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“No manejemos los problemas al detal”: Gustavo Márquez | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-07-13 16:18:49

“No manejemos los problemas al detal”: Gustavo Márquez

“No manejemos los problemas al detal”: Gustavo Márquez

Con esas palabras, el diplomático, que fue representante de su país ante la Comunidad Andina de Naciones, calmó los nervios de los empresarios colombianos cuando a renglón seguido anunció que Cadivi (Comisión de Administración de Divisas) autorizará a los importadores venezolanos para cerrar operaciones por unos 250 millones de dólares.

Aunque no especificó cuándo se hará el desembolso porque el asunto es del resorte de Cadivi, el Embajador explicó que por el menor ingreso de divisas petroleras han tenido que ser más selectivos en la asignación de los recursos con el fin también de que se destinen “a una operación que realmente se hizo”, manifestó.

¿Qué hay detrás de este anuncio? Primero, la promesa de que se honrarán los compromisos comerciales y segundo, el interés de Venezuela, no explícito por el diplomático, para allanar el camino que lleva a la próxima reunión de la Comisión de alto nivel prevista para el 21 de julio en Bogotá.

Los equipos están avanzando en la negociación de un tratado de libre comercio entre Colombia y Venezuela que será también el nuevo escenario de integración cuando ya culmine definitivamente la salida del vecino país de la Comunidad Andina de Naciones. “Hay que cambiar el nombre. El presidente Hugo Chávez habló de un acuerdo de complementación que por cierto es una figura que ya existe en el contexto de la Aladi y creo que tiene que ser el camino”, manifestó.

Según el diplomático, la complementación debe ser en el contenido y no sólo en la forma. Es decir, “que tenemos que diseñar ese acuerdo para lograr que el hilo conductor de la relación económica sea el desarrollo productivo integrado. Esto es distinto al esquema comercial que sólo plantea bajar las barreras arancelarias para entrar en una competencia de unos sectores e intereses de unos y otros”, Con este enfoque, según el Embajador, Venezuela quiere darle estabilidad a la relación bilateral y no supeditarla como en la CAN a aplicación de unas salvaguardias.

“Esa no puede ser la fórmula. La formula tiene que ser la concertación”, expresó tras insistir en que quiere que el mercado venezolano y colombiano sea interesante “no para otros, sino para nosotros y eso implica cambiar totalmente el esquema”.

Modelo propio

En este contexto, el embajador Márquez propone el diseño de políticas que permitan lograr el equilibrio para los dos países. “Cuando hablo de equilibrio, no me estoy refiriendo a la balanza comercial. Me refiero a la balanza del empleo, por ejemplo, a la balanza del desarrollo social e industrial, a la coordinación de algunas políticas”, expresó.

El diplomático mencionó, por ejemplo, la necesidad de construir un plan de ordenamiento del territorio binacional, establecer una relación institucionalizada ajena a los debates políticos de ambos países, tener un desarrollo productivo intenso y desarrollar capacidades endógenas para evitar en ambos países la llegada de inversiones ‘golondrinas’.

Menos inamovibles

Respecto a sectores específicos, el embajador Gustavo Márquez considera que hay más puntos de coincidencia como en lo relacionado con el contrabando de combustible, la integración energética y las obras de infraestructura porque según él, es “indispensable comenzar a trabajar una visión nueva de la relación entre los dos países”.

No obstante el espíritu de cordialidad comercial que destaca, cree que se mantendrá la cuota para el sector automotor porque “no pueden pedirnos que quebremos nuestra industria para comprarle carros a Colombia”.

Según él, no es posible que un vehículo en Bogotá tenga un precio y con el argumento de que en Venezuela el dólar está controlado, el mismo vehículo valga hasta tres veces más.

Los temas de la integración

La integración energética, los problemas ambientales y los temas relacionados con la agenda social son prioritarios para Venezuela. “Hay que darle un paraguas estratégico para que no manejemos los problemas al detal de manera coyuntural sino enmarcados dentro de esa visión”, insistió el diplomático que no descarta la posibilidad de queque ambos países negocien en sus propias monedas para disminuir el costo de pasar por una tercera. No obstante el fracaso que significó para Venezuela el G-3, el embajador es optimista y considera que el crecimiento del PIB en los últimos cinco años es prueba de los negocios.

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