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Una familia feliz | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-07-27 05:00:00

Una familia feliz

Yo puedo decir que tengo una familia feliz porque llevamos con mi esposa una relación ejemplar ante los hijos ya que vivimos principios y valores inculcados desde temprana edad los inculcamos en nuestra convivencia. Han sido 12 años de matrimonio inolvidables, con una niña de 11 años y un chiquitín de 4.
Una familia feliz

Jugamos, bailamos, cantamos, sacamos espacios para conversar sobre cosas que nos preocupan de nuestra convivencia, sabemos escuchar y dar opiniones, paseamos, caminamos, reímos, es decir, la pasamos muy bien.

Quiero dejar mi caso como un ejemplo donde sin dudarlo un solo instante, la mejor decisión de mi vida fue casarme con una mujer que me ha permitido mejorar como persona y me ha dado lo más hermoso que tengo: Mis hijos.

Respuesta

Distinguido señor: Dios colme de bendiciones su hogar porque viene siendo un digno ejemplo de ser imitado por quienes teniendo esta maravillosa oportunidad de ser feliz, permiten que la indiferencia, el maltrato, la injusticia o la violencia imperen como pan de cada día.

Es común ver hogares donde reina el autoritarismo, la carencia de valores humanos y sobrenaturales, la falta de comunicación asertiva, clara y dispuesta a conciliar o remediar aquellas discrepancias o diferencias comunes al interior del hogar.

Nos preguntamos:¿Qué viene pasando en la sociedad de nuestro tiempo? ¿Por qué no se aprovechan los espacios dispuestos por las escuelas de padres para mejorar nuestro desempeño como esposos y padres de familia?

Es hora de reaccionar. Aproveche la oportunidad de formarse para conocer integralmente a sus hijos y poderles brindar un ambiente colmado de paz, comprensión, respeto, amor y felicidad.

Reflexion

Inaceptable resulta que un padre o una madre dañen la vida inocente y pura de un hijo por falta de cuidado, delicadeza, compresión, respeto o amor. Están formando a un ser inseguro, triste, miedoso, abandonado afectivamente, resentido y tal vez violento, como han venido aprendiendo a través del ejemplo de sus progenitores.

Llegó la hora de ¡rectificar!. Cambie su manera de obrar. Mire a su hijo como aquel ser en el cuál usted hará realidad sus propios sueños. Moldeará su especial forma de ser dándole todo el cariño y amor que merece para que se convierta en una persona exitosa y feliz. Esa es su misión. Comience ahora mismo. Pronto verá los resultados. ¡Manos a la obra!.

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