Publicidad
Publicidad
Mié Dic 7 2016
18ºC
Actualizado 09:34 pm

Solschenitzin y el coraje | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2008-08-10 05:00:00

Solschenitzin y el coraje

Solschenitzin y el coraje

sino de un carácter erguido, de valor civil incomparable, que enfrento la implacable tiranía del Soviet Supremo sin doblar la cerviz, proclamando su verdad a todos los vientos, lo que significó la cárcel durante once años. Su retrato -escrito en vívidas pinceladas en su Archipiélago Goulag- del horror de las prisiones siberianas, le mereció a la par con el Premio Nobel de Literatura el destierro de su Rusia amada pero servil ante el tiránico poder del Kremlin.

El coraje –afirmó Jean Jauresen hermoso elogio a ese vocablo que fue sonoro y hoy se acalla o si se expresa es en susurros medrosos– es amar la vida y mirar la muerte con serenidad, marchar hacia el ideal y entender la realidad. El coraje es buscar la realidad y decirla. Es rechazar la ley de la mentira triunfante y no participar en los aplausos de los imbéciles no en los mueras que lanzan los fanáticos.

Esa noción del coraje, fue constante inflexible en la vida y la conducta de Solschenitzin, silueta trágica que parece escapada de alguna página de Dostoievsky. Expulsado de su patria por su indomable disidencia, que exasperó a Brezshnev, halló generoso refugio en Estados Unidos. Nombrado Doctor Honoris causa por la famosa Universidad de Harvard, su voz acerada pronunció unas palabras que desataron airada polémica por supuesta ingratitud al fustigar con franqueza demoledora la decadencia del coraje en Occidente. La defensa de los derechos del individuo ha sido llevada a tales extremos, que la sociedad misma se encuentra desarmada ante algunos de sus miembros. El momento ha llegado para que occidente no afirme tanto los derechos del ciudadano como sus deberes.(…..). Cuando en algún país emprenden vigorosamente la tarea de desarraigar el terrorismo, la opinión les acusa de pisotear “los derechos civiles de los bandidos…” .

Esas palabras explican que el heroico capitán de la Primera Guerra Mundial hubiese ido a parar a los tremedales de Siberia, donde el alma se hunde en la soledad y el silencio. El que su lección no hubiese sido comprendida le concede la razón. La cobardía sustituye al coraje.

Es más fácil ser cobarde. Permite eludir peligros e incomodidades, sin asumir responsabilidades ni sufrirlos sinsabores de la lucha y las arremetidas de quienes buscan silenciar con violencia e injurias el audible clamor de la verdad.

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Publicidad
Publicidad