El profeta | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-07-11 05:00:00

El profeta

En tr√°nsito hacia la verdad, Ananiel (con ojos jud√≠os de la casta de Ajikar y de la tradici√≥n de Tob√≠as), amigo de creencia y estudioso de la verdad ortogr√°fica, decidi√≥ erigir su confianza textual en la √ļnica raz√≥n apreciada por la mente y avalada por el nervioso esp√≠ritu. Ahora, en una cuenca rendir√≠a homenaje al espacio reservado para el conocimiento puro (antes inaccesible), pero sensible y positivo.
El profeta

Con el espacio (dentro) y pr√≥ximo al deseo intelectual, asegurar√≠a su proximidad a la certeza (¬Ņacaso a Si√≥n?). Era fundamental y suave (acci√≥n de tiempo y estructura) como un susurro (de) santo y una orden (de) casta.

Para lograrlo, tenía la necesidad de otorgar un gemido de duda a las penosas especulaciones del inicio (propiciático); un atisbo de tozudez asomado por su fatal córnea conmovía la expectativa y la nada (cuales ofrendas debidas).

Entonces, se hizo la obscuridad del antojo divino y notable, como el proyecto del padre y el sistema del iletrado (pero discursivo) hijo, como el poniente del credo y la abdicación del cálculo; así, perforó el cáliz de la ignara agonía, arrastró su intuición en aires de cielo y juró en la concavidad del sacrificio, en la autoridad del triángulo, en la voz del cuerno.

Para muchos, fue el origen del mal (maleficio primigenio), pero, para √©l, encarn√≥ la existencia de la connivencia entre el poder, la sabidur√≠a y la construcci√≥n genuina (divina), como un rojizo e inmenso tri√°ngulo. Repetible, asegurable y siempre presente (¬Ņacaso de revelaci√≥n o de fe?). Am√©n.

Con ojo generoso glorifica al Se√Īor¬Ö
Eclesi√°stico, 35:7

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