No en vano una regla exige unos lineamientos para poder lograr, de un manera más efectiva, los objetivos deseados.

¬ŅQu√© tal que la hora de entrada al trabajo fuera libre? La producci√≥n de cualquier empresa ¬Ďcolapsar√≠a¬í.

Es cierto: cumplir las reglas, casi siempre, nos genera molestias. Ellas requieren de un esfuerzo ¬Ďextra¬í para cumplirlas. Pero, esa ¬Ďgasolina¬í de m√°s tiene sus recompensas.

¬ŅQu√© tanto cumple usted las reglas?

La persona que se sabe exigir a sí misma se hace comprensiva con los demás y, sobre todo, aprende a trabajar y a darle sentido a lo que hace.

Las reglas son para todos, no para unos pocos. Desde el mensajero m√°s humilde de una empresa, hasta el Gerente deben cumplir reglas. Ellas son como esas consciencias bien formadas que nos hacen reconocer nuestros deberes propios y nos ponen en marcha para actuar.

Dicen que por eso Dios nos dict√≥ los 10 mandamientos. En el fondo, ese dec√°logo no era otra cosa que unas reglas v√°lidas para vivir bien. Cada mandamiento cumplido nos acerca a √Čl y nos hace sentir bien.

Y aunque cada regla puede tener su excepción, nos conviene no llegar tarde a la oficina de trabajo; cumplir con lo que no corresponde; acatar las disposiciones en el colegio; hacer el bien; cumplir con nuestra palabra y, sobre todo, ser legal con nosotros mismos.

Otras reglas b√°sicas:

¬ē Recuerde que con Dios no se trata de pedir y pedir, sino de merecerlo.
¬ē No critique a los dem√°s; hacerlo es como no aceptar en ellos sus propios errores.
¬ē Limpie su coraz√≥n para Dios, porque √Čl no se aloja en un coraz√≥n sucio.
¬ē Sepa diferenciar los problemas reales de los imaginarios. Mejor dicho, no se ahogue en un vaso de agua.
¬ē Aprenda a decir no con amor. Si no est√° en sus manos colaborar, no se sienta mal porque no puede ayudar a alguien.
¬ē Si quiere darle a una vaca, t√≠rele a un potrero. No busque lo que necesita en el lugar equivocado.
¬ē Asuma que por oscuro que sea el t√ļnel, al final siempre hallar√° la luz. No se estrese con sus problemas.
¬ē Sea libre, respetando las reglas. Suena contradictorio, pero es errado irrespetar las normas sin ton ni son. No piense que puede hacer lo que se le d√© la gana.
¬ē Quiere vencer a su oponente, h√°gale creer que ya gan√≥.
¬ē No se preocupe por los ingratos, que Dios tiene una memoria incre√≠ble.
¬ē Desp√≥jese de la mala voluntad, √©chela en el cesto de la basura.
¬ē Tener sexo es rico, pero hacerlo con amor es maravilloso.
¬ē Agradezca si la vida lo golpea; es para hacerle ver que usted es m√°s fuerte que ella.

¬ŅQui√©n tiene las respuestas?

Wolfgang  E. Arias P.
La vida puede ser un lago lleno de calma y quietud, o un remolino imparable. ¬°Hay que aprender a vivir con los dos!
Cu√°ntas veces nos quejamos del otro y de sus actos, y no nos damos cuenta de que todo lo que necesita es un poco de ayuda. Cu√°ntas m√°s el remolino nos absorbe y gritamos, lloramos y nos quejamos hasta quedar agotados, cuando todo lo que necesit√°bamos era abrir la puerta para salir del encierro.

Hay quienes dicen que las respuestas a la incertidumbre las tienen los adivinos, o quiz√°s un astr√≥logo, o por qu√© no, un gran maestro. Busque y encontrar√° muchos que responden: Jes√ļs, Buda, o simplemente mam√° y pap√°.
Otros le prometerán el cielo a través de una Iglesia, de esas que proliferan por estos tiempos.
Pero bien, ¬Ņde verdad vamos a encontrar a Dios as√≠?
¬ŅVamos a encontrarnos a nosotros mismos as√≠?
Imaginemos por un momento que estamos en un frondoso bosque, lleno de luz y aire puro, y tenemos que cruzarlo para llegar a casa. Se ver√°n los que sean demasiados citadinos como para permanecer demasiado tiempo en el bosque, y buscar√°n la ruta m√°s corta; otros, en cambio, explorar√°n la selva hasta que caiga la noche, disfrutando cada instante.
Desde el momento en el que tomamos la decisión de cambiar, ya estamos caminando por este inmenso bosque que es la vida: lleno de obstáculos, de piedras e incluso de fieras salvajes.
¬ŅPor qu√© no pensamos como ni√Īos otra vez, y simplemente nos volvemos exploradores de la vida, tomando cada piedra como una oportunidad m√°s para saltar? ¬ŅPor qu√© no tomamos la decisi√≥n de una vez por todas?

EL ¬ĎTOP 5¬í DE LAS REGLAS

Tener conciencia:La alarma de su conciencia le debe sonar en su debido momento, al menos para despertarlo. A veces usted comete algunos errores, s√≥lo por no tener los pies en la tierra. Recuerde: es hora de ¬Ďaterrizar¬í.

Estar ocupados de una manera sana:¬† No basta con tener oficio; hay que dedicarse a lo que sea √ļtil. F√≠jese en los ejemplos que nos dan la abeja y la mosca: a la primera se le admira por su trabajo; a la otra se le aplasta por sucia..

Ojo con lo que piensa:Es probable que el √°rbol de su vida tenga las ra√≠ces podridas. ¬ŅDe qu√© le servir√≠a cuidar las hojas, si las bases est√°n da√Īadas? Seg√ļn sean sus pensamientos, as√≠ ser√°n sus obras. ¬ĎPilas¬í con la cosecha que dar√°.

Escuche consejos: sabios: Si un hijo escucha a su padre; si un alumno atiende lo que le ense√Īa el profesor; si la gente lee los consejos que ense√Īa la Biblia, los siquiatras tendr√≠an que cerrar sus consultorios.

Destierre las malas costumbres: tenemos las alas amarradas a equivocadas inclinaciones. Luchemos contra esas ataduras, para que no nos condenen a vivir arrastr√°ndonos entre el barro de los malos comportamientos.

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