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El vuelo de la mariposa | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-08-06 05:00:00

El vuelo de la mariposa

¿Alguna vez ha contemplado el vuelo de una mariposa?A lo mejor habrá notado que ella va y viene de un lado para otro y no parece tener un destino fijo. Es más, en medio de su revoloteo, usted podría ver en ella a un ser frágil e indeciso.
El vuelo de la mariposa

¡Ha de saber que no hay tal!

Cada giro que este bello animal da es, de hecho, una decidida trayectoria de vuelo.

¡No! este no es un concepto caprichoso; es el resultado de una minuciosa investigación hecha por los expertos. Ellos, con radares especiales, durante años se dedicaron a observar el vuelo de la mariposa y descubrieron que cada uno de sus movimientos es un paso gigante en su camino hacia el polen.

Esta especie sabe qué es lo que quiere y para dónde va, así no lo noten los demás. Tal como lo hacen muchos insectos, ella utiliza su capacidad de orientación para sobrevivir en mundos cada  vez más fragmentados por la ciudad.

Hay que ver a una mariposa ir de allí para allá, atravesando edificios, dejándose encandelillar con las farolas de los alumbrados públicos o incluso sorteando el gris del aire que respiramos. Ningún obstáculo, por muy grande que sea, la hace desistir de su destino.

Tiene paciencia, porque aprendió a esperar; no le da miedo volver a comenzar, porque sabe que el retroceder hace parte del proceso; y, sobre todo, conserva la nobleza y la belleza, porque no olvida que son los dones que Dios le regaló.

Le planteamos un ejercicio: compare el vuelo de la mariposa con su quehacer diario.

¿Tiene claro para dónde va?
Si es así, mire para el frente y no tema volver a comenzar, porque finalmente todo hace parte del arte de aprender.

Si en cambio no sabe qué quiere, le conviene pensar primero como la mariposa y replantear su proyecto de vida.

No es preciso correr, ¿para qué? nada llega ni antes, ni después. Todo ocurre en el preciso momento; desde el acto de nacer, hasta el día que nos corresponda partir.

Es probable que hoy pueda estar sintiendo que está revoloteando; es decir, que da vueltas en un mismo sitio y no avanza. Incluso, la misma lectura de este texto le puede dar esa sensación.

Pero, ¡no lo crea!
Cada día que pasa, se avanza. Lo que sucede es que la rutina, el estrés y hasta el endemoniado calor que hace por estos tiempos lo pueden distraer y lo hacen sentir estancado.

Si usted ve a una aeronave tripulada  que vuela en círculos, no se le ocurra pensar que el piloto está indeciso; es sólo una maniobra que él utiliza para examinar de manera detenida una zona concreta del terreno que sobrevuela.

Analice dónde está y qué es lo que quiere hacer.
Haga su propia maniobra para inspeccionar la zona sobre la cual ‘pilotea’ y así estar seguro de su pista de aterrizaje.

Ojo: recuerde que la vida también le permite algunos de los revoloteos “erráticos” porque ellos, sin lugar a dudas, tienen un propósito análogo.
... Usted no se encuentra estancado; sólo está confundido. ... Usted no está desahuciado, sólo está aburrido. ... Usted no está arruinado, sólo debe diseñar un plan que lo lleve hacia su prosperidad.

Parece sólo un juego de palabras, uno de esos consejos baratos para sobreponerse a la adversidad.
Sin embargo, estas líneas quieren resumir el mensaje que nos deja del vuelo de la mariposa; ese extraordinario ser que nos enseña que podemos llegar, más allá de los tropiezos.

nada es regalado

La señora Carmen Sofía Gómez de Fernández, una gran sofróloga santandereana, fallecida hace varios años, reflexionó alguna vez sobre una hermosa frase, que reza así: ¡Dios no se queda con nada!

Ella decía que no existían palabras más ciertas que esas. Según explicaba, “si usted trabaja, lucha por lo que quiere y persevera hacia su meta, al final Dios le retribuye su acción”.

Y si ayuda a los demás, el Creador le triplicará todo lo que usted haya dado.

No se trata sólo de servir. También tiene que ver con el esmero y el cariño que le ponga a lo que hace. Así sea usted el lustrador más humilde del mundo, en algún momento de su vida, Dios les dejará relucientes los zapatos con los que caminará hacia su meta.

Así que la idea es clara: ¡hay que trabajar para caminar hacia ese sueño que tanto anhela!

¡Nada le van a regalar!

Es probable que se pueda ganar la lotería, pero no olvide que Dios jamás juega nuestra vida a los dados; Él simplemente reconoce al que lucha por lo suyo y, tarde o temprano, le da lo que le corresponde.

¡haga las cosas con el corazón!

Muchos tienen fósforos en su interior, pero pocos saben encenderlos. Aunque no lo crea, nuestra vida es como varios cerillos juntos, los cuales tienen la capacidad de volverse fosforescentes con sólo rasparlos.

Esa energía representa nuestra verdadera alma, una materia luminosa que ‘arde’ sin consumir nuestro cuerpo. Es como la sazón de la vida que, por desgracia, olvidamos saborear. Y es que, así tengamos los cerillos suficientes, sólo de nosotros depende encender nuestro brillo interior.

Esa luz es la que en realidad debemos tener para emprender alguna cosa o cualquier trabajo. Si hacemos algo sólo por hacerlo, las cosas se vuelven amargas. Tal vez por eso

hay gente aburrida en las oficinas, hay alumnos cansados de ir a la universidad y las parejas terminan ‘presas’ de la rutina.

El alma es un vaso que tenemos que llenar y consumir.

Cuando se le pone el alma a lo que se hace, de inmediato se produce una fiesta en el cielo que irradia una luz en nuestro hogar.

 

 

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