Publicidad
Mar Feb 28 2017
21ºC
Actualizado 09:40 pm

Cómo vender una ciudad | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-08-05 05:00:00

Cómo vender una ciudad

El señor alcalde Fernando Vargas no es responsable, obviamente, del estado en que recibió la ciudad el primero de enero de 2008, hace 19 meses y tres días. Las calles inundadas de basuras, las vías arterias llenas de huecos, los andenes invadidos por toda clase de vendedores ambulantes y puestos de fritanguerías, los parques abandonados o convertidos en basureros, los casos de homicidios, lesiones personales y atracos, en aumento permanente, lo mismo que la proliferación de trancones de tráfico a cualquier hora del día y en todos los sitios de la ciudad.
Cómo vender una ciudad

El compendio de todos estos factores, unido a una falta de espíritu cívico, y de sentido de cultura ciudadana, es lo que lleva a muchos habitantes y visitantes a decir que existe un deterioro de la calidad de vida de los bumangueses. Repito: el actual alcalde no es responsable de haber encontrado la ciudad en ese estado.

Pero, pregunto: ¿ha hecho algo la Administración presidida por el señor Vargas para que ese cuadro de fallas se corrijan? ¿no ha leído el señor alcalde, o no le han informado sus subalternos del sinnúmero de columnas de opinión y cartas de los lectores que se han escrito en ese sentido?
Como hombre de empresa y buen visionario que es, el señor burgomaestre ha insistido desde el inicio de su mandato en una idea muy plausible: abrir las puertas de Bucaramanga, darla a conocer a la industria y al comercio del exterior; o, como se dice hoy: “vender la ciudad”. Sin duda que su realización implicaría enormes beneficios para la economía regional: sería un mecanismo ideal para: 1) generar empleos formales; 2) atraer inversión nacional y extranjera; 3) diversificar los mercados externos, y así liberarnos de la continua amenaza de los vecinos, 4) evitar la fuga de cerebros; 5) aprovechar los adelantos tecnológicos y 6) estimular el intercambio cultural con países desarrollados.

Sin embargo, para que la idea bandera del alcalde se convierta en realidad, nos parece que, antes de cualquier cosa, deberían tomarse una serie de medidas para corregir –por fin- las fallas que hemos anotado, las cuales, sin lugar a dudas, son responsables de la mala imagen que hoy en día presenta Bucaramanga, ante propios y extraños. Todo inversionista de “peso pesado”, nacional o extranjero –especialmente este último- tiene muy en cuenta la calidad de vida del sitio a donde piensa sentar sus reales. Primero indaga por la percepción que tengan sus habitantes a ese respecto, y después se asegura de verificarla con la realidad objetiva. Esto lo debe saber muy bien el alcalde Vargas, que es un empresario de rango internacional.

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad