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Los chicos también odian el espejo | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-07-15 05:00:00

Los chicos también odian el espejo

Usualmente los chicos se compadecen de sus hermanas, amigas y novias que padecen anorexia y bulimia.
Los chicos también odian el espejo

“No sé por qué las mujeres hacen esas cosas, sólo deberían hacer deporte y comer bien”, comenta Andrés, un estudiante de diseño industrial de 9 semestre. Para él, si las mujeres salieran a trotar, a montar bicicleta, en fin, si llevaran una vida menos sedentaria, tendrían un cuerpo de maravilla.

Santiago Castro, de 22 años y estudiante de arquitectura, pensaba lo mismo. “Escuchaba a mi hermana quejarse en el espejo por su cuerpo. Dejaba de comer y eso no es sano, así que un día le dije que si quería tener una buena figura debía ir conmigo al gimnasio”.

Y así lo hicieron. Santiago y su hermana Viviana escogieron las 7:00 p.m. martes y jueves para ir un gimnasio en el sector de Cabecera del Llano, cerca de su casa.

Al principio, los aeróbicos y el trabajo con la bicicleta funcionaron perfectamente para Viviana. Acompañada de su hermano, además sentía que su cuerpo mejoraba y le tomó gusto al gimnasio. Pero llegó un momento en que no pudo seguir el ritmo de Santiago.

“Como estaba tan embebida en mi cuerpo, no me daba cuenta de que cada vez mi hermano era más estricto con los horarios en el gimnasio, empezó a buscar dietas, a comprar en tiendas bebidas con proteínas y se miraba más en el espejo que yo”.

Los padres de los hermanos Castro también se preocuparon. “Pero ellos eran supremamente celosos de su independencia y no podíamos hablar de ese tema con ellos. A pesar de ese recelo, yo me daba cuenta que Santiago buscaba en Internet páginas sobre torneos de físicoculturismo y tuve temor de que quisiera ingresar a ese mundo”, comenta Patricia Rojas de Castro.

Pero Santiago no quería ser fisicoculturista, sólo estaba obsesionado con la imagen de su cuerpo. Lo que pasa con Santiago no es difícil de detectar. Se llama Vigorexia y es la otra cara de la bulimia o la anorexia.

Es un trastorno de la autoimagen corporal que afecta en su mayoría a los hombres entre los 18 y los 30 años.

“En la vigorexia, el joven quiere tener un cuerpo fuerte, musculoso y no para hasta conseguirlo. Hace demasiado ejercicio, cambia su comportamiento y en su pensamiento sólo existe el cuerpo”, comenta Camilo Suárez, especialista en psicología juvenil.

En el caso de la vigorexia, los chicos se miran en el espejo y se ven demasiado delgados para gustar a las chicas, demasiado flojos o débiles.

Sin embargo, aunque afecta principalmente a los hombres, también las mujeres pueden verse afectadas.

También en las mujeres

Los especialistas explican que en el caso de las mujeres también se llama vigorexia, pero el porcentaje es mucho mejor que en el caso de los hombres.

 “En las mujeres es más difundida la imagen de ser delgada simplemente, sin músculos. Sin embargo, las mujeres que permanecen mucho tiempo en el ambiente de los reinados de belleza, de los gimnasios e incluso del deporte, pueden padecer de vigorexia”, comenta Carolina B. Dulcey, psicóloga juvenil.  

Para los hermanos Castro, la vigorexia se convirtió en un estilo de vida. “Aunque al principio critiqué el estilo de vida de mi hermano, en un momento estuve de acuerdo con él. Estábamos totalmente embebidos en el gimnasio hasta que me di cuenta que mi cuerpo estaba tomando una forma que no me gustaba. Hoy pienso que mi hermano está exagerando. Pero el ejercicio es una forma sana de vida”, comenta Viviana.

Sin embargo, insiste en aclarar que el trabajo deportivo debe hacerse con moderación.

 “Claro, es muy aburrido pasarla todo el día en el gimnasio. Mi hermano me ayudó a mí, ahora tengo que ayudarlo a él a que deje de pensar en el cuerpo como el resumen de todo. Es chévere tener un cuerpo lindo, pero es mejor poder disfrutarlo con los amigos”.

Este trastorno no es fácil de detectar, pero se puede encontrar ayuda una vez que el chico acepta la situación.

 “Por lo general en el ambiente de los gimnasios se maneja mucho esta competencia entre los hombres por tener los músculos más grandes. Confieso que todavía no estoy tranquilo del todo, pero ya he dejado de comprar bebidas especiales y de ir todos los días al gimnasio. Hubo un momento en que iba de lunes a domingo, tres horas diarias. Realmente no tenía tiempo para nada más”, señala Santiago.

Para él aún hace falta un largo camino por recorrer.

 “Todavía se mira en el espejo todos los días, con metro en mano, y compara sus músculos. Pero lo hace cada vez menos y todos lo reafirmamos, le decimos que está divino, que no tiene nada de qué preocuparse”, asegura Viviana.

Para los chicos puede resultar incluso más vergonzoso reconocer estos trastornos.

 “En la cultura masculina la fuerza y el desempeño son evaluados permanentemente. En los deportes no puedes ser el último, con las mujeres no puedes ser el peor, con los amigos debes ser el más fuerte y en la sociedad de hoy día, todos estos temores se manifiestan con mucha fuerza en el cuerpo, que es asumido como el reflejo del interior de una persona”, comenta Camilo Suárez.

LISTA
Características comunes de la anorexia y la vigorexia

1 Preocupación por la figura (tiranía de la báscula).
2 Autoimagen distorsionada (poco atractivos para el sexo opuesto).
3 Baja autoestima.
4 Introvertidos.
5 Tendencia a la automedicación.
6 Modificaciones de la dieta.

LA VOZ DEL EXPERTO
andrés torres / Entrenador físico

“Hay que insistirle a la gente en la educación. Instruirte en lo que estas haciendo y lo que necesitas para lograrlo. Debes tener claro que para lograr tus objetivos, como por ejemplo ganar masa muscular, perder peso o tonificarte, no necesitas  más de una hora de entrenamiento intenso en el gimnasio. Cuando tu tienes esto completamente claro y sabes que la clave está en la alimentación, el descanso y una buena suplementación, la perspectiva de la situación puede comenzar a cambiar para ti”.

¿QUÉ LE PASA A TU CUERPO?

 

paso a paso...

1 Tu cuerpo se desproporciona adquiriendo una masa muscular poco acorde con tu talla y contextura física.
2 Empiezas a padecer problemas en los huesos y articulaciones debido al peso extra que tiene que soportar el esqueleto.
3 Aumentas el riesgo de padecer enfermedades.
4 Puedes presentar convulsiones, mareos, acné, dolores de cabeza y disfunción eréctil.  

LISTA
Cómo detectar la vigorexia

1 Tienes una imagen desproporcionada de ti mismo, te ves débil ante el espejo.
2 Estas obsesionado por alcanzar un cuerpo fuerte.
3 Practicas deportes sin importar las condiciones climáticas o si sientes alguna molestia.
4 La mayor parte del día te dedicas al ejercicio, dejaste de lado tus amigos.
5 Te sientes culpable cuando no puedes realizar tus ejercicios.
6 Complementas tu rutina de ejercicio con una dieta extremadamente rica en alimentos proteicos, carbohidratos y pobre en lípidos.
7 Con el fin de lograr tu objetivo tomas anabolizantes o esteroides.
8 Continuamente te estas pesando y viendo al espejo.
9 Cambias de ánimo bruscamente.

LA VOZ DEL EXPERTO
El tratamiento
Edwin Alberto Salinas / Médico

“El tratamiento de vigorexia no se encuentra realmente definido, porque esta enfermedad no está reconocida por la comunidad científica.

Sin embargo, se podría decir que su tratamiento podría encaminarse de forma similar al de aquellas personas diagnosticadas de anorexia o bulimia, es decir, a modificar la conducta y la imagen sobre el propio cuerpo mediante la intervención de psicólogos, nutricionistas y médicos.

Asimismo, los amigos y familiares de las personas aquejadas de este trastorno cumplen una función muy importante en la recuperación y superación del trastorno, al brindarle apoyo cuando el afectado intenta disminuir sus rutinas de ejercicios a unos niveles aceptables”.

 

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