Lo que conservan los conocedores | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-08-08 05:00:00

Lo que conservan los conocedores

Una obra de arte es como tal una pieza de mercado, con valor propio (bastante subjetivo por cierto), inscrita en la dinámica misma de la compra y de la venta, regulada por factores de oferta y demanda, de valoraciones y caídas.
Lo que conservan los conocedores

¬ŅD√≥nde empezar a entender y darle valor a esa pieza que tenemos y que orgullosamente mostramos como obra de arte? Esas respuestas las da el galerista Ram√≥n Andr√©s Ram√≠rez Uribe, director de la galer√≠a Ram√≠rez S√°nchez, y actual curador de la exposici√≥n que el jueves 13 de agosto se inaugura en esta sala.

preguntas y respuestas

V.L.: ¬ŅEn qu√© radica la importancia de comprar y coleccionar obras de arte?
R.A.R.: A lo largo de la historia contemporánea del arte, la dinámica del coleccionismo ha estado íntimamente ligada a la presencia de críticos, curadores, marchantes y galeristas. Por lo tanto, la primera recomendación es comprar obras de arte bajo la asesoría de un experto que garantice primero la autenticidad y procedencia de la obra y, en segundo lugar, el real valor de la compra. El mundo está plagado tanto de falsificadores como de artistas con pies de barro que se desmoronan con que los toque una gota de agua, es decir, su obra no tiene proyección y simplemente quien la compre debe sentirse satisfecho con que le cubra un pedazo de la pared de su casa. Quien compra una buena obra de arte o inicia una colección hace una inversión para su futuro.

V.L.: ¬ŅC√≥mo se le puede decir a una persona que el paisaje que tiene en su casa, muy bien hecho, muy bonito, muy colorido, no tiene un valor m√°s all√° del gusto personal?
R.A.R.: El arte como tal es supremamente subjetivo. Los ind√≠genas, por ejemplo, hicieron bellas piezas de orfebrer√≠a o de cer√°mica con intenciones religiosas o de uso cotidiano y hoy esas piezas son consideradas obras de arte. Una persona que desconoce la esencia filos√≥fica que soport√≥ el desarrollo de las obras de Mondrian podr√≠a descalificarlas por simples, pues en ellas no se encuentran m√°s all√° de fondos blancos, l√≠neas y cuadros de colores y entonces desde el punto de vista meramente est√©tico es evidente que ese paisaje del que usted habla puede resultar m√°s halag√ľe√Īo a la mirada. Esas obras de f√°cil lectura cautivan r√°pidamente a la mayor√≠a del p√ļblico, pero una verdadera obra de arte es la que genera emociones encontradas con cuestionamientos y apreciaciones que en cada persona son diferentes. Estas obras no se ven solo con los ojos, sino con el alma. Por esto, un comprador no busca una obra de arte, sino que una obra de arte encuentra a su comprador.

V.L.: Muchos cr√≠ticos coinciden en calificar al maestro √ďscar Rodr√≠guez Naranjo como un excelente pintor y no tan buen artista, ¬ŅD√≥nde est√° la diferencia entre el pintor y artista?
R.A.R.: Saber pintar no necesariamente es hacer arte y no soy de quienes descalifican al maestro a quien admiro y respeto como uno de los responsables de la gran escuela pict√≥rica santandereana. Hay una l√≠nea coincidente que une a todos los artistas y se llama ¬Ďoficio¬í.¬† En esa l√≠nea la academia ocupa un papel preponderante y en tal sentido la obra de Rodr√≠guez Naranjo es pleno oficio y plena academia, es la m√°xima aclamaci√≥n a lo bien hecho. Ahora, para los cr√≠ticos, el arte debe empezar por superar el oficio y la academia, por convertirse en una propuesta, en un s√≠mbolo de identidad como, por ejemplo, las figuras voluminosas de Botero. Entonces, cuando el pintor, el escultor o el fot√≥grafo definen su propio lenguaje y este se convierte en su huella estamos en los linderos del artista. ¬†

V.L.: La gente cree que una obra vale m√°s por su tama√Īo; que una pintura al √≥leo no se puede comparar con un dibujo al carboncillo o al pastel; que una serigraf√≠a es como tener un afiche de la obra.
R.A.R.: Es una lucha diaria con los compradores y precisamente para eso sirve una exposici√≥n como la que estamos inaugurando. Con respecto al tama√Īo y al soporte, le cito dos ejemplos cl√°sicos de la pintura universal, ambos del gran Da Vinci: La Gioconda o Mona Lisa no est√° hecha sobre lienzo sino sobre una tabla, y La √ļltima cena es un fresco, es decir, una pintura sobre una pared. Un ejemplo nacional: un dibujo de Fernando Botero en tama√Īo carta cuesta

El mundo está plagado tanto de falsificadores como de artistas con pies de barro que se desmoronan con que los toque una gota de agua, es decir, su obra no tiene proyección y simplemente quien la compre debe sentirse satisfecho con que le cubra un pedazo de la pared de su casa.

 

 

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