No somos competitivos por la protección | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-07-26 05:00:00

No somos competitivos por la protección

Por razones de todo tipo y especialmente pol√≠ticas, muchos pa√≠ses por no decirlo todos, son proteccionistas y especialmente en los sectores de la alimentaci√≥n por diversidad de razones que van desde la seguridad nacional, hasta la protecci√≥n del territorio, la protecci√≥n de grupos regionales, de comunidades sin diferentes alternativas, la seguridad alimentaria y por qu√© no decirlo, por votos y opini√≥n. No me atrever√≠a a pensar que la protecci√≥n es mala por principio, dado que todos la requerimos en alg√ļn grado y en diferentes momentos, pero s√≠ es muy dif√≠cil de manejar en forma racional.
No somos competitivos por la protección

Lo más grave de las políticas proteccionistas radica en que terminan trazándose por la capacidad de presión de los diferentes grupos o subgrupos de la cadena, terminando en una colcha de retazos donde se pierde el color y la textura y lejos de orientar la capacidad de una cadena en objetivos comunes, termina trabando una lucha interna dentro de ésta, por privilegios y mantenimiento del estado de cosas, que no permiten avanzar y deja finalmente desprotegido al consumidor final, quien por principio debería ser el principal objeto de la protección.

Las herramientas proteccionistas de los pa√≠ses con mayores recursos como la Uni√≥n Europea, Jap√≥n y los Estados Unidos, est√°n basadas en subsidios directos del presupuesto nacional a los productores, lo que en el fondo no incomoda a nadie y permite competir en el mercado abierto con ese as bajo la manga. En Colombia, llevamos much√≠simos a√Īos desarrollando la imaginaci√≥n para remplazar esta herramienta con todo tipo de artificios, que van desde la protecci√≥n arancelaria hasta cualquier variedad de normas sanitarias, protecci√≥n del medio ambiente, de la seguridad animal y vegetal, de la propiedad intelectual, de la lucha antidrogas, de la movilidad vial y del derecho al trabajo, dando como resultado este pa√≠s, donde para buscar la eficiencia y la competitividad se hace m√°s importante un tren de abogados, senadores, lobistas, free press, que la tecnolog√≠a y la capacitaci√≥n, para lograr en el escritorio lo que no en el campo o las industrias.

Estoy seguro que si hoy nos dijeran que en cinco a√Īos se terminan todas las protecciones arancelarias y para-arancelarias de los bienes finales e intermedios, sin ninguna posibilidad de aplazamientos ni marruller√≠as, todos los integrantes de las cadenas saldr√≠amos unidos y angustiados en la b√ļsqueda de uni√≥n para sobrevivir, pues si alg√ļn eslab√≥n de la cadena no se vuelve eficiente, su costo arrastra a todos los dem√°s.

El pollo, la carne y el cerdo podrían traerse libres de impuestos de cualquier país. Si eso ocurre, no habrá productores en el campo, productores de concentrado, productores de semillas, afiliados a la SAC, multinacionales vendiendo caro sus productos, transportadores anunciando el próximo paro, ICA ni Corpoica. Esto debería ocurrir si en Colombia como en Japón no hubiera capacidad competitiva por tierras aptas. Pero es el colmo que se proteja a los productores de abono o vendedores de defensivos, que se le pongan tantas trabas a las nuevas genéticas tropicales, que no se permita la escala de producción y los productores agrícolas y pecuarios sean juzgados de ineficientes y los consumidores tengan que pagar el doble por las carnes.

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad