Madres de desaparecidos colombianos cumplen una década de marchas silenciosas | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-07-08 18:32:27

Madres de desaparecidos colombianos cumplen una década de marchas silenciosas

Las Madres de La Candelaria marcharon hoy como cada miércoles desde hace una década por las calles de la ciudad colombiana de Medellín, emulando en silencio a las argentinas Madres de la Plaza de Mayo para que sus desaparecidos tampoco caigan en el olvido.
Madres de desaparecidos colombianos cumplen una década de marchas silenciosas

Este movimiento, que aglutina a 1.775 familias, surgi√≥ a finales de 1998 para protestar contra el secuestro de polic√≠as y militares en el departamento de Antioquia, pero un a√Īo despu√©s se unieron las madres y otros familiares de civiles desaparecidos.

As√≠, desde el 17 de marzo de 1999, las madres y todos los que quieren acompa√Īarlas se concentran cada mi√©rcoles en el atrio de la iglesia de La Candelaria de Medell√≠n, la ciudad m√°s violenta de Am√©rica Latina en las d√©cadas de 1980 y 1990.

La representante legal de Las Madres de la Candelaria, Amparo Mejía, explicó a Efe que el grupo está integrado en su mayoría por familiares de desaparecidos a manos de la ya disuelta organización paramilitar Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), que tras un acuerdo de paz con el Gobierno desmovilizó entre 2003 y 2006 a más de 31.000 combatientes.

Pero también hay familias a cuyos seres queridos se los llevó la guerrilla y otras cuyos hijos o hermanos fueron víctimas del terrorismo de Estado, de los denominados "falsos positivos", como se llama en Colombia a las ejecuciones extrajudiciales cometidas por miembros de los cuerpos de seguridad.

A Mejía, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) le arrebataron en 1997 a su "hermano de crianza" durante un secuestro masivo de militares y policías en Antioquia.

Ese "hermano" quedó libre en 2000 gracias al acuerdo humanitario negociado entre las FARC y el entonces presidente Andrés Pastrana, pero otros tres familiares de Mejía siguen desaparecidos y a su padre "lo mataron los paramilitares".

Igual de desgarradora es la historia de Amparo Cano, otra de las Madres de La Candelaria, cuyo esposo desapareció el 26 de octubre de 2002 en un paraje conocido como San Agustín, al que había ido a buscar madera.

Cano est√° segura de que se lo llevaron los paramilitares, al igual que a su hijastro, desaparecido tiempo despu√©s, seg√ļn relat√≥.

Desde entonces sobrevive "en la completa oscuridad", porque no ha tenido noticia de ellos, y, además, debió desplazarse con su familia a Medellín tras recibir amenazas.

El hijo de Marta García se esfumó en 2004 y tres días después de su desaparición una vecina recibió una llamada anónima de una mujer, quien aseguró que se lo habían llevado los paramilitares.

Por su lado, Doralina Carvajal tardó en denunciar la desaparición de su madre y un hermano, ocurrida en la localidad de Bello el 18 de agosto de 2000, porque temía ser víctima de represalias, pero ahora cuenta a  que ya no tiene miedo.

Su madre fue sacada literalmente de su casa por un grupo armado del bloque "Metro" de las AUC y a su hermano lo raptaron en la calle, recuerda Carvajal.

La experiencia de Alejandra Balv√≠n, hija de Amparo Cano, no es menos tr√°gica. "Mi pap√° desapareci√≥ cuando ten√≠a 13 a√Īos. Fue muy duro, me volv√≠ rebelde", confes√≥.

Alejandra tiene ahora 20 a√Īos y coordina el movimiento de Hijos e Hijas de las Madres de La Candelaria, del que forman parte casi 800 ni√Īos y adolescentes que han perdido a uno de sus progenitores.

Seg√ļn Balv√≠n, a ra√≠z de una desaparici√≥n los ni√Īos "quedan mal afectivamente", como le ocurri√≥ a ella, e incluso algunos se ven obligados a trabajar para sostener econ√≥micamente a sus familias.

Esta joven expuso el caso de un ni√Īo que le dijo que quer√≠a "ser guerrillero para matar" a los que se llevaron a su padre.

Para intentar corregir este tipo de conductas, el movimiento de Hijos e Hijas de La Candelaria realiza talleres de ayuda a las víctimas con el apoyo de la alcaldía de Medellín.

Tambi√©n algunas Madres de La Candelaria han tomado cursos de capacitaci√≥n con el fin de afrontar el momento en que reciben los restos de sus seres queridos tras una exhumaci√≥n de fosas autorizada por la Fiscal√≠a, tareas que, seg√ļn Amparo Mej√≠a, se han paralizado por falta de recursos.

Desde que las Madres comenzaron a luchar por los suyos se han recuperado los restos de 25 de sus desaparecidos.

Para hallar a los que faltan solo les queda confiar en que las decenas de ex paramilitares detenidos y encarcelados faciliten información.

El problema, como se√Īala Mej√≠a, es que algunos de esos ex paramilitares fueron extraditados a Estados Unidos por el Gobierno de √Ālvaro Uribe por delitos de narcotr√°fico, antes de que pudieran confesar d√≥nde enterraron a las v√≠ctimas.

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