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No se desquite con el otro | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-07-12 22:31:05

No se desquite con el otro

La piedra afuera, está que se lo llevan los diablos o como se dice coloquialmente le sacaron la piedra. Cuando usted está con los trapos al revés, es capaz de pasar por encima de quien sea.
No se desquite con el otro

Más de una vez le han dicho que desayunó alacrán y que está más insoportable que nunca.

Lo cierto es que el mal genio o la rabia que no se sabe manejar, trasciende por lo general las esferas del espacio íntimo, y usted termina con ganas de acabar a todo el que se le atraviese por el camino.

Aunque no lo crea, el mal genio también se contagia, y si usted se desquita con la persona que menos tiene la culpa, seguramente se creará un círculo vicioso que llevará a más de uno a tener un pésimo día.

No descargue su rabia con el que menos tiene que ver en el asunto, y de paso aprenda a crear una gran barrera entre sus problemas personales y el campo laboral o de la amistad.

Toda una cadena

El problema pudo comenzar en la oficina. Tuvo una discusión con su jefe y eso le molestó enormemente. Pero como se quedó callado, lo que pudo hacer fue salir de ese lugar y poner cara de revólver de 38. Ningún compañero quiere acercársele, porque a más de uno le ha respondido con una piedra en la mano. Ellos seguramente también se han llenado de cólera y se han desquitado con uno que otro. Usted sale de la oficina, se involucra en la discusión que se genera producto del trancón y no hay más remedio que llegar a la casa, no responderle el saludo a su esposa, gritar a sus hijos por el desorden y terminar amargado.

Según explicó el psicólogo Juan Gabriel Sánchez, “este tipo de situaciones tiene que ver con el mal manejo de las emociones. Se trata de saber diferenciar en qué momento y con quien se manifiesta la rabia o la alegría”·

Preguntas y respuestas

Dora Herrera
Facilitadora de desarrollo personal

¿El mal genio puede contagiarse y terminar involucrando a los demás en ese estado anímico? “No es un contagio, sino que se puede pensar que ese día alguien llega molesto, se desquita con otro y ese otro está más vulnerable que nunca, lo cual le debilita su estado de ánimo. Ese comentario inoportuno, injusto, inadecuado, agresivo, puede dañarle el día.  Pero cuando la persona sabe asumir la situación no permite que lo vulneren. Por eso, es capaz de decirle al otro que se tranquilice, e incluso toma una postura inteligente para escuchar a la otra persona y no dejarse contaminar.

¿Por qué solemos desquitarnos con el que menos tiene la culpa? Porque estamos inmersos en la intolerancia, no somos capaces de poner un filtro y tener claro que eso que me pasa no le compete al otro. Si la persona sabe diferenciar las situaciones y seguir su camino, habrá más tolerancia.

¿Cómo manejar esa inteligencia emocional para no terminar desquitándonos con la persona que menos tiene responsabilidad en esa situación? A esa persona no le queda otra manera que tomar conciencia, autocontrol. Si bien hay cosas que alterna, se debe salir por sí mismo de la situación, sin buscar culpables, pues el conflicto se hace más grande.

¿Qué tan delicado es desquitarse con el otro?
En el ambiente laboral: Es posible que usted aporte con su mal manejo de las emociones a que empeore el clima organizacional. Sobre todo cuando se desquita con sus compañeros de trabajo. Según explicó la facilitadora de desarrollo personal, Dora Herrera, “si somos compañeros de trabajo debemos tener un ambiente de camaradería, de colegas. Por eso si alguien está irritable y se sale de casillas, lo mejor es decirle con voz suave, con un gesto, con cualquier lenguaje válido, aquí estoy si te pasa algo”.

En el caso de que sean los jefes los que se salen de casillas con sus empleados, cuando no tiene nada qué ver con ellos el problema interno, lo mejor es replantear la situación.
“El jefe es quien debe tener claro que las empresas de calidad funciona con el criterio del respeto por los seres humanos, por eso no deben terminar pasando por encima de otros”, agregó Herrera.

¿Con los hijos? ¿Con la pareja?
Los expertos consultados explicaron que el hogar debe ser el lugar ideal para descansar, para dejar a un lado los problemas de oficina. Por eso, desde el mismo momento en que entra a la casa, se dejan afuera los problemas.
“Ese es el lugar para desahogarse, para decirle adiós a la adrenalina del día, para que la pareja sea ese bálsamo que tranquilice, que incite al diálogo y no al contrario”, expuso Juan Gabriel Sánchez.

Ante un mal día de trabajo, la profesional Dora Herrera manifestó que “lo más recomendable es saber aplicar la inteligencia emocional. Si la persona está irritada debe buscar un espacio para desahogarse y llegar tranquilo a casa. Puede optar por ir a ver una película al cine, ir a sauna, visitar a un familiar o llegar a casa, tomar una ducha, una bebida y elegir la música que más le gusta. Así podrá decirle adiós a su malestar”.
“No se debe contaminar la casa de los problema”, agregó.

LA VOZ DEL EXPERTO

Juan Gabriel Sánchez
Psicólogo

“Lo mejor es hablar con la persona que nos produjo el enojo, pararse frente a ella y decirle de manera asertiva lo que siento, lo que pienso, pero sin herir. Al decirle exactamente lo que me pasa, puedo buscar soluciones a la situación. Pero cuando no se hace, la persona sigue huraña todo el día, la carga que ha tenido genera repercusión en lo que diga o haga”.

LISTA

¿Cuántas veces se desquita con el otro?

1 Aplique la inteligencia emocional en el equipo de trabajo. Maneje esos impulsos que puedan perjudicar al equipo. Recuerde que las personas deben trabajar sin roces, tras un objetivo común. Si se desquita con las personas de su trabajo, seguramente usted hablará de lo poco inteligente que es para asumir las situaciones.

2 No todo el mundo debe enterarse de su estado anímico Si usted más de una vez ha llegado a su oficina o a donde su familia paterna o materna con dos piedras en la mano, amargadísimo y con ganas de destruir todo lo que esté a su paso, lo mejor es que no acuda a esos lugares. Desahóguese solo, sin que tenga que responderle mal a esa persona que no tiene velas en ese entierro.

3 Su pareja no tiene la culpa
Si fue un día pésimo en el trabajo, ¿por qué tiene que desquitarse con su pareja? En ella debe encontrar ese apoyo para desahogarse y para pedir consejo. No espere a que su pareja siempre le dé a usted la razón, seguramente si se equivocó se lo dirá. Los hijos tampoco son los culpables de los problemas de infidelidad de su pareja, del desempleo. No mezcle las situaciones.

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