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Colombia y sus vecinos: “paz improbable, guerra imposible | Noticias de santander, colombia y el Mundo

2009-08-09 05:00:00

Colombia y sus vecinos: “paz improbable, guerra imposible

Colombia y sus vecinos: “paz improbable, guerra imposible

La premisa sigue vigente, por ejemplo, en la imposibilidad de un conflicto militar entre Rusia y Estados Unidos. En el caso de nuestro vecindario, y aunque no somos super potencias –exceptuado Brasil- y mucho menos contamos con un arsenal de armas nucleares, parece haberse establecido una guerra fría entre nuestros países en donde la guerra es imposible pero la paz a la que estábamos acostumbrados, resulta poco probable en un mediano futuro.

El final de la guerra fría dio paso al nacimiento de amenazas asimétricas, como el terrorismo, que no se pueden combatir con armas nucleares. En el caso de las Farc y el narcotráfico, se trata de amenazas trasnacionales que no respetan soberanías ni fronteras. Sin embargo, eso no justifica que un Estado democrático pretenda enfrentarlas importando doctrinas que violan el derecho internacional.
 
Me refiero a la defensa preventiva que algunos precandidatos uribistas irresponsables pretenden justificar porque las Farc encuentran santuario en países vecinos. Con el mismo argumento, Ecuador, Venezuela, Brasil, Panamá o Perú podrían sentirse con el derecho a intervenir militarmente en Colombia si persisten las acciones de los grupos armados ilegales colombianos (guerrillas o paramilitares) a lo largo de la frontera.

¿Admitiríamos que tropas peruanas cruzaran sin autorización la frontera para destruir un cartel del narcotráfico que afecta al vecino país? ¿Aceptaríamos que tropas nicaragüenses desembarcaran en San Andrés sin autorización, con el pretexto de ponerle fin a los carteles de tráfico de armas?  Sin dudarlo consideramos inadmisibles tales situaciones.
 
Colombia, durante la mayor parte de su historia republicana, rechazó conductas como las planteadas, incluso en contra de su interés, en el debilitamiento de los grupos armados ilegales.

Durante las décadas de los años 80 y 90 del siglo XX Venezuela reclamaba el derecho a la persecución en caliente, es decir, la facultad de ingresar al territorio colombiano para evitar que un grupo armado ilegal colombiano se valiera del hecho de cruzar la frontera hacia Colombia para escapar de la acción de las autoridades venezolanas luego de haber cometido algún delito. La respuesta colombiana fue siempre contundente: por razones de soberanía no se reconoce tal derecho.

Colombia aceptó que sus fronteras no debían ser cruzadas por tropas extranjeras sin autorización y al momento de realizar la operación Fénix, tuvo que tragarse sus palabras.

El Gobierno ha justificado ese operativo en la idea de la guerra preventiva… confiemos en poder reivindicar nuestra tradición de respeto por el derecho internacional antes de sacrificar la integridad territorial de la República; y la vida, honra y bienes de nuestros ciudadanos. Sólo así la paz parecerá menos improbable.

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