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Tongorito el payaso de siete décadas | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-07-19 00:22:57

Tongorito el payaso de siete décadas

Esta es la vida de uno de los payasos m√°s recordados en Colombia. Luego de su paso por circos nacionales e internacionales, de tener los primeros programas infantiles en la televisi√≥n, de contar sus historias en radio y de visitar distintos hogares santandereanos, ¬ĎTongorito¬í alista su legado y asegura que no se ir√° de los escenarios sin que el p√ļblico le d√© la mano a los ¬ĎTongorines¬í -sus hijos-, un cuarteto de payasos que lucha por no dejar morir este arte.
Tongorito el payaso de siete décadas

Para entrar al hogar de la familia Zambrano Rodr√≠guez s√≥lo hay una condici√≥n: conocer la historia que por m√°s de 60 a√Īos ha construido ¬ĎTongorito¬í, uno de los primeros payasos que naci√≥ en la escena art√≠stica colombiana.

Hoy, a la edad de 79 a√Īos, ¬ĎTongorito¬í sigue vigente y se pasea por las calles de Bucaramanga en una bicicleta de 2,20 metros, repartiendo publicidad de circos, almacenes y hasta panader√≠as.

A pesar de su edad, no le teme a las alturas, pues antes de probar con la risa, fue acr√≥bata. Tampoco siente que se desprestigia su profesi√≥n al no pertenecer a un gran espect√°culo, ya que asegura que el payaso debe sentir el cari√Īo y el amor de la gente en cualquier lugar en el que se encuentre.

Mientras realiza su labor en medio del tr√°fico, su legado, conocido como ¬ĎLos Tongorines¬í, y su esposa, Lidiamery Rodr√≠guez, siguen cosechando el mundo de la alegr√≠a, del buen humor y de las bromas, ese que para muchos s√≥lo es de los ni√Īos, pero que para Pedro Alberto es su vida entera.

Y mientras esto sucede en Colombia, en Europa dos hijos difunden su legado. Uno en Alemania, actuando como payaso en un circo, y otro en Inglaterra, trabajando como entrenador en la cuerda que se recorre en bicicleta.  

Algunas veces ¬ĎTongorito¬í tiene la oportunidad de presentar sus n√ļmeros en pi√Īatas o circos de la ciudad, pero este trabajo, como √©l afirma, ¬ďcada vez es m√°s escaso¬Ē y la remuneraci√≥n ¬ďcada vez m√°s poca¬Ē.

El verdadero payaso nunca muere. Yo me morir√© y estar√°n mis hijos, quienes seguir√°n con m√°s generaciones de payasos. ¬Ď'Tongorito'.

Video: El payaso Tongorito quiere que Bucaramanga conozca a Los Tongorines

Galería: Algunos de los mejores momentos de Tongorito

Un rebelde que buscó su vida en los circos

¬ďMi carrera me gustaba desde temprana edad. En el colegio en el que estudiaba se presentaban muchas actividades art√≠sticas. En los salones de clase yo era medio chistoso y siempre que hab√≠a algo, me dec√≠an que saliera. Desde esa √©poca empez√≥ a gustarme la vida del circo¬Ē, asegura este artista.

Tambi√©n recuerda la √©poca en la que llegaban los circos a Puente Tierra, zona que hoy es conocida como Quebradaseca en Bucaramanga. ¬ďEscuchaba nombres como Escobita, Cornet√≠n, Bombita... Todo lo viv√≠ en 1954, con el Circo Negrin Hermanos, un espect√°culo de Venezuela¬Ē, recuerda ¬ĎTongorito¬í.

Pasaron muchas cosas antes de llegar all√≠. ¬ďMi madre me mand√≥ a la correccional porque no quer√≠a que viviera como un gitano, y no me visitaba. De all√≠ me vol√© con tres compa√Īeros y una se√Īora me ayud√≥ con ropa y zapatos. Me toc√≥ trabajar cargando camiones y en cafeter√≠as por un tiempo. Finalmente, logr√© llegar a Duitama (Boyac√°) donde me encontr√© con el circo Negrin Hermanos otra vez¬Ē.

Ya dentro del circo, ¬ĎTongorito¬í recuerda que se dio a querer vendiendo caramelos y haciendo re√≠r a los habitantes del lugar.

¬ďTodas las noches, a partir de la 1:00 a.m., el celador del Circo me ayudaba a armar un n√ļmero en el trapecio. Me aporre√© varias veces pero aprend√≠. Luego le present√© el n√ļmero al due√Īo del circo y le gust√≥¬Ē.

Nunca olvida la presentaci√≥n que le hicieron por primera vez: ¬ďcon ustedes el Gran Peter y su trapecio¬Ē. Sin embargo esto no dur√≥ mucho, pues ¬ĎTongorito¬í descubri√≥ su gusto por la comicidad.

¬ďMe sentaba en las noches a mirar y ve√≠a a un payaso que se llamaba Pelotica, quien me ayud√≥ a maquillarme y me prest√≥ vestuario. Antes de salir no ten√≠a nombre, como siempre, s√≥lo llevaba en la cabeza un sombrerito que llamaban ¬Ďtongorito¬í y pues as√≠ me presentaron¬Ē,

Con este circo estuvo en Ecuador, Per√ļ y Chile. Recuerda el evento de Fiestas Patrias en el pa√≠s Inca, punto de reuni√≥n de los payasos en el continente y del mundo.

Estuvo con el Circo Egred, Royal Dumbar, el Nueva Ola Circo y el Circo Internacional. Finalmente se radicó en Bucaramanga.

Un hogar cargado de risas y narices rojas

Como todo artista, ¬ĎTongorito¬í siempre tuvo sus seguidoras. Una de ellas, tranquila y expectante, en medio del p√ļblico que noche tras noche asist√≠a a su funci√≥n en Bogot√°, le rob√≥ el coraz√≥n.

Era Lidiamery Rodr√≠guez, madre de ¬ĎLos Tongorines¬í, a quien conoci√≥ mientras ofrec√≠a una funci√≥n con su compa√Īero de espect√°culos, el burro ¬ĎToribio¬í. ¬ďYo le dec√≠a al animal: ¬ďconc√©ntrese y pen√©trese en el fondo de la penetrura. Adivine qui√©n est√° cola¬ío¬Ē. Yo ten√≠a la marcaci√≥n y el burro par√≥ frente a ella quien se encontraba comiendo confites. Cuando me dice el animador que la se√Īor√≠a ten√≠a pase de cortes√≠a, pero yo no lo sab√≠a¬Ē, sonr√≠e recordando ese momento junto a Lidiamery.

El amor de esta pareja los ha unido como esposos desde hace 45 a√Īos. De la uni√≥n nacieron los que hoy hacen parte de su legado, ¬ĎLos Tongorines¬í: Milton de 42 a√Īos (Tongor√≠n), Peter Alonso de 41 (Cuchar√≠n), Jonson Hern√°n de 40 (Regalito) y Mauricio de 39 (Pulguita), una familia que creci√≥ en medio de las risas y las narices rojas y otras situaciones menos agradables.

Por ejemplo, la muerte del padre de ¬ĎTongorito, lo dej√≥ por siempre en Bucaramanga y lo alej√≥ de los escenarios internacionales.
¬ďRegres√© a mi casa luego de 8 a√Īos, junto a mi madre y mis ocho hermanos. De este grupo se destac√≥ mi hermano ¬ĎTuerquita¬í, quien fue el √ļnico payaso que trabaj√≥ durante varios a√Īos en Per√ļ, en el circo Royal Dumbar¬Ē.

A esta p√©rdida se sum√≥ otra, la de ¬ĎToribio¬í. ¬ďLa radio anunci√≥: ¬ďMuri√≥ ¬ĎToribio¬í, el compa√Īero de ¬ĎTongorito¬í, el burro de cerebro humano: suma, resta y multiplica¬Ē. √Čl fue el que me hizo m√°s famoso y por √©l viaje fuera del pa√≠s¬Ē.

En la familia tambi√©n son motivo de orgullo los hijos de la primera uni√≥n que tuvo ¬ĎTongorito¬í. Se trata de Henry, su hijo mayor de 56 a√Īos, instructor de cuerda en bicicleta y acr√≥bata en un circo alem√°n, junto a Henry Jr. de 31 a√Īos, primer nieto de la familia.¬† El legado en Europa lo completa Augusto, de 54 a√Īos, payaso en un circo que recorre Inglaterra.

Una vida artística que dejó huella en Colombia

Con el paso de los a√Īos ¬ĎTongorito¬í se acostumbr√≥ a una vida m√°s tranquila. En la d√©cada de los a√Īos 70 particip√≥ en el programa del T√≠o Pepe y las Tongoradas de Tongorito, que se hac√≠a en el Teatro Uni√≥n de Bucaramanga. ¬ďEsto lo hice por dos a√Īos y tuve reunidos a 1.300 ni√Īos. Cant√°bamos, jug√°bamos y les dejaba tareas que eran dibujos m√≠os, y les regalaba una bicicleta o balones¬Ē, recuerda.

Luego lo llamaron de Radio Bucaramanga para montar los libretos de una nueva historia. El encargado de acompa√Īarlo en esta aventura fue Milciades Longa Zapata.

Despu√©s lleg√≥ la famosa bicicleta, herramienta de trabajo que lo caracteriza hasta ahora. ¬ďLa primera vez que la vi fue en un circo de Per√ļ. Me propusieron que cambiara al burro ¬ĎToribio¬í por la bicicleta, pero no lo hice. Luego el due√Īo de la bicicleta me dej√≥ copiar el modelo y logr√© sacarla. Ya tiene 35 a√Īos de estar conmigo¬Ē, cuenta.

Alterno a la bicicleta, ¬ĎTongorito¬í realizaba funciones en pi√Īatas y eventos sociales. ¬ďUn d√≠a me llevaron a una pi√Īata y apenas sal√≠ al espect√°culo, el ni√Īo que cumpl√≠a¬† 8 a√Īos se puso a llorar, y luego empezaron a llorar todos. El pap√° enfurecido me dijo: ¬ďyo no lo traje para que haga llorar a los ni√Īos sino para hacerlos re√≠r¬Ē. Al final me acerqu√© al ni√Īo, comenc√© a jugar y no se despeg√≥ de m√≠ en toda la reuni√≥n¬Ē.

Pero no siempre contaba con suerte. ¬ďUna vez llegu√© a Sotomayor y un ni√Īo me empez√≥ a molestar con un caucho, yo le hice una maldad sana, con un n√ļmero de un huevito¬Ö El ni√Īo termin√≥ en silencio y jugando¬Ē.

El contacto con la gente y los recuerdos lo hace feliz. ¬ďMuchas veces el p√ļblico infantil, hijos de generaciones que vivieron el espect√°culo de ¬ĎTongorito¬í, me dicen que en sus casas hay fotos de sus pap√°s en mis funciones. Tambi√©n me preguntan si soy el propio ¬ĎTongorito¬í.

Al sacar el √°lbum fotogr√°fico y recordar a otros payasos que admir√≥ como Mu√Īeco, Pelotica, Tachuela, Carret√≥n, Salpic√≥n, Charuto, Bombillo El Chileno, no olvida que fue el primero en salir en televisi√≥n. ¬ďEn la televisi√≥n a color sal√≠ antes que Beb√©, Tuerca y Pernito. Ellos entraron en el a√Īo 1964¬Ē.
 

El legado es para los 'Tongorines'

¬ďLas funciones son mi vida¬Ē, dice ¬ĎTongorito¬í. ¬ďCuando mis hijos van a hacer espect√°culos les dicen que traigan al viejo¬Ē.

Es en ese momento cuando entran a escena uno de los ¬ĎTongorines¬í:¬† Milton Alberto, ¬ĎTongor√≠n¬í, el mayor de los hijos. ¬ďEsa luz de comicidad que lleva mi pap√° nos fue transmitida y es el sentido de muestras vidas¬Ē, explica.

√Čl recuerda los viajes con su padre, cuando siendo ni√Īos se sentaban detr√°s del escenario o debajo de las grader√≠as del circo a ver los espect√°culos. Estos momentos inspiraron a su personaje de ¬ĎTongor√≠n¬í.

Otro que tambi√©n recuerda su infancia en medio de la risa es su hermano menor Mauricio, ¬ĎPulguita¬í. ¬ďDe ni√Īo sal√≠a mucho trabajo y nos distribu√≠an. Ninguno de mis hermanos se iba a trabajar conmigo y me tocaba irme con mi pap√°. De all√≠ todo lo que s√©¬Ē, asegura.

Sus otros hermanos son Peter Alonso (Cuchar√≠n) y Jonson (Regalito). Con ellos recorren pi√Īatas y eventos presentando sus n√ļmeros. Sin embargo, no es como antes, ya que ¬ďhay mucha competencia desleal, que cobra cualquier cosa. Creen que con pintarse la cara y decir cualquier chiste ya son payasos y no tienen preparaci√≥n¬Ē, explica ¬ĎTongor√≠n¬í.

Otro tema que les preocupa, y m√°s a ¬ĎTongorito¬í, es el pago de las funciones. ¬ďEl artista sufre en este tema. Cuando no me pagan un espect√°culo o alg√ļn trabajo, yo le digo a la gente que me respete, as√≠ sea por viejo¬Ö No quiero que eso tengan que vivirlo mis hijos¬Ē.

¬ĎTongorito¬í, quien ha vivido con el paso del tiempo los cambios en su labor, explica que hoy no se acuerdan de √©l y menos de lo que es un verdadero payaso. ¬ďYo le pido mucho a la gente que apoye a los ¬ĎTongorines¬í, pues yo ya no voy a tenerlo. El d√≠a que muera ir√°n a llorarme y ya para qu√©, es lindo sentirlo en vida¬Ē, asegura.

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