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Sobre los ateólogos | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-07-19 05:00:00

Sobre los ateólogos

Leyendo en el manual de “Ateología” las razones de nuestros ateólogos criollos para no creer en Dios, me parece que están desenfocadas, no responden al problema e ilustran, como afirma Carlos Gaviria, que “acá no se reflexiona sobre Dios y si se reflexiona, se hace de una manera muy poco lúcida y muy poco racional”.
Sobre los ateólogos

  Tal manual no es de ateología sino, por mucho, un manual de irreligiosidad. Quienes allí niegan a Dios se limitan a criticar a la religión o a combatir al dios de las religiones. -Algunos lo rechazan porque la religión ha perseguido a los grupos minoritarios como las mujeres o ha deformado la sexualidad.

Otros porque no cumple la labor que ejercía otrora de hacer mejor a los humanos e impedirles cometer crímenes. Otros porque la lucha por Dios ha sido causa de tragedias e ignominiosas guerras. Otros porque ya se acostumbraron a aceptar la fatalidad, no creen en otras vidas ni en la justicia establecida después de la muerte y por lo tanto no requieren de esa idea tranquilizadora. Estoy de acuerdo con Héctor Abad, que no es justo convertir la creencia o no en Dios en un problema existencial que turbe nuestra serenidad. Transarse en debates entre religiones es una pérdida de tiempo generadora de confusión.

Khalil Gibran nos cuenta que una vez un monje franciscano se puso a discutir con un ateo sobre el tema, con el resultado de que el ateo se fue al templo a pedir perdón a Dios por su ateísmo y el monje terminó quemando como vagabundería esos libros sagrados en los cuales había creído. Las religiones no deben ser combatidas en sus dogmas sino en sus instituciones que promueven los fanatismos, adormecen la vida o envenenan a los humanos unos contra otros, los manipulan por intereses o promueven la infelicidad y el atraso en el mundo.

La cuestión de Dios es un asunto filosófico que debe debatirse en la espera no de la fe sino de la racionalidad. El Dios de la filosofía, o sea la existencia de un Ser Superior que es causa y motor de todo lo existente, la causa incausada que se manifiesta en todo los existente, es una hipótesis necesaria para comprender al mundo. De ese ser o energía solo se puede afirmar que debe existir pero sería pretensioso definirlo, a no ser como energía o “naturaleza” o como lo hace la sabiduría bíblica: Yawhe o sea “aquello que hace ser”. Los demás conceptos o definiciones son “mamarrachos” creados por las religiones.

Imaginarse a Dios con atributos humanos lleva al absurdo y sólo es explicable por la imaginería a la cual recurre nuestro primitivismo.
Como afirmó Jenófanes, los seres pensantes tienden a imaginarse a Dios a su imagen y semejanza de tal manera que “si las vacas pensaran, se lo imaginarían como una vaca.
Por mi parte, yo no necesito creer en ese Dios de la filosofía, ya que lo siento en mí y en todo mi alrededor. Pero no tengo pretensiones de entender su esencia, si piensa o no piensa, si ama o ama, si es bueno o malo, ya que son categorías solamente aplicables a los humanos.
Me contento con vivir agradecido y maravillado de la existencia y de respetar y amar a todo cuanto existe como manifestación que es de esa energía “divina”

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